7 hábitos que debes integrar en tu vida para ser más optimista

Katherine Flórez · 14 enero, 2016 · Última actualización: 22 enero, 2019 22 enero, 2019
Mantener una actitud positiva a veces no es sencillo. Si lo conseguimos seremos capaces de afrontar mejor las dificultades, evitar el estrés y disfrutar de lo que nos ofrece la vida.

El optimismo es la capacidad para ver y juzgar las cosas desde un punto de vista más positivo. Es una decisión personal que permite tener una actitud favorable frente a todas las situaciones que se presentan en la vida.

No obstante, no debe convertirse en una excusa para evadirse de la realidad o de cosas que nos desagradan.Por el contrario, se trata de aceptar y aprender a encarar todo tipo de problemas. De tener siempre la convicción de que se puede solucionar de la forma más adecuada posible.

Hay quienes tienen más dificultades para sacar a flote esta cualidad cuando lo necesitan. Por esta razón, a continuación queremos compartir 7 buenos hábitos que se pueden tener en cuenta para potenciarla.

1. Disfruta del presente

Disfrutar del presente te permitirá aprovechar cada momento de tu vida.

Hacer planes para el futuro está muy bien. De hecho es una necesidad que tienen la mayoría de los seres humanos. Sin embargo, eso no debe ser un motivo de ansiedad o frustración.

En lo posible se debe vivir al máximo el presente y procurar hacer de cada día una oportunidad para llegar a ese futuro deseado.

Si la jornada es difícil o si todo parece pintar mal, una buena actitud mantiene alejado el estrés y permite disfrutar hasta el más mínimo detalle.

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2. Dile adiós a las energías negativas

Por desgracia, las energías negativas están por doquier y donde menos imaginamos. Las discusiones familiares, los problemas con la pareja o cualquier otra situación negativa ocasionan estrés y emociones que roban felicidad.

Dejar a un lado los resentimientos y solucionar los conflictos es la mejor forma de evitar que se conviertan en un obstáculo. También es primordial alejarse de aquellas personas que todo el tiempo trasmiten su negatividad. Suelen querer dar lastima, son envidiosos o ven siempre el lado malo de las cosas.

3. No vivas del qué dirán

 

Si te preocupas constantemente de lo que piensan los demás no disfrutarás de la vida.

No todas las personas piensan igual. En ocasiones eso puede ser un límite para disfrutar de las oportunidades que se presentan.

Aunque de vez en cuando hace falta recibir buenos consejos, a veces las personas se entrometen demasiado. Terminan queriendo imponer su punto de vista y frustrando el deseo que en realidad se tiene.

Hay que aprender a vivir de acuerdo a la mentalidad propia, ignorando el qué dirán y siendo conscientes de lo que está bien y de lo que está mal.

4. Acepta tus fracasos en la vida

El fracaso forma parte de la experiencia y del aprendizaje. Todos en algún momento tenemos que afrontarlo, en cualquiera de los aspectos de la vida.

Lo importante es asumirlo con el mejor carácter posible. Hay que ser consciente de que se puede volver a intentar hasta conseguir buenos resultados.

Dejarse llevar por una mala experiencia lo único que causa es frustración y obstáculos para aprovechar otro tipo de oportunidades.

5. Trata de conocer tus habilidades

Trata de conocer tus habilidades

Las personas que descubren sus habilidades tienen una visión más alegre de la vida y disfrutan mejor los momentos. Esto se debe a que su autoestima también aumenta.

Ello les facilita tener más relaciones sociales y buscar más momentos de placer y alegría. La confianza en sí mismos es determinante para afrontar cualquier situación por difícil.

6. Combina tus pensamientos positivos con hábitos físicos saludables

Combinando los factores mentales con hábitos físicos y emocionales se mejora la salud en general, la apariencia y las capacidades. Hacer ejercicio, establecerse metas o compartir experiencias con seres queridos contribuye a querer ver el lado amable de todas las situaciones.

No se trata de ser optimista porque sí, sino de convertirlo en una actitud para vencer límites y ser mejores cada día.

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7. No a las palabras, sí a los hechos

 

Céntrate en los actos y no en las palabras para disfrutar al máximo de la vida.

Las palabras vienen y van y pueden quedar sin sentido alguno. Los hechos son los que dejan huella y los que pueden demostrar que se puede superar cada etapa para llegar hasta donde se desea.

No se trata de decir palabras positivas o pretender hacerles pensar a otros que todo está bien. Se trata de estar lo mejor posible y luchar por hacer realidad cada una de las metas.

Conclusión

Poniendo en práctica cada día todos estos consejos se puede empezar a tener una mejor actitud para hacerle frente a las dificultades.

Aunque lo parezca, no es nada simple aplicarlas, y mucho menos convertirlas en un estilo de vida. Sin embargo, vale la pena empezar a adoptarlas hasta que se interioricen como parte del carácter.