7 malos hábitos que debes evitar si no quieres que tus senos se caigan

¿Sabías que el sedentarismo y la falta de actividad física también influyen en la caída de los senos? Al ser músculos también debemos entrenarlos o, al menos, no descuidarlos en exceso

La ptosis mamaria o caída gradual de los senos es un proceso natural que se produce por la pérdida progresiva de la elasticidad de las fibras de la piel.

No es un problema médico, pero afecta desde el punto de vista estético, en especial cuando se desarrolla desde edades tempranas.

Suele ser habitual en las mujeres de pechos grandes, aunque eso no quiere decir que las que los tienen de menor tamaño estén exentas de padecerlo.

El efecto de gravedad, los cambios durante el periodo de lactancia y las continuas subidas y bajadas de peso son factores determinantes en su aparición.

Sin embargo, existen algunos hábitos que, dado que suelen ser recurrentes, influyen en el deterioro de las estructuras que sostienen el seno desde el interior.

Si bien sus efectos no son iguales en todas las mujeres, pueden influir de forma significativa en la aparición de este problema antes de los 30 años.

¡Descúbrelos!

1. Fumar

mujeres que fuman

El consumo de cigarrillo no solo acarrea consecuencias negativas en la salud de los principales sistemas del cuerpo, sino que ocasiona un deterioro de la piel y los músculos.

Las toxinas que contiene el tabaco aceleran la pérdida de elasticidad y firmeza, ya que reducen la producción de colágeno y desmejoran la circulación sanguínea.

Con el tiempo aceleran el proceso de envejecimiento y provocan la caída y flacidez de los senos.

2. Equivocarse en la talla del sujetador

Usar un sujetador de una talla inadecuada es un hábito que, aunque parece inofensivo, puede facilitar la pérdida de la firmeza de los senos.

Si bien están elaborados con materiales flexibles que se adaptan con facilidad al cuerpo, un mal ajuste aumenta la tendencia a la flacidez.

Además, cuando quedan demasiado ajustados, tienden a afectar la circulación, los ligamentos de Cooper y los músculos de la piel.

3. Tener una postura corporal inapropiada

mala-postura

Mantener en una mala postura corporal incrementa los dolores musculares, afecta la estética y, por si fuera poco, acelera la caída de los senos.

Muchas no alcanzan a imaginar cuán diferentes lucen los senos cuando se logra adoptar una postura correcta de forma permanente.

Una posición inapropiada, tanto al caminar como al sentarse, hace que los senos pierdan su posición natural, ya que afecta las fibras que los sostienen.

4. Llevar un estilo de vida inactivo

Tener un estilo de vida sedentario implica muchos efectos negativos tanto en el interior de nuestro cuerpo como en sus rasgos estéticos.

La inactividad incrementa el riesgo de padecer enfermedades crónicas, obesidad y otros trastornos que disminuyen la calidad de vida.

Por otro lado, dado que se descuidan los músculos mamarios, con el paso del tiempo es común que los senos pierdan su firmeza y elasticidad.

Incluso, hay muchos ejercicios y rutinas de entrenamiento que están diseñados para fortalecer esta zona en especial.

5. Olvidar el uso de protector solar

Protector solar

En muchas oportunidades se ha resaltado la importancia de utilizar protector solar para evitar el deterioro prematuro de la piel.

Pese a esto, muchas continúan ignorando su uso diario, y se exponen de forma directa a los efectos negativos de los rayos UV.

Lo que pocas saben es que, además del envejecimiento prematuro, esta situación acelera la pérdida de firmeza de los senos, dado que justo esta zona recibe el impacto directo del sol.

Como consecuencia, disminuye el colágeno y la elastina, dos sustancias que se encargan de mantener la piel elástica y joven.

6. Adoptar una dieta estricta

Los planes de alimentación estrictos, también conocidos como “dietas milagro”, afectan de forma significativa la salud muscular y de la piel.

Por lo tanto, adoptarlas incrementa considerablemente el riesgo de tener senos caídos desde mucho antes de la vejez.

Esto se debe a que son dietas que suelen implicar deficiencias nutricionales, lo cual provoca cambios bruscos de peso y pérdida de músculo magro.

Es primordial mantener una nutrición adecuada y completa, la cual incluya fuentes saludables de:

  • Ácidos grasos esenciales
  • Vitaminas
  • Minerales
  • Proteínas
  • Fibra
  • Antioxidantes

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7. Ingerir bebidas alcohólicas en exceso

Beber-alcohol-en-exceso

Mientras que el consumo de una copa de vino tinto al día aporta interesantes beneficios, tomar bebidas alcohólicas en exceso ocasiona efectos secundarios indeseados.

Además de las dificultades que provoca en el hígado y el metabolismo, el abuso del alcohol afecta de forma directa la elasticidad de la piel.

Como consecuencia, incrementa el riesgo de envejecimiento prematuro y se acelera la pérdida de firmeza de los pechos.

Es primordial dejar claro que los hábitos mencionados son factores relacionados con este problema estético, mas no siempre son su causa directa.

Evitarlos al máximo y mantener un estilo de vida saludable es un excelente contribuyente para lucir un busto firme y joven por más tiempo.