6 formas de aceptar esos “defectos” de nuestro cuerpo que no nos gustan

Los defectos de nuestro cuerpo que tanto nos agobian solo son tales en nuestra cabeza y posiblemente otras personas los consideren virtudes, por lo que no debemos obsesionarnos.

Aceptarnos tal y como somos es la mejor manera de ser felices. No obstante, por lo general, siempre hay algo que consideramos defectos en nuestro cuerpo  y que, evidentemente, no nos hace felices. La aceptación es parte del amor propio que cada persona debe tenerse, para lograr llevar una vida sana física y mentalmente.

Aunque no lo creas, siempre existen formas de aceptar esos defectos de nuestro cuerpo que no nos gustan, sin necesidad de estar constantemente agrediéndonos con las críticas malsanas. La mayoría de las veces, estas actitudes vienen dadas por las imágenes que son mostradas en el mundo como prototipos.

De hecho no es un mal solo del género femenino, aunque sí principalmente, y es algo que debemos empezar a detener. Lo mejor es entender que el cuerpo perfecto no existe. Esas imágenes que solemos ver son tan irreales como nuestros sueños de ser perfectos.

6 formas de aceptar esos “defectos” de nuestro cuerpo que no nos gustan

1. Empezar a aceptarte como eres

No vamos a decir que es fácil aceptar eso que consideramos un defecto. Sin embargo, si te pones a observar, seguramente tienes más virtudes que no puedes ver por enfrascarte en cambiar lo que no se puede. Así que… Sube esa autoestima.

Todas las personas tenemos algo especial que, por suerte, nos diferencian de los demás. Todo sería muy aburrido si fuéramos iguales, así que deja de querer parecerte a los demás.

Date cuenta de que eres única en este mundo y que, seguramente, lo que tú consideras un defecto alguien más lo considera una gran virtud.

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2. No te guíes por lo que escuchas de los demás

Cada persona es distinta, no solo en lo físico, sino también en lo mental y lo espiritual. No todos son capaces de ver y decir las cosas de buena manera; así, puede que, para comentar algo, lo digan de una forma hiriente.

Lo importante es que tú te sientas a gusto contigo misma y no te importe lo que opinen los demás. Debes ser capaz de definir tus propios criterios y hacer las cosas para ti, para agradarte a ti y jamás para agradar a los demás.

3. Toma conciencia de lo que tu cuerpo es

Tu cuerpo te permite hacer millones de cosas que ni siquiera imaginas, ya que lo consideras algo normal. Una buena forma de tomar conciencia que cada día te dispongas a tomar notas de lo que tu cuerpo te ha permitido hacer desde el momento que te levantas hasta que te acuestas.

Seguramente así podrás notar las ventajas que eso que consideras un defecto te puede dar.

4. Utiliza el espejo como una herramienta, no como una obsesión

Mirarnos en el espejo es algo normal. El problema se presenta cuando ya no lo hacemos para arreglarnos y ponernos más bellas, sino para criticarnos y agredirnos cada vez más, llegando al punto de la obsesión.

Ten en cuenta que el espejo no es más que una herramienta que te permite resaltar todo lo bueno que tienes. No sigas buscando defectos que no hay. Todo lo que tienes en tu cuerpo te hace única e incomparable, así que disfrútalo.

5. Trabaja tu cerebro

Solo tú eres capaz de controlar tu  cerebro. Mantenlo repleto siempre de cosas positivas. Cada vez que te levantes y te mires al espejo, da gracias por todo lo que te hace especial. Y por lo bueno que tienes.

Además, elógiate en la intimidad, de esta forma te sentirás y te verás mejor, valorando cada espacio de tu cuerpo. Aleja siempre los pensamientos negativos: Estos solo traen depresión, lo que te lleva a tener una mala imagen de ti misma.

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6. Deja de fijarte en las otros

Esto es lo más difícil, pero es una de las cosas que tenemos que eliminar de nuestras vidas. Fijarnos en el cuerpo de otras mujeres buscando defectos o virtudes solo hace que constantemente nos estemos comparando con las demás.

Tu subconsciente trabaja a un ritmo independiente y seguramente te va ganar. ¡Basta ya de críticas para las demás!

Si sigues estas recomendaciones sencillas notarás como acabas sintiéndote mucho más feliz con lo que eres y con lo que tienes.