6 cosas que debes saber sobre la costra láctea

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el farmacéutico Sergio Alonso Castrillejo el 5 abril, 2019
Virginia Martínez · 6 abril, 2019
La costra láctea no es una alergia, ni tampoco se debe su aparición a una higiene deficiente. Se trata de un problema estético que, con los cuidados necesarios, se mantendrá bajo control hasta que desaparezca.

La costra láctea o dermatitis seborreica del lactante es relativamente común en niños de hasta tres años, y suele desaparecer por sí sola. No obstante, es normal que los padres sientan preocupación cuando hace acto de presencia.

Por eso, en este artículo, te explicamos algunas cuestiones relacionadas con esta afección.

La costra láctea

Con «costra láctea» denominamos un tipo de dermatitis seborreica que se da, pricipalmente, en lactantes. Se trata de la aparición de costras o escamas gruesas de color amarillento en la zona del cuero cabelludo. No obstante, puede aparecer en otras partes del cuerpo.

Por otra parte, mientras que algunos bebes la presentan en zonas muy reducidas, en otros puede aparecer en toda la cabeza, incluso en cejas o pestañas.

Bebé con costra láctea
El cuero cabelludo es la zona más susceptible a la costra láctea, siendo una condición autolimitada que acaba desapareciendo en unos meses.

En relación a sus causas, lo cierto es que muchas están aún en estudio. Sin embargo, los investigadores creen que puede estar provocada por una producción excesiva de grasa por parte de las glándulas sebáceas. Asimismo, puesto que la seborrea afecta sobre todo a lactantes y adolescentes, quizás el factor hormonal cumpla un papel importante.

En cualquier caso, existen también otros factores que pueden aumentar la probabilidad de desarrollar esta afección. Entre ellos, podemos destacar los climas extremos, la piel grasa, estrés, sistema inmunitario debilitado, etc.

A continuación, te presentamos 4 cosas que debes saber sobre la costra láctea. Se trata de preguntas que normalmente los padres se hacen en relación a esta afección. De este modo, podrás tranquilizarte y prestarle la adecuada atención y cuidados.

¿Pica o duele?

Aunque su apariencia pueda dar la sensación de que existe picor o dolor, lo cierto es que la costra láctea no provoca ninguna de estas sensaciones en el bebé. Si hay irritación, quizás se deba a que exista, además, una infección, pero no por la dermatitis seborreica en sí.

En efecto, se trata tan sólo de un problema estético que, en la mayoría de los casos, desaparecerá por sí solo al cabo de un tiempo.

¿La costra láctea es una alergia?

Médico realizando las pruebas de alergia a un paciente.
En este caso se trata claramente de un mito. No es una reacción alérgica, así como tampoco puede contagiarse.

Tradicionalmente, mitos y rumores han vinculado la aparición de la costra láctea con determinadas alergias alimentarias, especialmente a la leche. No obstante, se trata, precisamente, de un mito.

Como explicamos anteriormente, la dermatitis seborreica del lactante no tiene que ver con reacciones alérgicas, sino con una producción excesiva de sebo por parte de las glándulas sebáceas.

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¿Es contagiosa?

No, la costra láctea no es contagiosa. No se trata de ningún tipo de infección, ni está provocada por bacterias o virus, de modo que no puede trasmitirse de una persona a otra.

Asimismo, aunque en la mayoría de los casos suele desaparecer al cabo de unos meses, algunos niños siguen presentándola hasta los 2 o 3 años de edad. Además, en algunos casos, puede que reaparezca de forma súbita una vez ha desaparecido.

¿Es por falta de higiene?

Peinando cabeza de una niña con costra láctea
Aunque no se debe a causas higiénicas, un cepillo apropiado y el uso de aceites puede ayudar a su eliminación y a evitar infecciones.

Explicamos anteriormente que se desconocen las causas exactas que provocan la aparición de costra láctea. No obstante, seguramente se debe a la producción excesiva de grasa o sebo por parte del organismo. Por tanto, no está provocada por una falta de higiene.

Por otra parte, una vez aparece, es importante mantener determinadas medidas a fin de evitar infecciones. Así, es conveniente colocar guantes al pequeño si tiende a tocarse, mantener sus uñas limpias y utilizar un peine cuyas cerdas estén también limpias.

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¿Cómo se trata la costra láctea?

En la mayoría de los casos, no es necesario un tratamiento específico. En este sentido, la aplicación de aceite de oliva o de almendras junto con un suave masaje en la zona de las escamas puede ayudar a eliminarlas. Además, en algunos casos, quizás sea necesario dejar el aceite actuar durante un tiempo, a fin de ablandarlas.

En cualquier caso, nunca debemos retirar las escamas rascando o utilizando peines para arrancarlas. Es mejor dejar que los aceites las ablanden y que vayan desapareciendo por sí solas poco a poco.

¿Debo acudir al médico?

Siempre es importante contar con el consejo del pediatra en asuntos relacionados con la salud de los lactantes. Por eso, en caso de costra láctea, en la visita al médico deberemos indicarlo para que pueda comprobar que se trata de esta afección y no de otro tipo de problemas.

Además, el doctor podrá aconsejarnos sobre champús específicos para bebés o qué aceites utilizar.

En cualquier caso, debemos acudir al especialista si: 

Bebé siendo auscultado
En caso de dudas o complicaciones, acudir al médico nos permitirá diagnosticarlo y tratarlo adecuadamente.
  • La costra láctea empeora y se extiende a otras partes del cuerpo además de la cabeza.
  • La seborrea provoca irritación y comezón al bebé, y se observa caída del cabello.
  • La zona afectada se pone roja, está caliente o empieza a supurar.
  • Además de seborrea, el pequeño tiene problemas para ganar peso.

Como has podido comprobar, la dermatitis seborreica del lactante no es una condición seria. Basta con algunos cuidados en casa y, tarde o temprano, desaparecerá. No obstante, deberemos referir su aparición al pediatra para que, además de descartar otros problemas, pueda indicarnos de manera profesional cómo tratarla. 

  • Organización Mundial de la Salud, Guidelines on the Treatment of Skin and Oral HIV-Associated Conditions in Children and Adults, 2014
  • Thomas Berk y Noah Scheinfeld, "Seborrheic Dermatitis", P T. 2010 Jun; 35(6): 348–352.
  • Victoire A, Magin P, Coughlan J, van Driel MLVictoire A, Magin P, Coughlan J, van Driel ML."Interventions for infantile seborrhoeic dermatitis (including cradle cap) (Protocol)", Cochrane Database of Systematic Reviews, 2014, Issue 11. Art. No.: CD011380