6 objetos cotidianos cuya fecha de caducidad desconocíamos

Más allá de perder la suavidad, la caducidad de elementos como las toallas radica en la posibilidad de proliferación de bacterias y otros microorganismos por culpa de la humedad

Nada es eterno en esta vida y mucho menos las cosas materiales. En algunos casos las señales son claras y hasta vienen por escrito.

Es lo que ocurre con la mayoría de los alimentos envasados y de los cosméticos.

Sin embargo, hay muchos objetos cotidianos que también tienen fecha de caducidad, aunque esta no esté del todo explicitadoa

Algunos elementos de uso frecuente que tienen fecha de caducidad

mujer durmiendo
Ciertos tipos de calzado, almohadas, chupetes y hasta toallas forman parte del listado de cosas que se suelen emplear a diario.

Aunque no vengan con una indicación específica de vencimiento, deberían ser cambiados cada determinados períodos de tiempo.

A estas alturas es muy probable que te estés preguntando si este tema no forma parte de una estrategia de venta para que compres mucho más seguido estos objetos.

Sin embargo, la fecha de caducidad también debería respetarse en estos casos, sobre todo por una cuestión de salud.

A continuación te contamos algunos detalles.

1. Almohadas

Es más que seguro que no quieras cambiar por nada del mundo tu vieja y querida almohada. Te costó mucho dar con ella y os lleváis a las mil maravillas.

Y, aunque esté un poco desvencijada, todavía cumple a la perfección el objetivo de que tu cuello se acomode como es debido a la hora del descanso.

  • El problema es que las almohadas también tienen fecha de caducidad. Duran entre dos y tres años.

Y, cualquiera sea el material con el que han sido fabricadas, a medida que pasan los días se van convirtiendo en un lugar donde reinan los ácaros. De allí a la alergia hay menos de un paso.

2. Pantuflas

pantuflasNo hay nada como llegar a casa después de un día agotador, quitarse los zapatos y ponerse esas pantuflas tan cómodas y acogedoras. No obstante, no deberías

encariñarte demasiado con ellas.

Lo recomendable es cambiar este calzado cada 6 meses. Luego corres el riesgo de que se convierta en un criadero de hongos.

Y, además del mal olor, quizá desarrolles alguna infección fúngica.

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3. Toallas

Estos paños, sobre todos los que empleamos para secarnos las manos, cuentan con una vida útil de entre uno y tres años.

  • No obstante, la pérdida de la capacidad de absorción o de suavidad no son los únicos signos indicativos de que debes desechar una toalla.
  • Y es que, al permanecer húmedas o mojadas por su uso constante, comienzan a ser el lugar perfecto para que proliferen todo tipo de bacterias.

A esas alturas seguro empezarán a oler mal y ni el lavado continuo resolverá la cuestión. Así que no lo dudes más y cámbialas cuando es debido.

4. Cepillos de dientes

Ya es casi vox populi que este aliado de la higiene dental debería ser reemplazado cada tres meses, o menos. Los dentistas no se cansan de repetirlo.

Pero ¿sabes el motivo? No es solo porque las cerdas se gastan y ya no realizan una limpieza efectiva de tu dentadura.

Además, luego de un tiempo prolongado de uso, corres el riesgo de contraer infecciones –incluso enfermedades periodontales– a causa de los hongos y bacterias que permanecen en el cepillo.

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5. Tetinas y chupetes de látex

chupeteCon los bebés deben extremarse las medidas de higiene. No hace falta explayarse demasiado sobre el tema, ¿verdad?

Por eso, los elementos que el niño se lleva a la boca para succionar o tomar su leche del biberón tienen que ser cambiados con asiduidad.

Si las tetinas y chupetes son de látex, más allá de la frecuencia de uso o el aspecto que presenten, duran entre 2 y 5 semanas.

Y es que este material tiende a agrietarse y en las microgrietas que se forman pueden proliferar  los microbios. Así que mucha atención.

6. Zapatillas deportivas

El calzado pensado para correr también tiene fecha de caducidad más allá de que su aspecto se vaya deteriorando más o menos rápido.

  • Y es que, luego de unos 400 o 500 kilómetros, empiezan a perder las propiedades de amortiguación.
  • También se vuelven menos elásticas y estables. Esto provoca una carga adicional a las articulaciones. Por tal motivo, es recomendable cambiarlas, por lo general, luego de un año de uso.
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