7 cosas que puedes hacer todos los días para mejorar tu digestión

Una práctica tan sencilla como consumir suficiente agua a lo largo del día puede ser muy beneficiosa para nuestra digestión, ya que de esta forma facilitamos la descomposición de los alimentos

La digestión abarca un conjunto de procesos que se encargan de absorber los nutrientes provenientes de los alimentos y, a su vez, separar los desechos que el organismo no necesita.

Esta desempeña un papel principal en la salud de todo el cuerpo, no solo porque trabaja para limpiar el organismo, sino porque interfiere en la salud metabólica, hormonal y emocional.

El problema es que muchos ignoran que sus funciones dependen de la práctica de hábitos saludables y, aunque todo el tiempo trabaja para remover los residuos, estos pueden acumularse cuando el sistema se ve sobrecargado.

Como consecuencia, se produce una reacción inflamatoria en sus tejidos y, con esta, se desencadenan problemas como el estreñimiento, los gases y la acumulación de grasa.

Por esta razón es primordial prestarle más atención e incorporar en la rutina diaria algunas medidas para promover y apoyar su buen funcionamiento.

¿Estás teniendo digestiones pesadas? No te pierdas las siguientes 7 recomendaciones para evitarlas.

1. Comienza el día con agua tibia y limón

Tomar agua con limón en ayunas

El consumo diario de agua tibia con limón en ayunas es un hábito muy sencillo para tener una digestión óptima.

Esta bebida, que ayuda a alcalinizar el cuerpo, aporta fibra y sustancias antioxidantes que promueven la eliminación de los desechos retenidos en el intestino.

De paso, le estarás brindando a tu cuerpo dosis extra de vitamina C, la cual ayuda a proteger las células y el sistema inmunitario.

¿Quieres conocer más? Lee: Combate la inflamación y pierde peso con jengibre y limón

2. Evita el consumo de comida rápida

La comida chatarra resulta atractiva para los consumidores, no solo por su sabor, sino porque representa una opción rápida de alimentación.

Sin embargo, su consumo excesivo acaba por afectar la salud, ya que está cargada con carbohidratos procesados, grasas y azúcares que son irritantes para el sistema digestivo.

Esta provoca un desequilibrio en la flora bacteriana que protege el intestino y, a su vez, conduce al desarrollo de enfermedades metabólicas.

Por lo tanto, para evitar digestiones lentas u otros trastornos asociados, lo idóneo es excluirla de la dieta.

3. Incrementa el consumo de probióticos

Probióticos

El intestino está poblado por un grupo de bacterias saludables, conocidas como bifidobacterias, que son necesarias para la salud gastrointestinal e inmunitaria.

Estas impiden el ataque de microorganismos infecciosos y, a su vez, participan en la descomposición de los desechos.

Los alimentos ricos en probióticos aportan bacterias vivas, iguales o similares a las de esta flora, las cuales ayudan a mantener su equilibrio.

Incluirlos en la alimentación previene molestias digestivas e infecciones.

Algunos de los más recomendados son:

  • El yogur natural
  • El kéfir
  • El chucrut
  • El té de kombucha
  • La sopa de miso

4. Incorpora más fibra en tu dieta

La fibra es uno de los nutrientes esenciales que apoyan el proceso de digestión, pues impide la acumulación de desechos en el colon.

Esta estimula el movimiento intestinal, por lo que facilita el paso de las heces para su posterior expulsión.

Además, crea un efecto saciante que ayuda a controlar la ansiedad por la comida.

Encuentra fibra en alimentos como:

  • Vegetales verdes
  • Cereales integrales
  • Semillas de chía, lino y girasol
  • Manzanas y peras
  • Frutos rojos
  • Frutos secos

5. Haz ejercicio regular

demasiado ejercicio

Aunque muchos lo ignoran, la práctica de ejercicio físico regular tiene un fuerte impacto sobre la salud digestiva.

El hecho de activar el organismo, además de realizar movimientos específicos, promueve la digestión y disminuye la inflamación.

Dedicarle por lo menos 20 o 30 minutos diarios es clave para prevenir el estreñimiento o las digestiones pesadas.

Visita este artículo: Beneficios del ejercicio físico en la salud

6. Incrementa el consumo de agua

Los organismos deshidratados tienen mayor tendencia a desarrollar enfermedades digestivas en comparación con aquellos que consumen agua todos los días.

Este líquido, que interviene en todas las funciones del cuerpo, facilita la descomposición de los alimentos y su posterior eliminación.

Su ingesta diaria, no menos de 6 vasos, protege la salud intestinal y evita trastornos como el estreñimiento.

7. Consume jugo de aloe vera

jugo-de-aloe-vera

Incluir aloe vera en la dieta, ya sea en su forma natural o en zumos, previene dificultades digestivas asociadas al estreñimiento o la irritación estomacal.

Este ingrediente cuenta con un ligero efecto laxante que favorece la eliminación de los desechos que se acumulan en el colon.

Sus propiedades regulan el pH del estómago, por lo que ayudan a controlar la producción excesiva de jugos ácidos y reducen la irritación.

Como puedes notar, se trata de adoptar hábitos sencillos y saludables que, de alguna forma, ayuden a impulsar la digestión.

Si te sientes pesada o tienes inflamación abdominal, sigue las recomendaciones mencionadas y cuida tu salud digestiva.

 

 

 

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