7 malos hábitos que pueden afectar la salud de tu tiroides

El mal funcionamiento de la tiroides puede darse como consecuencia de un manejo deficiente del estrés e incluso por la ingesta de alimentos como la soja o con gluten, aunque no seamos intolerantes

La tiroides es una pequeña glándula en forma de mariposa que se encuentra ubicada en la parte frontal del cuello, justo encima de la clavícula.

Es un órgano endocrino cuya función principal es segregar hormonas para regular muchas de las actividades vitales del organismo.

Entre esto cabe mencionar que es determinante para las funciones metabólicas, además de participar en el estado de ánimo, el ritmo cardíaco y la temperatura corporal.

Debido a esto, su mal funcionamiento trae consigo una serie de consecuencias en la salud y, de no ser controlado, influye significativamente en la calidad de vida.

Por esta razón es importante conocer qué hábitos la pueden afectar y, por supuesto, tomar medidas preventivas antes de que se genere un problema grave.

A continuación queremos compartir los 7 más comunes para que procures evitarlos al máximo.

¡Descúbrelos!

1. Tabaquismo

Consumo de tabaco y tabaquismo pasivo

El consumo excesivo de cigarrillo incrementa las probabilidades de enfermedades tiroideas, dado que las toxinas afectan la salud de la glándula.

Si bien sus principales consecuencias se sienten en el sistema respiratorio, no es extraño que los fumadores representen una gran parte de los pacientes con afecciones de la tiroides.

Esto se debe a que el tabaco disminuye los niveles de la hormona estimulante de la tiroides (TSH), la cual interviene en el metabolismo, la salud ocular y cardiovascular.

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2. Sedentarismo

Aunque el sedentarismo influye en el desarrollo de una amplia variedad de trastornos que afectan la salud física y emocional, por lo general sus efectos se deben al mal funcionamiento que produce en la tiroides.

La inactividad aumenta la tendencia a acumular grasa y, por lo tanto, es un fuerte influyente del sobrepeso, la obesidad y otros problemas metabólicos.

Por otro lado, dado que disminuye la segregación de hormonas tiroideas, puede conducir al hipotiroidismo.

Este trastorno no solo afecta la capacidad para quemar calorías y grasa, sino que puede aumentar el riesgo de padecer enfermedades cardíacas, alopecia y fatiga.

3. Mal manejo del estrés

estres

No saber cómo controlar el estrés que se presenta en la vida cotidiana puede ser un factor desencadenante del mal funcionamiento de la tiroides.

El sistema endocrino es sensible a este estado emocional y, cuando se da de forma intensa, impacta en los niveles de las hormonas tiroideas.

Como consecuencia, se producen desequilibrios hormonales que, a su vez, afectan la salud de otros sistemas del cuerpo.

4. Dieta baja en yodo

Los bajos niveles de yodo en la alimentación son una causa principal de problemas tiroideos como el hipotiroidismo.

El organismo requierede esta sustancia para una óptima producción de hormonas tiroideas y, por lo tanto, es necesario ingerir las cantidades adecuadas.

Por fortuna, se puede encontrar de forma natural en alimentos como:

  • Sal marina.
  • Vegetales marinos.
  • Arándanos.
  • Yogur natural.
  • Frijoles.
  • Patatas.
  • Guisantes.
  • Piña.
  • Chocolate.

5. Bebidas alcohólicas

Alcohol

Los efectos perjudiciales del consumo excesivo de bebidas alcohólicas no son un tema nuevo y, entre estos, cabe mencionar que la tiroides es uno de los órganos más afectados.

Aunque el hígado sea el encargado de filtrar y metabolizar estas bebidas, sus toxinas, que viajan a través del torrente sanguíneo, alteran la producción de hormonas.

Debido a esto su ingesta puede influir en las dificultades para perder peso corporal y, a mediano plazo, participa en el desarrollo de los principales problemas metabólicos.

6. Consumo de gluten

Los pacientes con enfermedad celiaca o intolerancia al gluten pueden sufrir consecuencias en su salud tiroidea debido a los efectos de esta proteína en el organismo.

Dado que el sistema inmunitario ataca los tejidos sanos al detectar esta sustancia en el cuerpo, se producen reacciones inflamatorias y metabólicas que afectan la calidad de vida.

Por este motivo, una dieta libre de gluten, incluso en pacientes que no tienen intolerancia, puede mejorar las funciones de la tiroides y, con esto, fomentar la pérdida de peso.

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7. Ingesta excesiva de soja

Alto consumo de soja

No podemos negar que la soja es un alimento con múltiples propiedades nutricionales que, en gran medida, pueden brindarle beneficios a la salud.

No obstante, su consumo no debe ser excesivo, ya que al ser asimilada puede inhibir la absorción de la hormona tiroidea, en especial en pacientes de riesgo.

De hecho, quienes ya tienen un diagnóstico de enfermedad tiroidea deben limitar o eliminar por completo este alimento y todos sus derivados.

¿Identificas estos malos hábitos? Si es así, procura evitarlos al máximo como medida preventiva para proteger tu tiroides.

Independientemente de si tienes mucho riesgo o no, practicarlos de forma habitual puede ser un desencadenante potencial.

 

 

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