6 trucos para evitar que los niños tengan un mal aliento

Daniela Castro · 25 junio, 2018
Es importante vigilar los hábitos de higiene oral en los niños, ya que un mal cepillado suele ser la causa principal de mal aliento. Sin embargo, también se deben evaluar otros posibles detonantes.

El mal aliento o halitosis en los niños es un problema recurrente que se puede originar por malos hábitos de higiene o algunos problemas de tipo digestivo o respiratorio. Aunque no suele ser una razón de consulta en pediatría, los padres procuran encontrar trucos para facilitar su control y evitar que los niños tengan un mal aliento.

Si bien suele ser algo pasajero, el olor desagradable resulta tan incómodo como en los adultos. Además, a veces es el indicio de una infección oral o de la sequedad que sufre la boca por el bajo consumo de agua en esta etapa. ¿Hay formas de solucionarlo?

Dado que rara vez requiere atención profesional, resulta conveniente conocer esos métodos para evitar que los niños tengan un mal aliento. A continuación queremos compartir sus principales causas y algunas recomendaciones para controlarlo.

¿Por qué se produce el mal aliento en los niños?

Los motivos relacionados con el mal aliento en los niños son muy variados. En primera instancia suele desarrollarse por la práctica inapropiada de los hábitos de higiene oral. Cuando el pequeño no se lava la boca de forma regular, o lo hace mal, las bacterias y residuos de alimentos consiguen hacer de las suyas.

Enseñar a tu hijo a lavarse los dientes.

Al formarse una placa sobre las piezas dentales, aumenta el riesgo de infecciones orales e inflamación de las encías. Por ende, ante un caso de halitosis infantil es primordial evaluar si hay infecciones como las caries, aftas o gingivitis. Otros posibles detonantes son:

  • Presencia de abundante moco en las vías respiratorias
  • Enfermedades digestivas o alergias alimentarias
  • Patologías sistemáticas como fallas renales o diabetes
  • Infecciones en la faringe o amigdalitis
  • Sequedad en la boca al despertar o estar deshidratado
  • Consumo de alimentos como la cebolla y ajo
  • Algunos medicamentos

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Los mejores trucos para evitar que los niños tengan un mal aliento

Cuando no hay causas graves, se pueden aplicar algunos trucos fáciles para evitar que los niños tengan un mal aliento. De hecho, en la mayoría de los casos se recomienda su adopción, ya que son la mejor vía para dar alivio a este problema.

1. Mejorar la técnica del cepillado

Los niños están en pleno proceso de aprendizaje de sus hábitos de higiene. Por lo tanto, los padres tienen la responsabilidad de enseñar, vigilar y corregir su técnica de cepillado de los dientes. De este modo aprenden cómo hacerlo bien y se controla ese mal olor vinculado a las bacterias e infecciones orales.

2. Vigilar la alimentación

La intolerancia a los alimentos como los lácteos, o el consumo excesivo de grasa y dulces, inciden en la aparición de este síntoma. Así pues, para evitar que los niños tengan un mal aliento, es primordial vigilar la alimentación y preparar platos livianos, controlados en grasa.

3. Evitar el ajo y cebolla

Siguiendo con la recomendación anterior, es mejor evitar las comidas condimentadas con ajo y cebolla. Aunque ambos alimentos son nutritivos, en el caso de la halitosis poco ayudan en su control.

Ajos y cebollas.

4. Hacer un enjuague natural

Si los niños están en la capacidad de entender cómo enjuagar la boca con gárgaras, entonces se puede preparar un enjuague natural para detener este síntoma. Algunas de las soluciones sencillas incluyen la infusión de menta o de echinaccea.

5. Darles agua con limón

Preparar un poco de agua tibia con limón puede ser suficiente para evitar que los niños tengan un mal aliento. Esta bebida natural no solo neutraliza el crecimiento de bacterias en la boca, sino que regula el pH de la saliva y controla las molestias estomacales relacionadas.

6. Hacer que masquen perejil

Las ramitas de perejil tienen un sabor agradable que va muy bien en ensaladas y jugos para los niños. De hecho, lo idóneo es que los niños lo masquen directamente unos segundos para neutralizar el mal olor de la boca.

Perejil picado.

¿Cuándo acudir al pediatra o dentista?

Cuando los niños tienen buenos hábitos de higiene oral y aun así presentan halitosis, es conveniente consultar al pediatra o dentista. Aunque no siempre es grave, no se debe ignorar que también puede alertar otros tipos de enfermedades.

Si el síntoma es persistente, o si reaparece una y otra vez, el profesional en salud tendrá que evaluar cuál es su origen. Para ello se realiza un examen físico y pruebas de laboratorio variadas. El tratamiento estará dirigido al control de la enfermedad para disminuir la aparición del mal olor.

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¡Para recordar!

Este tipo de problemas se deben manejar de manera instructiva y prudente, de tal modo que los niños pueden contribuir a la solución sin desarrollar inseguridades o problemas de autoestima. La clave es no preocuparse demasiado y buscar soluciones oportunas.