7 consejos para el cuidado de tu zona íntima

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el farmacéutico Sergio Alonso Castrillejo el 2 enero, 2019
Usar jabones neutros y evitar el exceso de duchas vaginales puede contribuir al cuidado adecuado de la zona íntima. En general, es primordial mantener un balance de su pH natural y de su flora.

Como mujer, es normal que te preocupe el cuidado de tu zona íntima. Esta área delicada requiere un trato muy especial, ya que su pH es diferente al de otras partes del cuerpo y tiende a alterarse con más facilidad.

En su estado natural cuenta con un flujo rico en bacterias saludables que permiten hacerle frente a los agentes patógenos. Sin embargo, a veces presenta desbalances y esa “barrera protectora” se debilita, dando lugar a malos olores e infecciones.

Por eso, además de la higiene habitual que se le da en la ducha, es primordial poner en práctica otras recomendaciones que son determinantes para cuidar su salud. En esta oportunidad queremos compartir las 7 mejores para que las tengas en cuenta desde ahora.

1. Para el cuidado de tu zona íntima: Usa ropa interior apropiada

Mujer en ropa interior.
Debes empezar por tu ropa interior para cuidar tu zona íntima.

Aunque quizá lo pasas por alto, el tipo de ropa interior que utilizas es clave en la prevención de infecciones vulvovaginales y olores fuertes. Cuando estas prendas están fabricadas con materiales sintéticos, la humedad se retiene y aumenta el crecimiento de bacterias.

Además, dado que no son tejidos “transpirables”, suele producir un ambiente cálido que también facilita la proliferación de microorganismos. Por lo tanto, para evitar inconvenientes, lo ideal es elegir prendas de algodón o materiales naturales.

2. Tener buenos hábitos de higiene

Los hábitos de higiene son esenciales en el cuidado de tu zona íntima. Si bien es obvio que todas deben mantenerlos, es primordial aclarar que se deben practicar de forma adecuada, evitando el uso de productos que alteran la flora vaginal.

El uso de jabones íntimos para neutralizar el olor y los fluidos es una excelente opción, ya que respetan el pH ácido y mantienen la correcta higiene de la zona.

Así pues, no se trata de “esconder” el olor vaginal. Para prevenir irritaciones e infecciones debes lavar la zona con agua y jabón. Luego, asegúrate de secarla bien para que la humedad no incida en el descontrol de los microorganismos.

3. Evitar el exceso de duchas vaginales

Mujer duchándose.
Las duchas vaginales pueden producir alteración del pH y de su flora.

Algunas mujeres piensan que las duchas vaginales son las mejores aliadas para eliminar esos malos olores que aparecen en esta zona.

No obstante, lejos de producir algún beneficio, ocasionan desbalances en el pH que facilitan el desarrollo de infecciones.

4. Llevar una vida sexual sana

Mantener una vida sexual sana también es importante en el cuidado de tu zona íntima. Aunque puedes elegir cómo disfrutarla, lo más sano es tener una pareja sexual estable para reducir el riesgo de contraer infecciones o enfermedades de transmisión sexual (ETS).

Ahora bien, si utilizas lubricantes íntimos o productos erógenos debes verificar que sean hipoalergénicos, con componentes que no alteren el ambiente vaginal. El aplicar sustancias irritantes puede desencadenar malos olores, comezón y otras molestias.

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5. Cambiar los tampones y compresas constantemente

Tampones y compresas.
Presta atención a tus productos para controlar la menstruación.

Los tampones y compresas que se utilizan durante el periodo menstrual se deben cambiar de forma constante, más o menos cada 4 horas. Aunque quizá no lo notes siempre, el sangrado menstrual aumenta los niveles de pH y puede causar malos olores.

Durante la menstruación hay un cambio inevitable en el ambiente vaginal, ya que la sangre es de un pH de 7.4, es decir, mucho más alto que el normal de la vagina. Por eso, para evitar tanto infecciones como irritación y mal olor, se debe hacer un uso apropiado de estos productos de higiene.

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6. Controlar la humedad

Es fundamental que comprendas que la zona vaginal nunca debe estar seca. Dado que requiere fluidos para mantenerse lubricada, es normal que su ambiente sea húmedo. No obstante, la debes cuidar contra humedades externas.

Esto quiere decir que debes evitar al máximo prendas íntimas húmedas, vestidos de baño y pantalones demasiado ajustados. No vigilar la humedad favorece el crecimiento y aparición de hongos, bacterias y problemas cutáneos como la dermatitis.

7. Evitar el uso de esponjas

Esponjas para el cuidado de tu zona íntima.
Las esponjas pueden almacenar microorganismos ofensivos para el cuidado de tu zona íntima.

Las esponjas no son elementos apropiados para el cuidado de tu zona íntima. Aunque pareciera que ayudan a limpiarla mejor, en realidad pueden causar efectos indeseados. Estos elementos son agresivos con la piel y pueden causarle irritación o lesiones.

Además, debido a que absorben humedad, suelen acumular bacterias y hongos que no se pueden ver a simple vista. La forma correcta de facilitar la limpieza íntima es pasando con suavidad los dedos sobre los pliegues de los labios vaginales.

En conclusión, una buena higiene íntima es la que te permite proteger la flora bacteriana de la vagina. Cualquier hábito que le provoque alteraciones puede ser un detonante de infecciones o molestias en la piel. Por eso, procura aplicar todas estas recomendaciones en tu rutina.