7 consejos para una buena digestión y un adecuado tránsito intestinal

Valeria Sabater 18 julio, 2015
Aunque su sabor sea algo diferente, los granos integrales son ricos en vitaminas y minerales muy beneficiosos para nuestro estómago y para facilitar nuestras digestiones

Y tú… ¿Cómo te alimentas? ¿Eres de las que come deprisa y con el horario muy justo? ¿Sueles beber agua mientras almuerzas o cenas? ¿Te gustan los platos muy calientes?

Todos tenemos nuestras manías, nuestros gustos, pero ello no quiere decir que sean siempre los más adecuados o saludables. Disfrutar de una buena digestión requiere también “comer con el cerebro”, es decir, hacerlo con calma y conociendo algunos pequeños consejos que pasamos a explicarte ahora mismo.

¿Te los vas a perder?

1. ¿Quieres perder peso con salud? Come con calma

Puede que el consejo te parezca algo absurdo. ¿Qué relación tiene el comer despacio con poder adelgazar? Es muy sencillo, toma nota de estas informaciones:

  • El efecto saciante llega a nuestro organismo a los 20 minutos de haber empezado a comer. Es entonces cuando nuestro cerebro segrega una hormona que le ofrece al estómago esa sensación de “estar lleno”, de “sentise saciado”.
  • Si nos alimentamos con prisa esto se va a traducir en tener que comer mucha más cantidad de alimento, en cometer excesos y obligar a nuestro organismo a tener que realizar una digestión más larga y pesada.
  • El secreto está ante todo en masticar despacio, porque aunque no suene extraño la digestión empieza en la boca y no en el estómago.
  • Es en la boca donde producimos saliva, un alcalino esencial que nos va a ayudar a que el alimento se disuelva y se procese mucho mejor.
  • Mientras masticamos con calma, disfrutamos mucho más de los sabores, degustamos los alimentos con placer, y además, le damos información al páncreas y la vesícula biliar de que van a llegar alimentos al organismo.

Es el momento de liberar bilis y otros químicos para llevar a cabo una adecuada digestión.

2. ¿Agua? Mejor antes o después de las comidas

Tranquila, no pasa nada si acompañas esa estupenda cena con un vaso pequeño de vino. Potenciamos el sabor de los alimentos y obtenemos muchos antioxidantes saludables para nuestro organismo.

No obstante, es recomendable saber que es mejor beber agua antes o después de las comidas. ¿Por qué razón?

  • Los líquidos, por lo general, obstaculizan la salivación de los alimentos.
  • Lo más adecuado es consumir ese vaso de agua antes o después, ya que de ese modo favorecemos la salivación.
  • Es por ello por lo que las sopas, por ejemplo, se consumen siempre como primeros platos.

Descubre por qué es adecuado empezar el día con un vaso de agua.

3. Los beneficios de los alimentos crudos

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No te asustes, no te vamos a recomendar que consumas pollo o pescado crudo. No obstante, sí  hemos de decirte que será muy adecuado para tu digestión el consumir verduras crudas.

Hay muchos alimentos que al pasar por los procesos de cocción pierden muchas de sus proteínas y esas enzimas tan importantes que nos ayudan a poder digerirlos mucho mejor.

Así pues, siempre que te sea posible, consume las siguientes hortalizas en forma cruda, aunque sea en pocas cantidades:

  • Cebolla
  • Pimiento
  • Ajo
  • Brócoli
  • Col rizada
  • Repollo
  • Espinacas
  • Endivias
  • Lechugas
  • Apio
  • Zanahoria

4. Sí a los alimentos fermentados

En nuestro espacio te hemos hablado a menudo de los beneficios de consumir kéfir, yogur griego o cualquier otro probiótico rico en esos microorganismos tan saludables para nuestra digestión y para mantener el buen equilibrio de nuestra flora bacteriana.

Es interesante saber que cada país tiene sus propios alimentos fermentados más típicos, tenemos el miso, el kéfir antes citado y distintos tipos de yogures que puedes encontrar fácilmente en tu supermercado.

Es recomendable consumirlos cada día en tus desayunos. Nuestro tránsito intestinal y el sistema inmunológico lo van a agradecer.

5. Sí a los alimentos integrales

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La avena, el arroz integral, el pan de granos enteros son claves esenciales no solo para disfrutar de una buena digestión, sino también para cuidar de nuestra salud general (no así los elaborados con harinas refinadas).

Puede que te cueste masticar un poco más ese pan de centeno, o que con esa harina integral tus postres y dulces tengan un sabor algo diferente, pero te aseguramos que tu estómago lo va a notar, y que dispondrás de múltiples vitaminas y minerales. Vale la pena el esfuerzo.

6. ¿Alimentos artificiales o muy procesados? Nos gustan, pero mejor con moderación

Con alimentos artificiales nos referimos a los refrescos con gas, a esas bebidas de colores y sabores espectaculares, a la comida preparada, y también cómo no a los carbohidratos procesados como las patatas fritas.

No pasa nada si nos damos un capricho de vez en cuando, pero ten muy en cuenta que estos alimentos no se digieren bien e inflaman nuestros intestinos.

Descubre cómo afectan las bebidas con gas a tu salud

7. Gestiona a ese temible enemigo… ¡Tu estrés!

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Si hay un claro enemigo para disfrutar de una buena digestión es el estrés. Debes saber que el aparato digestivo está controlado tanto por el sistema nervioso como por algunas hormonas cerebrales.

De ahí que cualquier problema, cualquier alteración que ocasione, por ejemplo, que se libere cortisol en sangre, va a hacer que cambien muchas de nuestras funciones básicas.

Aparece la inflamación, se altera el nivel del ácido del estómago hasta el punto de favorecer la aparición de úlceras… Debemos evitarlo, debemos aprender a gestionar el estrés día a día:

  • Busca tiempo para ti y priorízate un poco más.
  • Sal a caminar al aire libre, haz natación, yoga…
  • Tómate la vida con más calma y cultiva tu bienestar interior. Todo ello se traduce en tu salud física y emocional y, por supuesto… en una mejor digestión.
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