7 factores que pueden influir en la aparición de cáncer de cuello uterino

Daniela Echeverri Castro · 27 septiembre, 2019
El cáncer de cuello uterino tiene entre sus principales factores de riesgo asociados, el tabaquismo, el inicio temprano de las relaciones sexuales y la promiscuidad, entre otros.

El cáncer de cuello uterino es uno de los cánceres que más afecta a la población femenina en todo el mundo. Se produce por el crecimiento anormal de las células del cérvix, las cuales pasan a formar tumoraciones al transformarse en malignas.

Pese a que hoy en día la medicina ha facilitado su tratamiento y detección, continúa siendo la cuarta causa de muerte por cáncer entre las mujeres de 30 a 59 años de edad.

La mayor parte de los casos tienen una relación directa con las infecciones que causa el Virus del Papiloma Humano (VPH); no obstante, también se han estudiado otras causas que podrían tener algo que ver. Teniendo en cuenta que muchas no han recibido información al respecto, a continuación queremos compartir en detalle los 7 factores que se han vinculado con su aparición. ¡Descúbrelos!

Factores de riesgo asociados al cáncer de cuello uterino

1. Virus del Papiloma Humano (VPH)

El 98 % de las lesiones precancerosas que devienen en cáncer de cuello uterino tienen una relación con alguno de los tipos del virus del papiloma humano. Los hombres son los portadores del virus y lo transmiten a la mujer, a través de las relaciones sexuales.

Hasta ahora, uno de los métodos más efectivos para evitar el contagio es la vacuna que se aplica a partir de los 9 hasta los 45 años de edad, en tres dosis.

Virus del Papiloma Humano (VPH)

2. Inicio precoz de las relaciones sexuales

El inicio precoz de la vida sexual puede ser perjudicial para la mujer porque el útero no ha alcanzado su mayor grado de madurez, por lo que es más susceptible a los virus y las enfermedades. La educación sexual desde edades tempranas es clave para conocer este tipo de riesgos.

3. Tabaquismo

El consumo excesivo de tabaco no solo es la principal causa de cáncer de pulmón, sino también un factor que influye en la aparición de otras tipos de cáncer.

Las mujeres que fuman tienen hasta cuatro veces más riesgo de padecer cáncer de cuello uterino en comparación con las que no fuman.

4. Uso prolongado de anticonceptivos orales

Aunque en la actualidad los riesgos son mínimos por todas las mejoras que se han hecho en los anticonceptivos orales, su consumo durante más de cinco años seguidos aumenta el riesgo de este tipo de cáncer. Cabe resaltar que esto es solo una pequeña posibilidad, pues su principal factor es el VPH.

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5. Sedentarismo

Las mujeres con sobrepeso y que llevan un estilo de vida sedentario también son más propensas a sufrir esta enfermedad en su edad adulta. El sedentarismo causa problemas de circulación de la sangre y por eso hay más riesgo de contraer la infección.

Llevar un estilo de vida sedentario

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6. Clamidiasis

La clamidia es una de las bacterias comunes que pueden infectar el aparato reproductor femenino. Esta se transmite a través del contacto sexual y es una de las causas de la infertilidad adquirida.

Por otro lado, en análisis de sangre se comprobó que las mujeres que tienen o tuvieron clamidiasis presentan más riesgo de cáncer de cuello uterino que las que nunca se han visto afectadas. En gran parte de los casos, las afectadas por esta bacteria no presentan síntomas contundentes, pero suelen detectarlo a través de un examen pélvico.

7. Antecedentes familiares

Como ocurre con los demás cánceres, el cáncer de cuello uterino puede estar relacionado a factores genéticos. Las mujeres cuyos familiares tuvieron la enfermedad tienen entre dos y tres veces más posibilidades de desarrollarla que aquellas que no presentan antecedentes familiares.

Se sospecha que esta tendencia familiar puede deberse a una condición hereditaria que hace que el sistema inmunitario sea menos capaz de luchar contra el VPH.

La importancia de chequearse periódicamente

Ir al ginecólogo periódicamente y realizarse pruebas de detección (si el profesional así lo ha indicado) puede ayudar a conocer el estado de salud y detectar la enfermedad a tiempo.

La citología vaginal (o prueba de Papanicolau) y la prueba del VPH son claves para detectarlo en sus etapas iniciales.