6 trucos para tener la memoria en forma

Ángela Aragón · 11 febrero, 2018
Casi siempre nos concentramos en cuidar de nuestro cuerpo pero ¿y qué pasa con nuestra mente? También es importante cuidar de la memoria.

Para tener la memoria en forma tienes que procurar descansar bien y tener una vida emocional saludable. Lo hemos escuchado siempre.

A medida que envejecemos, nuestra habilidad para recordar se deteriora, pero ¿no te has preguntado qué hacen los actores y escritores para tener una vida profesional tan longeva?

Estos son trabajos que requieren mucha memoria y capacidad cognitiva. Ocurre lo mismo con otros oficios, como el de camarero o ama de casa. Son solo ejemplos de labores en las que debes tener muchas cosas en la cabeza al mismo tiempo.

Esto nos demuestra que nuestra actitud tiene mucho que decir en el estado de nuestra memoria. No solo influye la genética, también nosotros podemos hacer mucho para mantenerla en forma.

Cómo tener la memoria en forma

1. Aprende todos los días algo

Aprende todos los días algo

Antes de la llegada del teléfono móvil, todos nos sabíamos al menos 10 números telefónicos. Hoy apenas recordamos el nuestro, pero ¿qué ocurriría si un día te lo robaran en medio de la calle? ¿Sabrías a quién llamar?

Podrías empezar por memorizar los números de ciertos contactos. Pero, si tienes tiempo libre, quizá puedes estudiar algo, ¿qué tal un idioma? ¿o cocina? Cualquier disciplina precisa la acumulación de conocimiento para dominarla.

Solo tienes que pensar en algo que te interese de verdad.

Visita este artículo: 15 sencillos ejercicios para la memoria

2. Descansa para tener la memoria en el nivel que quieres

La rutina demanda un buen descanso. Para funcionar bien, tienes que estar despejado. El cerebro necesita energía, lo que significa que también es necesario recobrarla cuando nos desgastamos.

Como mínimo, deberíamos dormir 8 horas, pero si puedes, trata de hacer una siesta de 20 minutos. Notarás mucha diferencia a lo largo de la tarde cuando incluyas esta rutina.

Además de mejorar nuestro rendimiento, percibiremos que nuestro talante a la hora de afrontar el trabajo es mucho más positivo. Esta circunstancia favorece la relajación y, por tanto, la memorización de nuevos elementos.

3. Alimentarse bien

Frutos-Secos

Esta herramienta tiene que ver con lo que mencionábamos anteriormente. La energía que nos exige el día a día se obtiene en esencia de lo que comemos y de lo que bebemos. Por ello, es necesario dedicarle tiempo a pensar nuestros platos y diseñar bien nuestra dieta.

Si quieres potenciar tus habilidades mentales, lo mejor es aumentar los ácidos grasos, como el omega 3. Estos están presentes en productos como el aceite de oliva, de coco, frutos secos, el salmón, la sardina o el atún.

4. Reúnete con tus amigos

Liberarse del estrés también es imprescindible para mantener la memoria en forma. Para despejarnos, una de las mejores alternativas es la socialización. Nos sentimos acompañados, desconectamos nuestros sistemas de alerta y, con ello nos relajamos.

La relajación nos permite tener una mejor disposición para recordar y comprender información nueva.

Ten en cuenta que cuando uno se siente solo suele estar en permanente actitud defensiva, por lo que nuestra mente se ocupa más de vigilar que de aprender.

¿Quieres conocer más? Lee: Cómo identificar los verdaderos amigos

5. Lee y ve series

Lee y ve series

Seguir algo que nos interese, apasione o agrade también es una buena opción para mantener la mente en forma. La ficción tiene muchas ventajas y esta es una de ellas. Seguir el hilo argumental de las mismas nos impele a tener una serie de datos en mente. Esto se intensifica en series y sagas.

Piensa en títulos como Juego de TronosEl Señor de los anillosCien años de Soledad. El hilo argumental nos obliga a ejercitar nuestro cerebro con los datos que incluyen. Además, es una actividad placentera.

6. Practica alguna actividad creativa

Cuando hablamos de creatividad, solemos pensar en cuestiones como la escritura o la pintura. Pero también es necesaria para la cocina, el baile, la costura, entre otros. Lo importante es ponerle entusiasmo y la mente hará el resto del trabajo.

Para inventar algo, tienes que combinar de manera original los elementos conocidos. Por tanto, cuanto mayor es tu cultura, mayor capacidad creadora tendrás.

Por otra parte, estas aficiones te ayudan a buscar un momento para ti mismo, necesario también para escucharte y saber lo que te pasa por dentro. De este modo, detectamos si hay algo que nos perturba, por lo que podemos ponerle remedio con inmediatez, o, al menos, intentarlo.

En realidad, podemos resumir todos estos trucos en dos palabras: energía y aprendizaje. Siempre que cuidemos estos dos conceptos, estaremos haciendo lo correcto para mantener la memoria en forma.