7 consejos para iniciarse en el bondage

Carolina Betancourth·
22 Junio, 2020
El consentimiento mutuo, la confianza y la comunicación previa son fundamentales para que la práctica del bondage sea placentera. Te lo contamos a continuación.

El bondage es una de las prácticas sexuales que más llama la atención de las parejas. Aunque no fue aceptada socialmente durante muchos años, en la actualidad se ha puesto sobre la mesa por el boom que han causado algunas películas y libros eróticos, como “50 sombras de Grey”.

Muchos lo relacionan con el sadomasoquismo o sexo salvaje; sin embargo, hay un amplio abanico de posibilidades para disfrutarlo de acuerdo a las preferencias de cada uno.

¿En qué consiste? ¿cómo practicarlo? Entendiendo que muchos se sienten atraídos por el tema, a continuación queremos compartir varios consejos de iniciación para principiantes.

¿Qué es el bondage?

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Considerado por muchos como una expresión artística, el bondage es una práctica sexual en la que se utilizan ataduras.

  • Consiste en atar parcial o totalmente a la otra persona empleando cuerdas, lazos, esposas o cualquier elemento que la pueda inmovilizar.
  • Su límite es el dolor, pues este no se considera la fuente de placer. El atractivo se encuentra en la dominación de una persona y la entrega total de la otra.
  • Así, la persona inmovilizada permite que su pareja se ocupe del acto sexual, entregándose sin reservas. El dominante emplea toda su creatividad para el placer mutuo.

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¿Con qué se puede atar y con qué no?

El bondage se considera una inmovilización erótica. A partir de esta definición, podemos encontrar muchas herramientas para realizar las ataduras:

  • Esposas
  • Bridas
  • Corbatas
  • Cintas de seda
  • Medias
  • Lazos

Por lo general, se utilizan cuerdas de material de algodón para atar las extremidades, en especial cuando no se tiene demasiada experiencia.

Las cuerdas de cáñamo y materiales similares también pueden ser útiles, pero muchas veces producen quemaduras o cortes en la piel.

¿Cómo atar de forma segura?

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La forma de atar a la otra persona puede variar en función de las preferencias de ambos, o bien, del juego o la fantasía en el que deseéis sumergiros.

Lo normal es empezar por inmovilizar las extremidades, ya sea atándolas entre sí o a un punto fijo. Luego, dependiendo de lo que ambos queráis, pueden amarrarse otras partes del cuerpo.

Es muy importante tomar precauciones, sobre todo cuando no hay experiencia, ya que un mal amarre puede resultar doloroso o producir una lesión sobre un nervio.

De la misma forma, por el gran peligro que acarrea, está totalmente prohibido dar una vuelta de más de 180º en el cuello.

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Cómo iniciarse en el bondage

Para que la experiencia con el bondage sea 100 % placentera, es importante que haya consentimiento por ambas partes. La comunicación previa y la confianza son los pilares más importantes para sacarle provecho a esta interesante práctica sexual.

Asimismo, es bueno tener en cuenta algunos consejos previos que pueden ayudar a iniciarse de forma segura y haciendo a un lado los temores.

1. Elige un rol

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En el juego del bondage hay una persona sumisa y otra dominante. Ponte de acuerdo con tu pareja para saber quién va a asumir cada rol.

2. Vive tu personaje

Sea cual sea el rol que decidáis asumir, vívelo y disfrútalo como tal. No tiene nada de malo. Esto te permitirá explorar tu sexualidad de una forma que quizá no conozcas.

Si eres el sumiso, cumple los caprichos de tu pareja y síguele el juego. Si eres el dominante, sé creativo y anímate a cumplir tus fantasías.

3. Usa vendas para los ojos

Las vendas en los ojos son un buen complemento para la práctica del bondage. Estas hacen la experiencia más divertida e impiden que haya distracciones visuales.

4. Elige una palabra clave

Antes de empezar, crea un código con tu pareja usando una o varias palabras claves. Estas se utilizarán cuando alguno no esté de acuerdo con algo o cuando queráis parar por completo.

5. Prueba diferentes posiciones

Al principio puede que te limites a una sola posición por el tipo de atadura. Sin embargo, lo ideal es variar las posiciones para que la experiencia sea más placentera y divertida.

6. Evita exagerar

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¡Mucho cuidado! Hay posiciones que requieren de cierta práctica previa y preparación. Aunque en las películas se muestran como si fuesen sencillas, una mala práctica puede causar lesiones, o bien, arruinar el acto.

Tomadlo todo con calma, empezad con lo básico y probad cosas distintas cuando tengáis más experiencia.

No hagas nada que no desees hacer

Como puedes ver, el bondage es una práctica que puede dar mucho placer cuando hay consentimiento por ambas partes. Lo importante es tener claro que de verdad quiere practicarse y ejecutarla de forma responsable. La comunicación es clave.

Es importante recalcar que no debe realizarse bajo los efectos del alcohol u otras drogas. De la misma forma, evitad llegar al límite: recuerda que no se trata de causar dolor, sino de potenciar el placer.

  • Dunkley, Cara., Brotto, Lori. (2018). Clinical Considerations in Treating BDSM Practitioners: A Review. https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/0092623X.2018.1451792?scroll=top&needAccess=true&journalCode=usmt20