6 cosas que deberías evitar después de salir a correr

Aunque puedan parecernos prácticas inofensivas, después de correr es importante evitar algunos comportamientos y costumbres que pueden resultar contraproducentes e incluso terminar siendo perjudiciales para nuestra salud general

Salir a correr es una de las formas sencillas de ejercitarnos para reducir los riesgos que acarrea el sedentarismo.

No requiere la supervisión de un entrenador, tampoco quita demasiado tiempo y, sobre todo, lo podemos hacer en cualquier lugar.

Con su práctica regular le damos un “impulso” a nuestro metabolismo y, además de perder peso, mejoramos la salud cardíaca, la circulación y otros procesos vitales para nuestra salud.

Sin embargo, lo que muchos no tienen en cuenta es que algunos hábitos que se llevan a cabo después de correr pueden tener efectos negativos.

Si bien parece que son “inofensivos”, con el paso del tiempo desencadenan algunas molestias que comprometen nuestro bienestar.

¿Sabes cuáles son? Te compartimos los 6 principales.

1. Beber demasiado líquido

Rehidratación como medida más importante en la gastroenteritis

Es normal que después de correr sintamos la necesidad de consumir líquido. De hecho, siempre nos han recomendado ingerir agua para sobreponer los fluidos que se pierden a través del sudor.

Sin embargo, si nos enfocamos solo en beber agua, no vamos a conseguir una óptima recuperación muscular.

  • Es muy importante consumir fuentes de proteínas e hidratos de carbono de fácil asimilación, ya que estos le dan energía al cuerpo e intervienen en la reparación de los músculos.
  • Si basamos la recuperación solo en fluidos, tarde o temprano se pueden sufrir molestos calambres y lesiones.

Lee también: 4 razones para beber agua tibia en lugar de fría

2. Ignorar los estiramientos

Es cierto que para correr no necesitamos la ayuda de un entrenador físico. Sin embargo, lo que sí tenemos que considerar son aquellas actividades complementarias que optimizan los efectos del ejercicio y previenen las lesiones.

  • El estiramiento de los músculos debe realizarse antes y después de salir a correr.
  • Estos ejercicios permiten preparar y relajar los grupos musculares para que soporten el esfuerzo que se hace durante esta actividad.
  • Si no dedicas unos minutos al estiramiento te expones a sufrir desagradables calambres durante y después de correr.

3. Hacer demasiado esfuerzo

mucho-esfuerzo

Tras salir a correr es importante tomar un tiempo prudente para descansar. Tal y como ocurre con otros tipos de ejercicios, al correr los músculos se cansan y requieren de un poco de reposo para poder reponerse.

  • Si de inmediato empiezas a realizar otras actividades que implican esfuerzo, no les estarás dando ese espacio que necesitan para relajarse.
  • El exceso de entrenamiento físico desgasta los músculos y puede provocar graves lesiones y enfermedades.
  • Además, en algún momento produce una mayor sensación de cansancio en el cuerpo, lo que desmotiva para seguir con el ejercicio.

4. Exponerse al estrés

Es normal sentir estrés cuando hacemos a un lado el sedentarismo. El organismo no está acostumbrado a la exigencia física del ejercicio y, por lo tanto, algunas veces reacciona con ansiedad y estrés.

Sin embargo, esta situación se reduce conforme se realiza la actividad. Correr, como cualquier otra actividad física, promueve la segregación de serotonina y endorfinas, conocidas como las hormonas del bienestar.

Por esta razón, desde un inicio, no es conveniente relacionar el ejercicio con este tipo de emociones.

  • Evita exponerte a situaciones estresantes después de correr. En lugar de esto, realiza alguna actividad placentera como, por ejemplo, tomar una ducha.

Visita este artículo: Algunas bebidas disminuyen el estrés

5. Automedicarse

medicinas-pastillas

Muchas personas acostumbran a consumir algún medicamento de venta libre cuando siente alguna molestia después de haber corrido.

No obstante, lejos de ser algo beneficioso, automedicarse puede traer consigo varios efectos secundarios indeseados.

  • El dolor puede ser producto de la exigencia física, siendo completamente normal.
  • Si es persistente o severo, significa que los músculos sufrieron un desgaste o contusión.
  • En estos casos es mejor consultar al médico para determinar a qué se debe el síntoma y cuál es el tratamiento indicado.
  • Tomar demasiados analgésicos y antiinflamatorios de venta libre puede afectar el sistema digestivo y la salud inmunitaria.

6. Dejarse la ropa húmeda

Es muy importante cambiarnos la ropa tan pronto como acabemos de correr.

La ropa húmeda crea un ambiente ideal para el crecimiento de bacterias, hongos y otros microorganismos infecciosos que nos pueden causar enfermedades.

  • Independientemente de si puedes ducharte rápido o no, cámbiate la ropa, los calcetines y los zapatos.
  • Incluso si sudaste poco, procura cambiarte en cuanto llegues a casa.
  • Si acabaste cansada, procura utilizar un calzado cómodo y ventilado.

¿Sueles salir a correr o estás pensando hacerlo? Aunque es un excelente ejercicio, es importante que tengas en cuenta todo lo aquí mencionado para no reducir sus beneficios.

Si te sientes identificada con alguno de estos hábitos, corrígelo antes que te cause alguna molestia.