6 reglas que no debes romper si quieres perder peso con el desayuno

Además de no saltárselo, para procurar la pérdida de peso es conveniente que el desayuno incluya frutas y verduras frescas, así como fuentes de fibra y proteína, para aportarnos energía

El desayuno es la primera comida del día y, aunque muchos lo ignoran, también es una de las más importantes para nuestra salud.

Su consumo diario ayuda a sobreponer las energías y nutrientes que pierde el organismo durante los procesos que se llevan a cabo en el periodo de descanso.

A su vez, es fundamental para iniciar el día con un buen estado de ánimo físico y mental, y lograr una mejor productividad en cada una de las actividades de la jornada.

De hecho, su ingesta brinda interesantes beneficios en la salud metabólica, ya que ayuda a mejorar su actividad para lograr una óptima quema de calorías y grasas.

Además, dado que prolonga la sensación de saciedad, ingerirlo ayuda a controlar los antojos que impiden alcanzar un peso saludable y equilibrado.

Sin embargo, para que esto pase, es necesario respetar algunas reglas que ayudan a mantener su calidad nutricional y propiedades.

Como muchos tienen dudas al respecto, a continuación queremos compartir en detalle las 6 principales.

¡Descúbrelas!

1. Desayunar lo antes posible

Come un desayuno saludable

Tras despertar en horas de la mañana, lo ideal es ingerir el desayuno dentro de la primera hora de actividad, ya que el organismo empieza a necesitar fuentes de energías para trabajar en óptimas condiciones.

Los nutrientes que se obtienen con esta primera comida del día son esenciales para ayudar a metabolizar los azúcares y la grasa, y alcanzar un buen estado físico y mental.

Esperar más tiempo del recomendado puede generar una producción excesiva de jugos ácidos en el estómago, lo cual conduce a molestias digestivas y enfermedades como la gastritis.

Además, dado que no hay suficientes aminoácidos, las grasas no son utilizadas como “combustible” y, con los días, se van quedando acumuladas en varias partes del cuerpo.

Ver también: Sensación de vacío en el estómago: causas que debemos tener en cuenta

2. Consumirlo todos los días

Muchos le restan importancia al desayuno porque consideran que no ingerirlo es una forma de ahorrar calorías para reducir medidas.

No obstante, dado que es una fuente de energía y nutrientes esenciales, consumirlo cada mañana es determinante para tener un metabolismo sano y activo.

Suprimirlo o remplazarlo por alimentos poco saludables aumenta la sensación de hambre en horas posteriores. Además, ralentiza los procesos que se encargan de quemar las calorías.

3. Incluir fuentes de fibra

Incrementar el consumo de fibra

El mejor momento para incrementar el consumo de fibra es justo durante la primera comida del día.

Este nutriente esencial es clave para prolongar la sensación de saciedad y mejorar los procesos que se encargan de metabolizar y digerir los alimentos.

Su inclusión en la dieta diaria contribuye a mejorar el movimiento intestinal, y estimula la correcta eliminación de los desechos del colon.

También controla los niveles de colesterol y, dado que se digieren a menos velocidad, es una de las mejores fuentes de energía.

Puedes obtener fibra de:

  • Cereales integrales
  • Frutas y vegetales frescos
  • Semillas y frutos secos
  • Legumbres

4. Aumentar el consumo de proteína

Algunas personas creen que las fuentes de proteínas no son muy convenientes para la dieta por su significativo aporte de calorías.

Sin embargo, estos alimentos son esenciales dentro de todo plan de alimentación saludable.

Y es que no solo le brinda energías al organismo sino que son necesarios para la formación y fortalecimiento de la masa muscular.

El consumo de porciones moderadas durante el desayuno puede promover el buen funcionamiento del metabolismo y, de paso, controlar la ansiedad por la comida.

Entre las fuentes principales se destacan:

  • Las carnes magras.
  • El pescado azul.
  • Las legumbres.
  • Los frutos secos.
  • Las semillas.
  • Los lácteos.
  • Los huevos.
  • La quinoa.

5. Incorporar frutas y vegetales frescos

Las frutas y los vegetales frescos son una de las mayores fuentes de sustancias antioxidantes, vitaminas y minerales. Como tales, le brindan al organismo una amplia variedad de beneficios.

De ambos alimentos se aconseja el consumo de 5 porciones diarias, las cuales pueden distribuirse a lo largo de la jornada.

Comerlas en el desayuno controla la ansiedad, mejora el metabolismo y ayuda a promover la eliminación de los desechos y líquidos retenidos.

Además, dado que muchas son ricas en agua, su ingesta ayuda a hidratar las células y tejidos del organismo.

Te recomendamos leer: Formas de mejorar el metabolismo

6. Controlar las porciones

Aunque se recomienda un desayuno completo y balanceado, es primordial saber controlar las porciones de cada alimento que se incluye en el mismo.

Si el fin es perder peso, la suma total de los alimentos no debe superar las 500 calorías.

Incluso, en personas con obesidad y sobrepeso, 350 calorías son suficientes.

En conclusión, al poner en prácticas estas reglas del desayuno se pueden obtener muchos beneficios cuando se pretende perder peso de forma saludable.

Si aún no las estás aplicando, ponlas en práctica desde ahora para conseguir mejores resultados con la dieta.

 

 

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