6 curiosidades que debes saber sobre las venas varicosas

Okairy Zuñiga · 4 mayo, 2016
Aunque no lo asociemos, un exceso de peso puede hacer que aparezcan las temidas várices. Por ello, es fundamental seguir una dieta sana y ejercitarse con regularidad.

Las venas varicosas son esas protuberancias que sobresalen en la superficie de la piel. Son muchos los mitos que existen en torno a estas, que, sumados a verdades que aún desconocemos, tienden a confundirnos. Para clarificar estas dudas, hemos querido reunir en este artículo las 6 curiosidades que te vamos a contar de inmediato.

Las venas forman parte de una extensa red de vasos sanguíneos cuya función principal es el retorno de sangre al corazón. Esto es lo que garantiza que la circulación sea continua. Cuando las válvulas de las venas no funcionan de forma eficiente, las venas se dilatan y se forman las várices.

1. Las mujeres son las que más sufren de venas varicosas

Aunque en el sexo masculino, también pueden presentarse casos de mucha importancia, es a las mujeres a las que más afecta este padecimiento. En mujeres con predisposición genética, las hormonas influyen de manera negativa. Al disminuir la fuerza de las paredes de las venas por la acción de las hormonas femeninas, estas terminan por debilitar los vasos sanguíneos.

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Por eso, la reposición hormonal y métodos anticonceptivos pueden ayudar a que las várices aparezcan en mujeres muy jóvenes. Por esta misma razón, se hacen más comunes durante el embarazo y aumentan con cada nueva gestación.

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2. No solo aparecen en las piernas

Las várices visibles, comúnmente llamadas arañitas vasculares, afectan en su gran mayoría a las piernas y pies. Sin embargo, también podemos encontrar otro tipo de várices, que son las llamadas internas.

Estas se encuentran en regiones internas del cuerpo y pueden aparecer en el esófago, en el útero, en el recto, etc. Incluso, si tenemos una obstrucción de la vena proximal axilar podrían aparecer en los brazos aunque el efecto de la dilatación es todavía poco visible para el ojo humano.

Aunque las venas varicosas internas no deben ser motivo de excesiva preocupación, sí conviene consultar regularmente al especialista. Él te dirá si existen riesgos cardiovasculares latentes y qué hacer para evitarlas o prevenirlas.

3. Mantenerse en el peso ideal es de gran ayuda

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Es importante que estés dentro del peso que se considera ideal para tu altura y edad. Si lo superas, estarás añadiendo una presión extra sobre tus piernas. Si a esto le sumas la acción de la fuerza de gravedad, el resultado será irremediablemente la aparición de várices.

Ser sedentario o padecer de digestiones lentas también aumenta el riesgo de padecer este problema. Esto se debe a que, al hacer fuerza al evacuar, acabas presionando las venas de las piernas.

Todo ello explica nuestra recomendación de que pidas orientaciones a un nutricionista sobre cuál es tu peso ideal y cómo conseguir mantenerte en él.

4. Las hemorroides son en realidad venas varicosas

Retomando lo anteriormente expuesto, se puede llegar fácilmente a la conclusión de que las hemorroides son várices que se alojan en el canal rectal. Y es, de hecho, una de las dolencias más comunes de la población mundial, pues afecta tanto a mujeres como a hombres.

Muchas veces pueden ser asintomáticas. De ahí que debas tener cuidado si sufres de estreñimiento, si te mantienes sentado o solo parado durante muchas horas de forma continua, si sueles cargar cosas pesadas o simplemente vives estresado.

5. ¿Los zapatos altos empeoran las várices?

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Las venas varicosas se encuentran sobre todo en la parte inferior del cuerpo; es decir, en las piernas y en los pies. Aunque se cree que las várices aparecen por usar zapatos altos, no existe evidencia científicas que avalen tal creencia. No obstante, te recomendamos tomar precauciones.

Siempre es mejor precaver, puesto que sí se sabe que la posición en que se encuentran las piernas a causa de los tacones no favorece el retorno de la sangre al corazón. Lo ideal es, pues, usar zapatos cómodos en pos del buen funcionamiento del organismo.

Si no pudieras prescindir de los zapatos altos, procura tenerlos puestos menos de 9 horas seguidas. Una vez que te los quites, mantén levantadas las piernas un rato. Puedes recostarte en el sillón y apoyar las piernas en el reposabrazos o usar un pequeño banco para elevarlas.

6. Ejercitarse ayuda a contrarrestar las venas varicosas

Existen determinados factores genéticos que conllevan a un aumento de la aparición de várices. Eso sí, es importante resaltar que estas pueden estar causadas por diferentes factores. No obstante, como cualquier otra afección, este problema de salud se puede tratar. Para ello, has de acudir al médico para que estudie tu caso y te indique qué conducta debes seguir.

Hacer ejercicios te ayudará a mejorar la circulación sanguínea en general. Podrías realizar rutinas en las que alternaras los ejercicios de cardio, bicicleta, natación y aeróbicos. ¿Con qué frecuencia? Pues, por lo menos 3 veces por semana durante 30 minutos.

Otra opción es usar medias elásticas de compresión graduada.

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Préstales la debida atención

Es cierto que las várices leves no tienen por qué traer aparejadas mayores consecuencias. Sin embargo, no prestarles atención puede ser nociva para esa parte de la calidad de vida asociada a la estética de la imagen corporal. Las venas varicosas pueden evolucionar con el tiempo si no se les da la debida atención.

En los supuestos más extremos, podrían ocasionar una insuficiencia venosa crónica cuyas manifestaciones clínicas son tan molestas como el dolor, la fatiga muscular o el ardor, etc. De ahí que sea tan importante que te informes sobre cómo prevenirlas, y si ya las padeces, cómo hacerlas desaparecer o, al menos, evitar que proliferen.

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