7 consejos para iniciarse en el bondage

El consentimiento mutuo, la confianza y la comunicación previa son fundamentales para que la práctica del bondage sea placentera y para conseguir sacarle el máximo provecho

El bondage es una de las prácticas sexuales que más está llamando la atención de las parejas.

Aunque no fue aceptado socialmente durante muchos años, en la actualidad se ha puesto sobre la mesa por el boom que han causado algunas películas y libros eróticos como “50 sombras de Grey”.

Muchos lo relacionan con el sadomasoquismo o sexo salvaje; sin embargo, hay un amplio abanico de posibilidades para disfrutarlo de acuerdo a las preferencias de cada uno.

¿En qué consiste? ¿Cómo practicarlo? Entendiendo que muchos se sienten atraídos por el tema, a continuación queremos compartir varios consejos de iniciación para principiantes.

¿Qué es el bondage?

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Considerado por muchos como una expresión artística, el bondage es una práctica sexual en la que se utilizan ataduras.

  • Consiste en atar parcial o totalmente a la otra persona, empleando cuerdas, lazos, esposas o cualquier elemento que la pueda inmovilizar.
  • Su límite es el dolor, pues este no se considera la fuente de placer. El atractivo se encuentra en la dominación de una persona y la entrega total de la otra.
  • La persona inmovilizada permite que su pareja se ocupe del acto sexual, entregándose sin reservas. El dominante emplea toda su creatividad para el placer mutuo.

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¿Con qué se puede atar y con qué no?

El bondage se considera una inmovilización erótica. A partir de esta definición, podemos encontrar muchas herramientas para realizar las ataduras:

  • Esposas
  • Bridas
  • Corbatas
  • Cintas de seda
  • Medias
  • Lazos

Por lo general, se utilizan cuerdas de material de algodón para atar las extremidades, en especial cuando no se tiene demasiada experiencia.

Las cuerdas de cáñamo y materiales similares también pueden ser útiles, pero muchas veces produce quemaduras o cortes en la piel.

¿Cómo atar y qué no atar?

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La forma de atar a la otra persona puede variar en función de las preferencias de ambos, o bien, del juego o la fantasía en que se desean sumergir.

Lo normal es empezar por inmovilizar las extremidades, ya sea atándolas entre sí o a un punto fijo. Luego, dependiendo de lo que ambos quieran, pueden amarrar otras partes del cuerpo.

Es muy importante tomar precauciones, sobre todo cuando no hay experiencia, ya que un mal amarre puede resultar doloroso o puede producir una lesión sobre un nervio.

Por el gran peligro que acarrea, está totalmente prohibido dar una vuelta de más de 180º en el cuello.

Cómo iniciarse en el bondage

Para que la experiencia con el bondage sea 100% placentera, es importante que haya consentimiento de ambas partes. La comunicación previa y la confianza son los pilares más importantes para sacarle provecho a esta interesante práctica sexual.

Asimismo, es bueno tener en cuenta algunos consejos previos que pueden ayudar a iniciarse de forma segura y haciendo a un lado los temores.

1. Elige un rol

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En el juego del bondage hay una persona sumisa y un dominante. Ponte de acuerdo con tu pareja para saber quién va a asumir cada rol.

2. Vive tu personaje

Sea cual sea el rol que decidiste asumir, vívelo y disfrútalo como tal. No tiene nada de malo. Esto te permitirá explorar tu sexualidad de una forma que quizá no conoces.

Si eres el sumiso, cumple los caprichos de tu pareja y síguele su juego. Si eres el dominante, sé creativo y anímate a cumplir tus fantasías.

3. Usa vendas para los ojos

Las vendas en los ojos son un buen complemento para la práctica del bondage. Estas hacen la experiencia más divertida e impiden que haya distracciones visuales.

4. Elige una palabra clave

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Antes de empezar, crea un código con tu pareja usando una o varias palabras claves. Estas se utilizarán cuando alguno no esté de acuerdo con algo o cuando quieran parar por completo.

5. Pon unas tijeras a la mano

Tener a la mano unas tijeras o cualquier otro elemento cortante puede servir para retirar las cuerdas si en algún momento la persona atada se siente incómoda.

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6. Prueba diferentes posiciones

Al principio puede que te limites a una sola posición por el tipo de atadura. Sin embargo, lo ideal es variar las posiciones para que la experiencia sea más placentera y divertida.

7. Evita exagerar

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¡Mucho cuidado! Hay posiciones que requieren experiencia y preparación. Aunque en las películas se muestran como si fuesen sencillas, una mala práctica puede causar lesiones, o bien, arruinar el acto.

Toma todo con calma, empieza con lo básico y prueba cosas distintas cuando tengas más experiencia.

Como lo puedes ver, el bondage es una práctica que puede dar mucho placer cuando hay consentimiento por ambas partes de la pareja. Lo importante es tomarla con calma y ejecutarla de forma responsable.

No la realices bajo los efectos del alcohol u otras drogas. Evita llegar al límite: recuerda que no se trata de causar dolor.

 

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