6 hábitos alimenticios que combaten la fatiga crónica

El síndrome de fatiga crónica se define como un cansancio intenso y continuo. La base del tratamiento es un plan de alimentación adecuada, debemos privilegiar los alimentos que aumenten las defensas. Te contamos qué alimentos debes incluir y los que debes evitar.

¿Te sientes con cansancio todo el tiempo? ¿Sientes que por más que duermes no se te quita la pereza? Entonces es posible que sufras el síndrome de fatiga crónica.

Una de las culpables de padecer este problema es la mala alimentación. No es ningún secreto que la comida hace funcionar tu cuerpo por lo que comes, define cómo te sientes y cómo luces.

La fatiga crónica es lo que te hace desear una taza de café en el preciso momento en que te despiertas. El problema es que no basta con eso, pues todo el tiempo estás sin energía.

Este es un trastorno complejo que no se le puede atribuir a ninguna enfermedad. La peor parte es que empeora conforme realizas tus actividades diarias.

La buena noticia es que no tienes que lidiar con sus efectos por siempre. Con algunos cambios en la alimentación podrás obtener la energía que necesitas y aquí te los contamos.

1. Mantente hidratado

Hidratar

Al beber agua no solo combates la fatiga crónica, también facilitas la distribución de las moléculas esenciales y otros elementos a través del cuerpo.

Esto incluye la eliminación de toxinas y de residuos que pueden afectar a tus órganos internos y el inicio de procesos metabólicos. No es ningún secreto que mantenerte deshidratado te hace sentir cansado.

Lee también: 5 errores de hidratación más comunes

2. Lleva un diario de alimentos y de emociones

Otro truco para combatir la fatiga crónica es llevar un registro detallado de las cosas que estás comiendo y bebiendo. También debes registrar tu estado de ánimo en distintos horarios.

Esto tiene varios objetivos:

  • Revisar si los alimentos que consumes pueden crear alteraciones que expliquen la falta de energía. Por ejemplo, el azúcar puede provocar un pico de energía, pero luego te hará sentir aletargado. En cambio, la miel de agave te energiza sin causar fatiga crónica.
  • Entender cuáles son los alimentos que te hacen sentir bien o mal emocionalmente. ¿Has escuchado que el chocolate ayuda a tu cuerpo a liberar endorfinas y a hacerte más feliz? En realidad, son varios los alimentos que afectan tu ánimo y es importante clasificar según las emociones que te generan. Para facilitar la tarea es vital el diario de emociones.

Al llevar este registro, puede ser que descubras que tu fatiga es síntoma del síndrome de colon irritable.

3. No elimines alimentos de tu dieta sin supervisión

Nutrición

Entendemos que lidiar con la fatiga crónica es molesto, pero no trates de combatirla eliminando grupos de alimentos. Lo recomendable es que en compañía de un nutriólogo revises el diario de alimentos y de emociones.

Luego, entre los dos deben crear un plan de alimentación que permita corroborar si un alimento está causando los problemas. De esta forma, reduces las posibilidades de presentar algún tipo de deficiencia nutricional.

Piensa que todos los grupos alimenticios te aportan un beneficio específico y no deberías exponerte a su deficiencia.

4. Date la oportunidad de experimentar en tu dieta

Prueba alimentos que no consumas de forma regular, pero que sean conocidos por aumentar la energía. Algunas combinaciones de carbohidratos, proteínas y grasas funcionarán para combatir la fatiga crónica.

El problema es que cada cuerpo reacciona distinto a las combinaciones, por lo que no hay una dieta estándar. También procura probar alimentos que nunca antes has consumido. Tal vez al inicio te cueste disfrutar su sabor, pero date tiempo para conocer su textura.

Ver también: 8 alimentos que ayudan a la hidratación

5. Come porciones pequeñas con mayor frecuencia

Alimetos-porciones

Esto te ayudará a aumentar tu energía cuando te sientes demasiado cansado o hambriento. Dejar de comer te hará subir de peso, lo que se convertirá en un círculo vicioso con el cansancio.

Para evitarlo, cada tres o cuatro horas come algo. Puedes mezclar una fruta con una proteína y una grasa para asegurarte de obtener suficientes nutrientes. Algunas ideas son:

  • 30 gramos de queso + 5 nueces + 1 manzana
  • 2 rebanadas de jamón de pavo + 10 almendras + 3 guayabas
  • Pollo asado + 3 cucharadas de semillas de girasol + ½ taza de arándanos
  • 1 taza de yogur + 5 nueces + 6 fresas

Además de ayudarte a mantener la energía, son opciones sencillas de preparar, económicas y fáciles de llevar contigo. ¿Qué más puedes pedir?

6. Evita alimentos irritantes

Al inicio hablábamos sobre la necesidad de tomar una taza de café. Aunque ésta te dé la sensación de energía, se trata de algo pasajero que te drenará después. Evita:

  • Café. Añade estrés a tu sistema nervioso y crea picos de energía que después de dos o tres horas empeoran la fatiga crónica. En lugar del café prueba con el jugo de aloe vera, el té verde o la infusión de menta.
  • Comida chatarra. Es la mejor opción para saciar tu hambre. Aumentarás tus niveles de glucosa en sangre y te sentirás cansado en pocos minutos. Además, debido a que realmente no te nutre en un par de horas sentirás hambre de nuevo. Es mejor optar por alimentos frescos y recién preparados como frutas, ensaladas o batidos.

Estamos seguros de que con estos consejos te sentirás mucho mejor preparado para realizar todas tus actividades diarias. Recuerda que cuanto mejor comas, mejor te sentirás.

Te puede gustar