7 cosas de las que te arrepentirás cuando llegues a la vejez

Okairy Zuñiga·
06 Mayo, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Bernardo Peña al
29 Diciembre, 2018
Aquello a lo que consagras tu tiempo a veces está lejos de ser lo que te gusta o quieres. Merece la pena reflexionar sobre la atención que damos a otras cuestiones tal vez más valiosas.

Es posible alguna vez te hayan dicho algo como “vive tu vida, disfruta, porque luego pueden haber cosas de las que te arrepentirás cuando llegues a la vejez” y que te hayas quedado pensando en ellas.

Vivir una rutina que no trae ninguna alegría o satisfacción verdadera no es grato ni ‘deja buen sabor de boca’ al mirar hacia atrás. Por ello, no es recomendable atarse a ella ni prolongarla al punto de que luego genere un profundo arrepentimiento por no haber disfrutado y salido de la zona de confort.

Cosas de las que te arrepentirás cuando llegues a la vejez

A continuación te invitamos a considerar una serie de cuestiones sobre las que es posible reflexionar y tomar medida, antes de que sea tarde.

1. No tener el valor de ser fiel a ti mismo

Mujer abrazándose a sí misma.

Esta es una de preocupaciones más frecuentes. Es decir, cumplir con las obligaciones que la propia edad o la sociedad imponen a veces resulta algo incompatible con aquello que de verdad uno quiere.

Hacer lo que se supone que en ese momento corresponde sirve de referencia, pero no siempre representa las auténticas inquietudes de cada persona.

De ahí la necesidad de buscar el equilibrio entre los compromisos y la pasión. Dedicarse a lo que a uno le gusta o, en su defecto, intentar disfrutar con lo que hacemos nos permite echar la vista atrás sin remordimientos.

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2. Permanecer en un trabajo que no te satisface en lugar de tomar riesgos y seguir tus motivaciones

Esta cuestión va de la mano del error número uno, pero tiene más que ver con la actividad en la que inviertes gran parte de tu vida.

Dado que un trabajo, en general, exige unas 40 horas semanales, estamos hablando de algo que implica una dedicación importante. Condición que se complica si esa cantidad de tiempo la utilizas en tareas laborales que te desagradan o entusiasman más bien poco.

Pero, al margen de lo que lo que los demás esperen de ti, ¿qué es lo que tú deseas en realidad?, ¿estás donde quieres estar? 

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3. No pasar tiempo con la familia es una de las cosas de las que más te arrepentirás cuando llegues a la vejez

Si la familia es tan valiosa, ¿por qué no pasar tiempo con ella? Hacer una llamada a tus padres o hermanos, visitarles un fin de semana o, si vives demasiado lejos, organizar una conferencia con ellos son algunas de las opciones viables.

Existen muchas formas con las que estar y mantener el contacto. Si a menudo esperamos a que llegue el momento más cómodo, puede que ‘un día de estos’ sea demasiado tarde.

4. No expresar tus verdaderos sentimientos

Si evitas manifestar lo que sientes, es probable que en alguna ocasión llegues a echar esto en falta en el futuro. De hecho, cuando se envejece, uno se aferra más a sus costumbres.

Por tanto, cuanto antes comiences a expresarte y a decirles, por ejemplo, a tus seres queridos lo que significan para ti, antes te harás con nuevos y más saludables hábitos.

Lo peor que pasaría es que llores el resto de tus días por no haberlo hecho a tiempo.

5. No mantener contacto con viejas amistades

La falta de contacto con amigos puede causar arrepentimiento luego.
Si no conservas el contacto con tus amigos puede que luego te arrepientas en la vejez.

Sobre todo cuando resides o trabajas en una ciudad o país diferente, esto resulta difícil. Además, si ha transcurrido un largo período, es probable que tu vida haya cambiado bastante.

En este sentido, cabe observar que tanto el destino como el tiempo crean distancia y separan a las personas.

Pero hay maneras de comunicarse y saber de los viejos amigos, ya sea a través del teléfono, las redes sociales o tratando de planificar un café o una salida.

Si lo demoras y lo demoras, al final, dejarás de intentarlo. Con seguridad te acabarás lamentando más adelante.

6. Trabajar demasiado es otro de los asuntos de los que arrepentirás cuando llegues a la vejez

Aunque dedicarse solo a descansar quizás no sea la mejor opción, tal vez sí lo es la idea de distribuir tus horarios contemplando aquello que te agrada y hace feliz.

En algunos casos un simple abrazo, sentir la arena de la playa bajo los pies o, incluso, practicar tus aficiones son alternativas más sanas que estar horas extra en la oficina o sentado en el sofá viendo la televisión.

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7. No viajar ni tener suficientes vacaciones

Tal vez exista alguna manera de disfrutar de más tiempo libre. ¿Cómo gestionas los días de asueto? ¿Cuentas con medidas flexibles en tu empresa para conciliar ámbito profesional y personal? ¿Intentas hacer aquellos planes con los que tanto te diviertes?

Estas preguntas llaman la atención sobre el establecimiento de límites y las bondades que tanto el ocio como las vacaciones tienen sobre la salud y el propio bienestar.

Antes que relegar estas necesidades al azar, acaso pararse un segundo a pensarlo sea la fórmula para tomar sabias decisiones.

No viajar es una de las cosas de las que te arrepentirás cuando llegues a la vejez.
No viajar ni tener suficientes vacaciones son otros de los motivos por los que te puedes arrepentir cuando llegues a la vejez.

Y tú, ¿de qué te arrepentirás cuando llegues a la vejez?

Con estas reflexiones hemos querido destacar ciertos aspectos que te pueden pesar cuando seas mayor. Tenlas en cuenta de vez en cuando para darle un repaso a tu rutina y cambiar aquello que sea necesario, por tu propio bien.

No hace falta esperar hasta el último instante para comenzar a vivir. ¡Anímate a disfrutar cada día y a vivir con ilusión!