6 métodos naturales para tratar el síndrome de las piernas inquietas

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico José Gerardo Rosciano Paganelli el 20 diciembre, 2018
Daniela Echeverri Castro · 20 diciembre, 2018
Los masajes localizados pueden ser una gran forma de prevenir y mejorar el síndrome de las piernas inquietas, ya que favorecen la circulación y disminuyen la tensión. ¿Qué otras alternativas existen en estos casos?

El síndrome de las piernas inquietas es un trastorno del sistema nervioso que se caracteriza por el impulso incontrolable de mover las extremidades inferiores para aliviar síntomas como el hormigueo y la sensación de tirantez. Te presentamos algunos tratamientos naturales.

Generalmente, este problema se da cuando hay períodos prolongados de descanso o inactividad, por lo que muchas veces interrumpe el lapso de sueño durante la noche.

Su causa exacta se desconoce, pero se ha relacionado con factores genéticos, deficiencias nutricionales y desbalances en la actividad de algunas hormonas.

Aunque su panorama es incierto, hoy en día hay terapias y remedios que pueden ayudar a controlarlo para que no afecte la calidad de vida. En esta oportunidad, queremos repasar algunas de sus causas y seis métodos de origen natural que resultan útiles para su tratamiento.

Causas del síndrome de las piernas inquietas

Como ya hemos indicado, hasta el momento no hay una causa exacta para explicar el síndrome de las piernas inquietas. Una de las hipótesis sugiere que puede originarse por un desequilibrio de dopamina, una sustancia química del cerebro que se encarga de enviar mensajes para el control del movimiento de los músculos.

No obstante, se sabe que hay más riesgo de sufrirlo ante afecciones o descontroles como:

  • Enfermedad renal crónica.
  • Deficiencia de hierro.
  • Mal de Parkinson.
  • Diabetes.
  • Neuropatía periférica.
  • Embarazo.
  • Esclerosis múltiple.

Síntomas del síndrome de las piernas inquietas

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El impulso irresistible de mover las piernas es lo que le da el nombre a esta condición. Además de esta manifestación, el problema se puede acompañar con signos y síntomas como:

  • Sensación de hormigueo o cosquilleo.
  • Arrastre y gateo.
  • Picazón.
  • Ardor o dolor.
  • Palpitaciones o molestias.
  • Tirantez o jalón.

Estos síntomas se pueden manifestar con más frecuencia en la noche. Pueden ser leves o se pueden prolongar durante una hora y más. Algunas veces, se extienden hacia los brazos; asimismo, casi siempre disminuyen al mover o estirar las extremidades.

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Métodos para calmar el síndrome de las piernas inquietas

El síndrome de las piernas inquietas no se puede curar, puesto que los síntomas reaparecen cada cierto tiempo. Sin embargo, algunas terapias y cambios en el estilo de vida pueden ayudar a mantenerlo bajo control.

1. Hacer ejercicio

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Las personas sedentarias tienden a presentar más complicaciones por este problema. Por ello, para evitar crisis, lo ideal es adoptar una rutina de ejercicio físico regular. La actividad física ayuda a mejorar la circulación sanguínea, fortalece los músculos y ayuda a prevenir problemas como la retención de líquidos.

2. Utilizar medias

El uso de medias para dormir puede ayudar a mantener cierta temperatura en los pies, dado que el frío puede despertar algunos síntomas de las piernas inquietas. Si bien sus efectos no se han comprobado, muchos aseguran que es un buen truco para reducir la recurrencia de este problema.

3. Controlar el estrés

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Aunque muchos piensan que no tiene nada que ver, la exposición continua a situaciones de estrés puede desencadenar crisis del síndrome de las piernas inquietas. Este estado emocional implica cambios bruscos en la actividad hormonal, la circulación de la sangre y otros procesos importantes del organismo.

Por todo esto, es sumamente aconsejable practicar técnicas de relajación como el yoga y la meditación como vía para facilitar su control.

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4. Usar compresas calientes y frías

La terapia con compresas frías y calientes es una interesante opción para disminuir el hormigueo, la tensión y la sensación de comezón que se produce por este trastorno.

Las compresas se aplican de forma alterna: primero calientes y después frías. Se deben dejar varios minutos para que hagan efecto y, posteriormente, se seca la zona afectada.

5. Hacer masajes

Realizar masajes

La aplicación de masajes, incluso cuando no hay síntomas, puede ser muy adecuada para mantener las piernas relajadas y con la circulación activa.

Estos movimientos producen un efecto de calor que disminuye la tensión muscular y evita los incómodos calambres nocturnos. Para hacerlos, se pueden emplear aceites calmantes como el de ciprés, lavanda o romero.

6. Consumir suplementos de magnesio

La deficiencia de magnesio trae consigo varias consecuencias sobre la salud muscular. A menudo, los pacientes con síndrome de piernas inquietas presentan un déficit de este nutriente. De forma natural, se puede obtener de alimentos como:

  • Pescados y mariscos.
  • Hierbas secas.
  • Semillas de calabaza.
  • Cacao en polvo.
  • Frutos secos.
  • Salvado de avena.
  • Vegetales de hojas verde.
  • Aguacate o palta.
  • También se puede adquirir en suplementos o en lociones de uso externo.

¿Te enfrentas a los síntomas del síndrome de las piernas inquietas? Si es así, ten en cuenta todos los consejos dados y redúcelos de forma natural.

  • Llaneza-González, M. A., Abella-Corral, J., Aldrey-Vázquez, J. M., Aneiros-Díaz, A., Macías-Arribi, M., & Santos-García, D. (2009). Síndrome de las piernas inquietas. Revista de Neurologia. https://doi.org/10.1016/S1134-2072(02)75643-0
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