6 fases del divorcio

Estás al borde de una ruptura amorosa y no sabes como reaccionar. Te contamos cuáles son las fases del divorcio por la que todas las personas pasan, así te preparas mejor

Las fases del divorcio son vividas, en mayor o menor medida, por todas las personas que se exponen a una ruptura de pareja. Finalizar con un matrimonio es aceptar que una elección, para toda la vida, no funcionó. Y, a veces, entender eso provoca fuertes emociones encontradas.

El dominio de estas sensaciones es el que marca cuánto dura cada una de las fases del divorcio. Algunos eligen transitar solos por esta senda y muchos otros necesitan estar acompañados. Pero ninguno escapa por completo a la revolución emocional que genera.

6 fases del divorcio que debes andar para volver al equilibrio interior

1. Duelo: por lo que pudo ser.

Saber que el matrimonio finalizó y ya solo falta la firma final para no tener ningún vínculo es realmente fuerte. Hay quienes deseaban esta ruptura y tal vez, se sentían felices, de que todo estaba encaminado. Pero igual pasarán por la etapa de duelo.

En definitiva, es la pérdida de algo importante que estuve presente en sus vidas durante años. El alejamiento de esa persona con la que compartieron sueños y hasta incluso, pueden tener hijos en común.

El dolor es necesario vivirlo y dejarlo fluir para poder salir, de la que se considera, una de las más largas fases del divorcio. Es normal, es natural, y no hay que intentar esconder este sentimiento para que la cura sea más rápida.

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2. Negación: lo que parece, no es.

Puede suceder que, como un método inconsciente de protección, se niegue lo que sucede. Entonces la verdad se desdibuja, se disfraza con historias románticas que lejos están de la realidad.

La fase de negación se representa con esos intentos de recuperar la relación, que se sabe perdida de antemano. Las personas que no logran aceptar divorcio, fantasean con reencuentros románticos y se prometen que todo estará bien.

Pero, si bien es difícil asumir que el sueño de “juntos para siempre” ya no es parte de la pareja, hay que hacerlo. Ahora las cosas han cambiado, y se puede ser feliz con otro tipo de vínculo.

Chantaje en las parejas.

3. Rencor: por tí, por él, por el mundo

Cuando se supera el dolor, una de las probabilidades es que se inicie la etapa donde el sentimiento predominante sea el rencor. Es precisamente ese enojo que ahoga, el que se hace presente con culpas y hasta con sed de venganza.

Las preguntas más negativas se agolpan contra el pecho y, las respuestas generalmente no son muy objetivas. Todo en esta fase conduce a una sensación de injusticia contra el propio ser.

Por tal motivo, se buscan motivos y en la mayoría de los casos, se coloca la culpa en el otro. Fue esa persona la que, con sus actos, los llevó al final y lastimó sus sentimientos de la manera más cobarde.

Está claro, que no es así, pero eso lo entenderán más adelante, cuando hayan logrado avanzar en las fases del divorcio. Por el momento, tranquiliza un poco la ansiedad encontrar justificativos a la ruptura.

4. Negociación: al fin y al cabo, el matrimonio es un contrato

Al bajar el nivel de enojo, las cosas comienzan a verse con mayor claridad, los motivos se pueden ver desde otra perspectiva. Se logra entender las reacciones de la ex pareja y las verdaderas causas del desenlace.

Es la hora de aceptar que el contrato que tenían se rompió y las cláusulas no fueron respetadas por ambos, o tal vez habían caducado.

Esta es una de las fases del divorcio que puede traer complicaciones si no se está lo suficientemente atento. Pues, a veces se entiende demasiado al otro, y se intenta recuperar la relación dando todo de uno. Algo peligroso para el futuro.

5. Vergüenza: un cambio no previsto para el círculo social

El nuevo estado civil puede ocasionar vergüenza en algunas personas que no se acostumbran de inmediato a utilizarlo. La palabra “divorciada” suena fuerte y modifica muchos estados, incluidos los perfiles de las redes sociales.

Ahora, todos sabrán que están solos, pero que antes tuvieron un fuerte compromiso. El grupo de amigos tienen todos sus respectivas parejas y se sienten desubicados en cualquier lugar.

A veces, hasta resulta difícil informar a los amigos o familiares de esta nueva situación. Pero, en realidad, es una decisión que se tomó para recuperar la armonía interior, entonces no hay de que avergonzarse.

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6. Celebración: una nueva vida por delante

Cuando todas las fases del divorcio fueron superadas llega la verdadera aceptación, la que otorga a la persona un sentido de plenitud. La tranquilidad ha llegado a sus vidas y puede reconocerse como un nuevo ser, alguien que aprendió de sus experiencias.

El futuro se ve más equilibrado, los proyectos ya vuelven a tomar forma y una nueva vida de solteros los espera. Quizá, hasta ya puedan imaginarse con una nueva pareja, o simplemente con la libertad de hacer lo que desean, sin más.

No existen fórmulas absolutas ni recetas para superar el divorcio rápidamente. Pero, sí se encuentran estas fases en el común de la gente que pasó por una separación.

Lo importante es pasarlas sin ansiedad, sin desesperación de salir adelante o saltar pasos. Cuando más sincero sean consigo mismo, mayor será el placer de conocerse en ese nuevo estado.