6 problemas femeninos que impiden tener relaciones sexuales placenteras

Aunque muchos problemas de índole sexual pueden solucionarse con terapia o incluso con una alimentación adecuada, en primer lugar debemos acudir al especialista para descartar complicaciones importantes.

El sexo es uno de los actos básicos naturales de todos los seres humanos. Practicado de manera sana es un hábito que aporta placer y bienestar. Sin embargo algunas veces se presentan problemas para disfrutarlo.

En la mayoría de relaciones de pareja es un pilar importante,  no solo porque fortalece los vínculos sentimentales sino porque aumenta la confianza, la comunicación y otras cualidades que permiten tener una mejor experiencia.

El problema es que muchos factores pueden interferir en su práctica, ya que disminuyen la líbido o impiden su disfrute con total plenitud.

En el caso de las mujeres, algunas condiciones de salud pueden originar sensación de dolor, incomodidad y otros síntomas que, inevitablemente, afectan la vida íntima.

Si bien suelen ser trastornos leves y fáciles de tratar, es primordial saber identificarlos para que no afecten al desempeño sexual o causen complicaciones.

A continuación repasamos los 6 problemas más comunes. Ante cualquier duda lo mejor será consultar con un médico para ponerles solución.

1. Sequedad vaginal

Problemas sexuales

Uno de los problemas íntimos más habituales en la mujer son las alteraciones del pH vaginal que conducen a una incómoda sequedad.

Este tipo de síntomas suelen ser el resultado de un desequilibrio en los niveles de las hormonas femeninas, sobre todo de los estrógenos.

Su disminución afecta a la lubricación natural en la zona, algo que resulta imprescindible para tener relaciones sexuales placenteras y sin dolor. Carecer de estos fluidos provoca una fricción dolorosa que, entre otras cosas, genera ardor e hipersensibilidad en la piel.

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¿Cómo solucionarlo?

  • Además de acceder a un tratamiento hormonal recetado por el médico, es conveniente mejorar la alimentación y utilizar lubricantes con base de agua.

2. Problemas en la piel

La alteración del pH de la flora vaginal aumenta la susceptibilidad a la dermatitis por contacto y las reacciones alérgicas.

Estos desórdenes dermatológicos pueden provocar pequeñas úlceras en la piel de la vulva, lo cual genera irritación, dolor y comezón. Además predispone a sufrir infecciones por lo que es importante buscar una solución y mantener una higiene estricta de la zona.

¿Cómo solucionarlo?

  • Revisa con cuidado los jabones y productos de higiene femenina, ya que muchos de sus componentes son los responsables de este problema.
  • Consulta en la farmacia y con tu médico qué productos son más adecuados para la higiene femenina. La edad a veces marca diferencias sobre ellos.

3. Vaginitis

Vaginitis

La vaginitis es una inflamación vaginal que se produce por la proliferación de hongos y bacterias. Padecerla no solo afecta a la calidad de las relaciones sexuales, sino que puede derivar en incómodos síntomas como flujo, ardor y molestias al orinar.

¿Cómo solucionarlo?

  • Debes acudir al médico para recibir un tratamiento farmacológico adecuado.
  • Es aconsejable ingerir probióticos que ayuden a combatir la infección.
  • Otras medidas importantes consisten en reforzar los hábitos de higiene y usar ropa interior de algodón.

4. Alergia

Miles de mujeres sienten dolor e incomodidad al mantener relaciones sexuales con preservativo, dado que presentan reacciones alérgicas al látex.

Esta situación no solo impide disfrutar con total plenitud del sexo, sino que puede ocasionar síntomas como irritación en la piel, mal olor en la zona íntima y problemas de urticaria.

¿Cómo solucionarlo?

  • En primer lugar, es necesario identificar los síntomas de la alergia.
  • Tras confirmarlo, lo más apropiado es consultar al ginecólogo para conocer otras alternativas. También pueden informarte en la farmacia sobre preservativos de otros materiales.

5. Vaginismo

Vaginismo

Si la vagina produce un movimiento de contracción que impide que se produzca la relación, es probable que se deba a una condición llamada vaginismo.

Este problema, no muy común, causa la contracción involuntaria de los músculos perivaginales, que impiden la penetración.

Suele producirse por algún tipo de trauma o cicatriz en la vagina, o también por cambios en la actividad hormonal.

Una causa poco conocida pero muy importante es la psicológica. Muchas mujeres tienen impedimentos emocionales que pueden ni siquiera saber identificar y que se manifiestan como vaginismo.

¿Cuál es la solución?

  • Los expertos aconsejan una terapia física con ejercicios de contracción y relajación de los músculos del suelo pélvico.
  • Así que lo mejor será consultar con tu ginecólogo para empezar con los ejercicios.

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6. Cistitis

La inflamación de la vejiga o cistitis es un trastorno muy común en la mujer y, dado que genera dolor y sensación de ardor, es uno de los problemas que afectan a la vida sexual.

Se trata de una infección bacteriana que se caracteriza por el deseo continuo de orinar, incluso cuando no hay suficiente líquido para expulsar. Otros síntomas son:

  • Flujo vaginal blanquecino, muchas veces de predominio matutino.
  • Dolor al orinar.
  • Picor en la zona.

¿Cómo solucionarlo?

  • Necesitarás tratamientos antibióticos prescritos por tu médico para combatir los microorganismos que causan la infección.
  • Es primordial mejorar los hábitos de alimentación e incrementar el consumo de líquidos.
  • También es beneficioso ingerir infusiones o jugos con propiedades diuréticas.

Es imprescindible tratar esta infección de manera correcta con la pauta que indique el médico, pues puede trasmitirse a la pareja y ocasionar complicaciones graves para ambos.

Conclusión

Como mujeres, debemos ser conscientes de todas estas condiciones y su papel en el desempeño sexual.En caso de padecer alguna, lo mejor es  buscar ayuda ginecológica antes de que se presenten otras complicaciones.

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