6 señales que te alertan problemas en la vesícula biliar

Daniela Echeverri Castro · 6 septiembre, 2017
Si presentamos estos síntomas, es conveniente acudir al especialista cuanto antes para determinar su origen, recibir un tratamiento adecuado y evitar posibles complicaciones.

La vesícula biliar es un pequeño órgano ubicado debajo del hígado. Su principal tarea es almacenar la bilis, una sustancia que emulsiona las grasas y facilita su digestión.

Cuando algo afecta su funcionamiento, las sustancias se quedan retenidas en los conductos biliares. Estas obstrucciones impiden el paso de la bilis y entonces se producen una serie de síntomas que, al no ser atendidos de forma oportuna, pueden afectar la calidad de vida.

A continuación te comentamos cuáles son las 6 señales que pueden indicarte que hay problemas en la vesícula biliar, para que acudas al médico y recibas un tratamiento acorde.

1. Inflamación y gases

Cuando existen obstrucciones en los conductos que facilitan el paso de la bilis, las digestiones se vuelven más pesadas y por ello se experimentan molestias como: acumulación de desechos (que, al no poder ser expulsados, se fermentan y provocan malestares), inflamación del abdomen y exceso de gases intestinales.

2. Dolor y pesadez abdominal

Otros síntomas que pueden indicar que existen problemas de la vesícular biliar son la pesadez y el dolor que se extiende hacia la parte derecha de la espalda.

  • El dolor suele darse de forma repentina, y durar unos 15 minutos.
  • Luego desaparece y reaparece, siendo más intenso cada vez. Y puede llegar a durar entre 12 y 15 horas.
  • Ante las molestias, es imprescindible acudir al médico, ya que podrían existir cálculos biliares.

3. Náuseas y mareos

Las náuseas y mareos son síntomas comunes que pueden presentarse por diversas causas (como problemas en la vesícula) y que, aún cuando sean leves, no deben ignorarse, pues indican que algo no está bien en el organismo.

Cuando la vesícula es incapaz de usar los jugos biliares en el proceso de digestión de las grasas, aumenta la presencia de desechos en el intestino y la sangre. Además, cuando se forman cálculos biliares, se produce una presión en el estómago que puede provocar náuseas y vómitos.

4. Mal aliento

Sabemos que el mal aliento puede aparecer por infecciones bacterianas o malos hábitos de higiene. Sin embargo, cuando es recurrente y no mejora con buenos hábitos de higiene, es probable que su origen tenga que ver con problemas de la vesícula, el hígado o ambos.

  • En este último caso se produce un malestar en la boca, como un sabor metálico que, junto al olor desagradable, generan incomodidad.
  • La acumulación de toxinas y la poca producción de bilis pueden ser los responsables de este problema.

Descubre: ¿Cómo evitar el mal aliento y la boca seca?

5. Falta de apetito

Perder el apetito de forma repentina es una señal que indica que algo no está funcionando bien en el organismo. Mientras que puede darse por enfermedades inflamatorias crónicas, también es común por los problemas digestivos que genera el mal funcionamiento de la vesícula biliar.

  • La inapetencia que dura varios días suele indicar que los conductos biliares están inflamados, o bien, presentan obstrucciones debido a la formación de cálculos.
  • A medida que avanza el problema, los pacientes afectados sienten inflamación y sensación de llenura.

6. Ictericia

La ictericia ocurre por el aumento de bilirrubina en la sangre. La bilirrubina es producida en el hígado y en su mayoría se excreta por las heces gracias a su paso por el conducto biliar. Si el conducto biliar está obstruido, se acumulará en la sangre, dando lugar al tono amarillento de esta enfermedad.

Nota final

¿Identificas los síntomas mencionados? ¿Presentas dos o más de ellos? Si es así, procura consultar al médico cuanto antes para determinar la causa del problema y recibir el tratamiento más adecuado. Mientras tanto, evita la automedicación.

Ten en cuenta que, además de seguir el tratamiento pautado, debes mejorar tus hábitos de vida para obtener buenos resultados con el tratamiento recetado por el especialista.

Es fundamental mantener siempre una alimentación equilibrada, baja en frituras y alimentos procesados.

Rogers, A. B., & Dintzis, R. Z. (2012). Liver and Gallbladder. In Comparative Anatomy and Histology. https://doi.org/10.1016/B978-0-12-381361-9.00013-5