6 soluciones para controlar el estrés y la ansiedad sin fármacos

Para evitar que el estrés haga mella en tu salud también debes tener en cuenta tus compañías, pues algunas relaciones tóxicas pueden aumentar la sensación de ansiedad y malestar

El estrés es un estado de sobreestimulación mental que conlleva un agotamiento intelectual.

Es la consecuencia de un alto rendimiento al que no solemos exponernos y que suele asociarse a estados de ansiedad y todo tipo de alteraciones mentales e, incluso, físicas.

El ritmo de vida tan acelerado, el alto nivel de exigencia laboral y una desbordante necesidad de estímulos y actividad han convertido al estrés en la enfermedad del siglo XXI.

En este artículo te proponemos 6 soluciones para darte un respiro y reducir tus niveles de estrés y ansiedad.

1. Vive el día a día

Se puede potenciar una visión positiva de la vida

La depresión es un exceso de pasado, el estrés, un exceso de presente, y la ansiedad, un exceso de futuro.

Para reducir nuestro nivel de estrés y ansiedad es imprescindible hacer una revisión total de nuestro hábitos diarios.

Necesitamos descubrir qué situaciones nos restan tranquilidad. Debemos identificar con claridad los factores de desorden que hay en nosotros y, a partir de ahí, empezar a establecer un orden de prioridades.

Vive el día a día sin proyectar demasiado tus metas futuras. Confía en ti y deja parte de tu recorrido a la improvisación. Como si de un músico se tratase, vive y disfruta la magia del directo, sin planear cada paso que das.

Es necesario tener una agenda y llevar un control de muchas obligaciones y compromisos. No obstante, planificarlo todo demasiado solo añade una carga y un sentido del deber excesivo.

Visita este artículo: Elegir dónde vivir es la llave de la felicidad

2. Aprender a desconectar

Una característica del estrés y la ansiedad es que tenemos el mal hábito de llevarnos los problemas laborales a casa. Debemos aprender a desconectar y dejar de pensar en el trabajo cuando acaba la jornada.

  • De esta manera podremos disfrutar más de la familia y llevar un clima y una actitud mucho más agradable al hogar.

La preocupación y la angustia evidentes solo generan malestar entre las personas con quien convivimos. Además, los niños imitan nuestra conducta y sufren nuestra tensión constante.

Debemos quitar importancia a las cosas que nos causan ansiedad. El mundo va a seguir girando, con o sin nosotros.

3. Ejercicio físico contra el estrés

El colesterol y el ejercicio

Un excelente remedio contra el estrés es, por supuesto, el ejercicio físico. Una buena sesión de deporte sirve para:

  • Despejar nuestra mente.
  • Regular la presión arterial.
  • Nos produce calma y bienestar.
  • Equilibrar el exceso de energía.
  • Nos ayuda a desconectar durante unas horas.
  • Libera endorfinas que nos proporcionan alegría.

La duración del ejercicio puede variar entre los 10 y 30 minutos, con una intensidad entre el 30 % y el 60 % del rendimiento de cada persona.

Te recomendamos deportes con cierto ritmo como natación, running, bicicleta, atletismo, etc.

4. Visita a un profesional

El estrés, bien gestionado, es ritmo. En su justa medida, sirve para mantenernos alerta en nuestro instinto de caza y supervivencia. También aporta un extra de energía y acelera la respiración para llevar más oxígeno al cerebro.

No obstante, si sentimos una saturación mental, si somos incapaces de controlar la agresividad, la tristeza y tenemos unos niveles altos de ansiedad, es recomendable visitar a un psicólogo.

Un buen profesional nos marcará unas pautas personalizadas para evaluar y desarrollar una conducta adecuada ante situaciones de estrés y ansiedad.

No dudes en pedir ayuda y déjate ayudar: no tienes nada que perder y tu salud también se beneficiará.

¿Quieres conocer más? Lee: 5 ejercicios de respiración que te ayudan a controlar la ansiedad y el estrés

5. Valora y selecciona tus compañías

Amigos

Si de por sí nuestro tren de vida nos exige altos rendimientos que nos provocan estrés y ansiedad, te sugerimos tener amistades que no incrementen estos niveles.

Disfrutar de una buena compañía en una actividad de ocio, como paseos por la montaña, la playa o cualquier zona en la naturaleza, calmará ese agobio y tensión.

Todos conocemos el término “persona tóxica”. Por ello, te recomendamos que selecciones a quien aporte valores positivos para que no acabe hundiéndote más.

6. Descansa bien

Reponer la energía vital con la que nos desenvolvemos día a día es crucial. Descansa, en lo posible, las horas que necesite tu cuerpo. El sueño es reparador y confiere mayor lucidez y rendimiento.

Es importante que las horas de descanso sean de calidad. Por lo tanto, procura desconectar el teléfono, estar en un cuarto donde no entre luz y evita los ruidos.

Un truco sencillo y muy común y eficaz es usar unos tapones para los oídos.

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