6 remedios caseros para aliviar la mastitis

Además de aplicar estos remedios caseros es conveniente que saquemos leche del pecho afectado de forma manual para desobstruir los conductos y así mejorar la condición de la mastitis

La mastitis es una infección del tejido mamario que suele afectar con regularidad a las mujeres que están en periodo de lactancia.

Se desarrolla dentro de los tres primeros meses después del parto, pero también existe la posibilidad que se dé posteriormente.

Por lo general, afecta un solo seno y se manifiesta a través de síntomas parecidos a la gripe, junto con el endurecimiento y sobrecalentamiento de la zona del pecho.

Su causa principal son las obstrucciones de leche en los conductos, la cual permanece en la mama hasta que se trata la infección.

También tiene que ver la proliferación de bacterias como la Staphylococcus aureus que entra con facilidad en el seno a través del pezón.

A pesar de que es una condición que no pone en riesgo la salud del bebé, sí es bastante dolorosa e incómoda para la madre.

Por fortuna, existen tratamientos naturales que se pueden aprovechar para acelerar su recuperación y controlar los síntomas.

¿Te interesa conocerlos?

1. Compresas frías y calientes

1. Compresas frías y calientes

La aplicación local de compresas frías y calientes es una terapia relajante que reduce la inflamación y el dolor causado por la mastitis.

Sus efectos activan la circulación, mejoran el flujo de la leche y disminuyen la obstrucción.

¿Cómo prepararlas?

  • Envuelve una bolsa de agua caliente en una toalla fina y aplícala sobre el pecho infectado durante 15 minutos.
  • A continuación, envuelve varios cubos de hielo en otra toalla y déjalos actuar 5 minutos más.
  • Repite el tratamiento dos o tres veces, hasta aliviar la dolencia.

2. Hojas de col

Las propiedades antiinflamatorias de las hojas de col ejercen un efecto calmante sobre el pecho enrojecido e inflamado.

Tras aplicarlas, se calma la congestión y disminuyen los conductos obstruidos.

¿Cómo prepararlas?

  • Pon varias hojas de col en el refrigerador y déjalas enfriar durante media hora.
  • Pasado este tiempo, acuéstate en un lugar cómodo y ponte una de las hojas en el seno infectado.
  • Cuando esta alcance la temperatura ambiente, cámbiala por una fría.
  • Repite el tratamiento dos veces al día, hasta controlar la afección.

Ver también: La col y sus beneficios

3. Ajo

3. Ajo

El consumo diario de ajo es una de las formas más eficaces de combatir las infecciones que afectan la calidad de vida.

Sus compuestos azufrados tienen propiedades antibióticas y antiinflamatorias que aceleran la recuperación de esta afección.

¿Cómo prepararlo?

  • Tritura dos dientes de ajo crudos y consúmelos en ayunas todos los días.

4. Vinagre de manzana

Las compresas con vinagre de manzana son una terapia relajante que calma la inflamación y los demás síntomas de la infección.

Sus propiedades antibacterianas atacan el problema de raíz y ayudan a evitar que se extienda.

Ingredientes

  • ¼ taza de vinagre de manzana (62 ml)
  • ½ taza de agua tibia (125 ml)

¿Cómo prepararlo?

  • Vierte el vinagre de manzana en media taza de agua tibia, sumerge una toalla delgada y ponla sobre el pecho enfermo.
  • Espera a que actúe 10 minutos y repítelo dos veces al día.

Te recomendamos leer: Cómo hacer un antibiótico natural a base de ajo y vinagre de manzana

5. Aloe vera

5. Aloe vera

El gel de aloe vera tiene propiedades curativas que disminuyen los malestares relacionados con esta infección mamaria.

Su poder analgésico y antibacteriano disminuye el dolor y frena el crecimiento bacteriano en el seno afectado.

De paso, contribuye a reparar los tejidos dañados y suaviza la piel infectada.

¿Cómo prepararlo?

  • Corta una penca de aloe vera, ábrela con un cuchillo y extrae el gel fresco que contiene en su interior.
  • Aplica el producto sobre la zona infectada y déjalo hasta que se seque.
  • Enjuaga con agua tibia y seca la humedad con un paño suave.
  • Repite su uso tres veces al día, cuatro o cinco días seguidos.

Ojo: Lava bien la zona antes de amamantar al bebé.

6. Caléndula

La caléndula es una planta antiinflamatoria y analgésica que nos puede servir para disminuir las molestias que provoca esta condición.

Su aplicación directa reduce la inflamación y calma la sensación de rigidez, dolor y comezón.

¿Cómo prepararla?

  • Pon varias flores de caléndula en un mortero y tritúralas hasta obtener una pasta.
  • Introdúcelas en un frasco de vidrio y cúbrelas con aceite de oliva.
  • Déjalo macerar durante 3 días y procede a utilizarlo.
  • Toma la cantidad necesaria de aceite y realiza suaves masajes en la mama.
  • Limpia antes de amamantar al bebé y úsalo tres veces al día.

Como complemento a estos remedios caseros procura bombear la leche a mano para desobstruir los conductos.

Si el problema persiste durante más de dos semanas, consulta al médico para conocer otros tratamientos.

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