7 cosas que afectan la salud del hígado sin beber alcohol

Carolina Betancourth 30 agosto, 2017
Aunque siempre solemos identificar al alcohol como el máximo agente perjudicial para el hígado hay otras prácticas habituales, como evitar el desayuno, que también pueden llegar a dañarlo

El buen funcionamiento del hígado es determinante para tener una buena calidad de vida.Este órgano, que es el segundo más grande después de la piel, tiene la capacidad de filtrar la sangre para remover las toxinas que se acumulan en el organismo.

Entre otras cosas, es clave para la actividad metabólica y la producción de algunas hormonas.

Pese a esto, no está exento de sufrir enfermedades y, por desgracia, muchos de los hábitos que practicamos pueden afectar su salud.

El consumo excesivo de alcohol es la forma más conocida de deteriorarlo, dado que dificulta sus labores y causa daños en sus tejidos.

Además, existen otras cosas que, aunque se pasan por alto, también influyen en la reducción de sus funciones.

A continuación compartimos en detalle las 7 principales para que procures evitarlas.

1. Consumo de alimentos procesados

Alimentos procesados

El consumo regular de alimentos procesados puede influir en la aparición de problemas hepáticos, debido a su alto contenido de añadidos químicos y grasas saturadas.

Si bien lucen frescos y representan una opción rápida de alimentación, contienen toxinas y componentes dañinos que afectan la salud de los tejidos de este órgano.

Su alto aporte de calorías y carbohidratos sobrecarga sus funciones y, con el paso del tiempo, conlleva a problemas como el hígado graso.

2. Ingesta excesiva de analgésicos

Si bien es muy fácil adquirir analgésicos en las farmacias, eso no quiere decir que se puedan tomar de forma excesiva para aliviar las dolencias.

Aunque son efectivos para calmar el dolor de cabeza o malestares generales, hay que considerar que sus componentes químicos pueden afectar el hígado.

Esto ocurre sobre todo cuando se ingieren para superar una resaca, ya que provoca un exceso de trabajo en el órgano y deteriora sus tejidos.

3. Sobrepeso y obesidad

El sobrepeso es un factor de riesgo para la contracción de hernias inguinales

¡Mucho cuidado! Además de afectar la figura, el exceso de peso corporal trae consigo graves consecuencias en la salud del hígado.

Tanto el sobrepeso como la obesidad pueden dificultar las funciones de este órgano, e incrementar la acumulación de toxinas en la sangre.

Estos están asociados con la esteatosis no alcohólica, una enfermedad que indica la acumulación de mucha grasa en sus tejidos.

Sin un tratamiento oportuno, esta condición puede causar cáncer, cirrosis e insuficiencia hepática, incluso si los pacientes no consumen alcohol.

Lo más preocupante es que es una patología que no suele manifestarse con síntomas iniciales, lo cual dificulta un diagnóstico rápido.

4. Sedentarismo

Sabemos que el sedentarismo está estrechamente relacionado con el sobrepeso.

Sin embargo, cabe hacerle un apartado especial, ya que es un estilo de vida con mucho impacto sobre la salud.

Mantenerse inactivos incrementa la tendencia a sufrir por el estrés oxidativo y, además, provoca problemas inflamatorios y metabólicos.

En el caso del hígado influye sobre sus funciones principales, ya que disminuye su capacidad para filtrar las toxinas y descomponer las grasas.

Producto de esto se generan problemas como el hígado graso y las piedras en la vesícula biliar.

5. No desayunar bien

no desayunar

Ignorar la primera comida puede interferir en las funciones del metabolismo y, a su vez, provocar una reducción en la capacidad de trabajo del hígado.

Esto se debe a que el desayuno le proporciona energía a las células, además de optimizar las funciones de todos los sistemas principales del cuerpo.

Aquellos que acostumbran a ayunar sienten más ansiedad y, aunque creen ahorrar calorías, en realidad, ganan peso.

6. Consumo de suplementos adelgazantes

En decenas de oportunidades nos han resaltado la importancia de perder peso de forma saludable, procurando evitar los populares métodos milagro.

La industria se ha aprovechado del deseo de muchos de bajar de peso, lanzando al mercado productos adelgazantes que no son del todo buenos.

Aunque es cierto que pueden ayudar a perder grasa acumulada, algunos contienen sustancias químicas que aumentan el nivel de toxicidad en el hígado.

Esto, aunque no se percibe de inmediato, deja secuelas que se van manifestando con problemas de salud y dificultades en su funcionamiento.

7. Ingesta de otros medicamentos

Algunos fármacos

Algunos medicamentos, como los utilizados para tratar las convulsiones y migrañas, contienen ácido valproico, una sustancia que acarrea efectos perjudiciales en el hígado.

Estos deben tomarse bajo supervisión médica y en cantidades moderadas, puesto que sus efectos secundarios son peligrosos.

Otros fármacos que también afectan la salud hepática son:

  • La carbamazepina
  • La fenitoína
  • El levofloxacino
  • El moxifloxacino

Como puedes ver, además de las bebidas alcohólicas, son muchos los factores que pueden interrumpir las funciones de este órgano.

Procura evitarlos al máximo para evitar el desarrollo de complicaciones en su salud.

 

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