7 herramientas de cuidado nutricional en la mujer

21 noviembre, 2017
Este artículo fue redactado y avalado por Raquel Aldana
Una correcta alimentación es fundamental para nuestra salud, pero no siempre le prestamos la atención que se merece. Te ofrecemos unas eficaces herramientas para evitar problemas nutricionales

Con el paso del tiempo, las ocupaciones, el descontrol y el estrés, es habitual que dejemos de lado nuestro cuidado personal. Sin embargo, si queremos mantener una buena salud tenemos que comenzar ya a aplicar cuidados personales, sobre todo, un certero cuidado nutricional.

En efecto, una de las formas más eficaces a la hora de proteger nuestra salud es mantener una alimentación y estilo de vida sanos y equilibrados.

Por eso, en este artículo vamos a repasar cómo podemos ir nutriéndonos de manera óptima con alimentos de buena calidad. De este modo, también podremos aumentar el respeto por nuestro cuerpo y energizar nuestra salud.

Los pilares básicos de una salud vibrante

ama tu cuerpo

La nutrición debería entrañar algo más que comer las cantidades correctas de nutrientes necesarios. En efecto, el buen cuidado nutricional también es comprender cómo se desarrollan los procesos metabólicos y los factores que influyen en ellos.

Por eso, debemos tener en cuenta:

  • El estado emocional presente y pasado
  • La herencia genética
  • El consumo de macronutrientes (proteínas, grasas y carbohidratos)
  • El consumo de micronutrientes (minerales y vitaminas)
  • Hábitos de ejercicio
  • Entorno y horarios
  • La energía que nos aportan los alimentos

A continuación, te presentamos algunas herramientas para tu cuidado nutricional que nos encaminarán hacia una mejor imagen corporal.

Primera herramienta: el respeto y la aceptación son la base de la salud

En primer lugar, debemos respetar nuestro cuerpo. Esto resulta muy difícil cuando sufrimos sobrepeso, estamos enfermas o hemos sido víctimas de malos tratos o abuso. Sin embargo, a todas nos es posible dejar de hablarle a nuestro cuerpo de manera insultante.

¿Le hablarías a un niño pequeño o a alguien a quien quieres de la misma manera en la que te hablas a ti misma ante el espejo? Probablemente no. Por tanto, deja de ser tan dura contigo misma.

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De esta manera, respetarte se convierte en un pilar fundamental a la hora de conseguir tu peso óptimo, ya que el respeto es fundamental para generar sentimientos que nos ayuden a llevar un vida activa y saludable.

Segunda herramienta: deshacerse del estrés emocional

mujer con mariposas en el pelo

El estrés emocional tiende a mantener el exceso de grasa corporal y otro tipo de problemas nutricionales. Esto se debe a que las hormonas del estrés (cortisol y adrenalina) afectan de manera drástica al metabolismo, así como a nuestros hábitos (comer mal, llevar una vida sedentaria, no descansar, etc.)

En efecto, el estrés podría llevarnos a comer de forma compulsiva. De este modo, podríamos aumentar de peso. Alimentarnos de manera compulsiva genera un desequilibrio nutricional que podemos evitar reflexionando y relajándonos para resolver nuestros problemas.

Tercera herramienta: come para tener buena salud

Esta herramienta se resume en una premisa: ninguna dieta adelgazante funcionará si no comprendemos con qué tipo de alimentos funciona mejor nuestro cuerpo. Esto es algo que debemos explorar, pues solo así disfrutaremos de la comida.

Tenemos que saber que la mentalidad dieta adelgazante tiene consecuencias muy negativas sobre nuestra salud. Analicemos qué es esta «mentalidad dieta» respondiendo a unas preguntas:

  • ¿Evitas comer durante todo el día para poder atiborrarte en la cena?
  • Cuando estás delante de un buffet, ¿decides que no debes comer aquello que te apetece?
  • ¿Te pesas varias veces al día?
  • Cuando te subes a la báscula y ves que pesas medio kilo más, ¿te regañas por ello?
  • ¿Te matas de hambre hasta el punto de que acabas devorando lo que te encuentres por el camino?
  • ¿Te dices: “ahora comeré esto, pero el lunes empiezo la dieta”?
  • ¿Sabes cuántas calorías tienen la mayoría de los alimentos?

Si la respuesta a la mayor parte de estas preguntas es sí, puedes tener «mentalidad dieta». Lo negativo de esto es que, cuando restringimos mentalmente lo que debemos comer, nuestro cuerpo acaba rebelándose.

De este modo, acaba reaccionando con un mecanismo de inacción fisiológica que disminuye la velocidad metabólica y hace que cada vez sea más difícil llevar a cabo cualquier intento de restricción. Por eso, debemos reflexionar sobre cómo comer para nutrirnos de la manera adecuada y no para adelgazar.

Cuarta herramienta: nivel adecuado de azúcar en sangre

Toma de azucar en sangre con ayuda del glucómetro

Lo que mantiene el azúcar en sangre en los niveles correctos es simplemente comer en los momentos adecuados de forma equilibrada.

Para esto, no hay una fórmula mágica que sirva a todo el mundo. En este sentido, debes explorarte y conocerte. Un médico especialista o un diplomado en nutrición pueden ayudarte a ello.

Quinta herramienta: la conexión comida-emoción

Estudios han demostrado que el estrés emocional no expresado ni resuelto produce cambios metabólicos que inhiben la descomposición de las grasas. A esto se le añade que es habitual la tendencia a comer alimentos de mayor aporte calórico y peor valor nutricional…

Por eso, debemos ser sinceras en cuanto a nuestra relación con la comida y examinar de qué modo la utilizamos. Tenemos que respondernos a las preguntas de cómo, cuándo, dónde, en qué momento y cómo nos sentimos. No podremos aplicar ninguna recomendación para mejorar la nutrición hasta que no hayamos analizado de manera sincera nuestros problemas en relación a la comida.

Sexta herramienta: analiza tu programación cultural

Desde su etapa tribal, el ser humano ha comido lo que le han dicho que estaba bien comer. Así, aquello que llevamos toda la vida comiendo es lo que entendemos que es sano y seguro para nosotros, pero no tiene por qué ser así.

Por esto, aunque se ha entendido siempre que los alimentos grasos y calóricos más tradicionales son necesarios, la verdad es que esto no es así.

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Séptima herramienta: haz las paces con el peso y reactiva tu metabilismo

Mujer que ha perdido peso gracias al agua con jengibre

Aunque durante muchos años nos han pesado y medido para calcular qué nos falta o nos sobra para llegar a un ideal cultural, hoy en día debemos saber que cada mujer tiene un peso natural en el que su cuerpo va a permanecer la mayor parte del tiempo si come lo necesario y hace ejercicio con regularidad.

Anhelar unas medidas determinadas no tiene mucho sentido. Lo importante es marcar un índice de masa corporal saludable para nuestro cuerpo. Además, hay que tener en cuenta que no es lo mismo un peso de 52 kilos con una constitución ósea y muscular vigorosa que el mismo peso con una constitución corporal mediana o pequeña.

El peso, como medida de salud, es engañoso y ambiguo. En este sentido, la imagen que de nosotras proyecta es en sí misma destructiva, así como una forma errónea de pensar en la salud y el cuidado nutricional.

Fuente bibliográfica consultada: «Cuerpo de mujer, sabiduría de mujer», de Christiane Northrup

  • Pilar Ramos Valverde et al. “Diferencias de sexo en imagen corporal, control de peso e Índice de Masa Corporal de los adolescentes españoles”, Psicothema, 22 (1), 77-83, 2010.
  • Seematter G et al. Stress and metabolism”, Metab Syndr Relat Disord. 2005;3(1):8-13.
  • Ulrich-Lai YM et al. “Stress exposure, food intake and emotional state”, Stress. 2015;18(4):381-99.
  • Organización Mundial de la Salud, “Alimentación sana”, 2018 https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/healthy-diet