6 consejos para combatir la ansiedad

Para combatir la ansiedad necesitamos ser proactivos y generar cambios. Aprender a pensar de manera diferente y dedicarnos tiempo de calidad son opciones muy recomendables.

¿Cómo podemos combatir la ansiedad de manera efectiva? Para manejar este estado psicológico tan limitante, debemos concienciarnos de un aspecto: es necesario generar cambios y asumir nuevos enfoques mentales.

Estudios como el llevado a cabo en la Universidad de Emory, por ejemplo, nos señalan algo importante en lo que reflexionar: más allá de esos cambios que genera en nuestro cerebro, la ansiedad no es un problema, es un síntoma.

Así, a la hora de manejar la ansiedad debemos profundizar en aquellos detonantes que la originan e intensifican.

Para lograrlo contamos siempre con la ayuda especializada y experta de los profesionales de la salud. La terapia cognitiva-conductual, así como las técnicas de relajación, el biofeedback o la terapia Cognitiva Basada en Mindfulness son sin duda las más efectivas.

Asimismo, y complementando a estas estrategias siempre podemos llevar a cabo otras técnicas.

A continuación, te detallamos unas serie de consejos para combatir la ansiedad en el día a día antes de que estos estados se vuelvan crónicos.

¿Cuáles son los síntomas de la ansiedad?

mujer preocupada que necesita combatir la ansiedad

Los efectos de la ansiedad, como es normal, pueden variar de persona a persona. Ahora bien, siempre hay puntos en común en los que podemos sentirnos identificados.

Son los siguientes:

  • Problemas de concentración
  • Cefaleas.
  • Tensión muscular.
  • Problemas digestivos.
  • Palpitaciones del corazón
  • Presión alta
  • Sudoración excesiva
  • Falta de apetito
  • Dolor en el pecho
  • Dificultad para conciliar el sueño
  • Debilidad y fatiga
  • Dolor y tensión muscular
  • Pupilas dilatadas

Combatir la ansiedad: técnicas internas

Mindfulness para combatir la ansiedad

Los profesionales de la psicología y la salud suelen dividir las técnicas para combatir la ansiedad de dos formas: interna y externa. La medicación o la alimentación, por ejemplo son externas, mientras que el ejercicio físico o la meditación son internos. 

Así, es importante tener en cuenta que ambos enfoques son básicos para reducir y manejar mucho mejor este tipo de condiciones. Es más, desde la psicología se valora ante todo nuestra capacidad y habilidad para hacer uso de las técnicas internas.

Veamos algunos ejemplos.

Gestión emocional

La gestión emocional tiene varios objetivos, los cuales deberíamos empezar a practicar lo antes posible. Estas serían algunas estrategias:

  • Identificar y poner nombre a cada sensación, emoción y pensamiento que experimentamos: ¿lo que siento ahora mismo es miedo, es angustia, es preocupación?
  • Cada emoción sentida no puede ser reprimida. Lo que nos preocupa, molesta o inquieta debe manejarse lo antes posible. No debemos dejar para mañana aquello que nos molesta hoy.
  • Canaliza. A la hora de combatir el estrés debemos aprender a canalizar las emociones, buscar canales donde liberarlas. El ejercicio, el arte o incluso compartir tiempo con las amistades puede ayudarnos.

Meditación y técnicas de respiración

Prácticas como el yoga o el Mindfulness son muy adecuadas para combatir la ansiedad. Estudios como el llevado a cabo en la Universidad de Boston nos demuestran que estos recursos son efectivos para trastornos de este tipo.

  • Nos ayudan a centrarnos en el momento presente para tomar contacto con las propias necesidades.
  • Combinan la meditación, con la atención plena y la respiración profunda.
  • Es necesario ante todo que seamos constantes para empezar a experimentar cambios.

Control del pensamiento

Cuando sufrimos ansiedad el pensamiento cambia: se vuelve negativo, repetitivo y obsesivo.

  • Debemos por tanto tener un mayor control sobre él, ser conscientes de su voz debilitante, de su enfoque desgastante.
  • Cada vez que nuestra mente caiga en la deriva de esta negatividad, lo detendremos y reconduciremos esos razonamientos hacia vertientes más positivas y constructivas.

Combatir la ansiedad: técnicas externas

exquisito jugo de granada para combatir la ansiedad

Alimentos para combatir la ansiedad

La nutrición es esencial para reducir el impacto de la ansiedad. Así, es esencial que a nuestros enfoques internos, ya sea la terapia psicológica o a las prácticas de yoga o Mindfulness, le añadamos una alimentación más variada, equilibrada y orientada a reducir los síntomas de la ansiedad.

Estos son algunos ejemplos.

  • Cereales integrales.
  • Avena.
  • Ácidos grasos omega 3 como el salmón, las semillas de chía, los mariscos, las nueces…
  • Vitaminas del grupo B, como legumbres, huevos, levadura de cerveza y frutos secos, setas…
  • Alimentos ricos en magnesio.
  • Frutas ricas en vitamina C.

Terapias de sonido

Las terapias de sonido se basan en la aplicación de determinadas músicas y estímulos auditivos capaces de generar relajación en nuestro cerebro y nuestra mente. Por ello, podemos iniciarnos en este tipo de prácticas a través de:

  • Sonido blanco.
  • Sonido de lluvia.
  • Cantos de pájaros, ballenas…
  • Músicas con instrumentos relajantes

Tiempos de descanso, tiempo de calidad con uno mismo

Para combatir la ansiedad es vital que aprendamos a gestionar el tiempo. Ello implica distribuirlo de tal modo, que dispongamos cada día de al menos dos horas para nosotros mismos.

Esas horas serán solo nuestras. Podremos practicar nuestras aficiones favoritas, descansar, pensar e incluso no hacer nada si así lo queremos.

Asimismo, los viajes, las escapadas de fin de semana y el saber desconectar de forma auténtica de nuestras presiones cotidianas, es clave para notar mejoría y manejar mejor nuestras emociones.

Para concluir, si deseamos combatir la ansiedad es necesario que hagamos cambios. Siempre es recomendable consultar con los especialistas en este campo, nos ofrecerán estrategias psicológicas muy idóneas para avanzar de forma más positiva.

Asimismo, estos consejos nos serán tan prácticos como beneficiosos.

  • Rodriguez, JL, & Meadows, EA (2012). Desórdenes de ansiedad. En Encyclopedia of Human Behavior: Segunda edición(pp. 169–176). Elsevier Inc. https://doi.org/10.1016/B978-0-12-375000-6.00028-8
  • Charney, DS, y Drevets, WC (2002). Bases neurobiológicas de los trastornos de ansiedad. Ansiedad81(3), 901–930. https://doi.org/10.1093/bmb/ldg65.035