7 maneras de disminuir el riesgo de padecer cáncer

No se debe llevar una vida monacal para reducir el riesgo de padecer cáncer. Basta con aplicar unas medidas básicas de forma regular y con buena actitud.

El cáncer es una enfermedad sobre la que se especula mucho. Al respecto hay miles de informaciones contradictorias, que van desde la oferta de productos milagrosos, hasta los anuncios apocalípticos que ven peligros en todo lo que consumimos diariamente.

En realidad, hasta el momento no hay algo que pueda reducir a cero el riesgo de padecer cáncer. Tampoco ninguna sustancia o hábito generan la enfermedad en el cien por ciento de los casos. Al respecto, aún hay muchas preguntas sin resolver.

Lo que sí se sabe es que el estilo de vida tiene gran incidencia en el riesgo de padecer cáncer o de evitarlo. Por lo tanto, lo que llamamos “estilo de vida sano” es la mejor carta que podemos jugar para evitar ese padecimiento. Estos son algunos consejos que todos podemos aplicar.

1. No exponerte a sustancias cancerígenas

Hay algunas sustancias que generan un alto riesgo de padecer cáncer. En particular, el formaldehido, el asbesto, el benceno, el glifosato y muchos otros. Varias investigaciones señalan que exponerse a esas sustancias por tiempo prolongado incrementa seriamente el riesgo de padecer cáncer.

Por lo tanto, el primer consejo es evitar el contacto con ese tipo de sustancias. Es muy importante aprender a identificarlas y evitarlas. Siempre es mejor consumir productos orgánicos, ya que hay un gran número de pesticidas que contienen sustancias cancerígenas.

2. Evitar el tabaco

El tabaco contiene al menos 60 sustancias que son potencialmente cancerígenas. Así mismo, eventualmente puede originar cáncer no solo en los pulmones, sino en diferentes partes del cuerpo como la boca, la laringe, la vejiga, el cuello uterino, etc.

Es importante recordar que no solo los consumidores de tabaco, sino también los fumadores pasivos corren peligro. El humo de segunda mano lleva consigo varias sustancias dañinas. Una persona que aspira accidentalmente el humo de los fumadores también puede padecer cáncer.

3. Una dieta saludable

Menús diarios para una dieta saludable.

Una dieta saludable es básicamente aquella en la que se evitan los alimentos demasiado procesados. A este grupo corresponden aquellas comidas de tipo industrial que se conocen como “comida chatarra” o alimentos empaquetados. Entre más natural la comida, mucho mejor.

En la dieta se deben incluir alimentos ricos en vitamina D, C y E. También aquellos que contienen betacaroteno. En general, cada comida debe contener una buena cantidad de vegetales verdes. Las grasas saturadas y el alcohol en exceso son muy nocivos.

4. Actividad física diaria

El ejercicio ha demostrado ser uno de los principales antídotos contra muchas enfermedades, entre ellas el cáncer. También es un medio para evitar el sobrepeso, el cual está asociado con una mayor probabilidad de desarrollar la enfermedad.

Lo ideal es que se hagan 30 minutos de ejercicio al día. No es bueno mantenerse sentado por muchas horas. Tampoco es adecuado hacer ejercicios muy exigentes de forma irregular. Lo aconsejable es disfrutar de la actividad física, en lugar de convertirla en un sacrificio.

5. Protegerte del sol

El cáncer de piel se ha vuelto uno de los más comunes y su principal causa es la falta de protección al exponerse al sol. Por eso es muy importante aplicarse protector solar todos los días, aun cuando el día esté nublado o llueva.

Lo mejor es no exponerte directamente al sol, especialmente entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde. Si no hay alternativa, resulta conveniente utilizar gafas de sol y un sombrero de ala ancha. También es adecuado cubrir la piel tanto como sea posible y permanecer en la sombra.

6. Evitar las conductas de riesgo

Las conductas de riesgo son todas aquellas que entrañan un peligro potencial y que no se abordan con la prevención necesaria. Caben allí comportamientos como las relaciones sexuales sin protección o el hecho de compartir agujas para inyectarse una sustancia.

Así mismo, se puede hablar de la sobremedicación como una conducta de riesgo, Hay evidencia de que algunos medicamentos hacen que el organismo sea más propenso a desarrollar cáncer. Los antiinflamatorios son algunos de ellos.

7. Consulta médica regular

Planificar tu embarazo con tu médico.

Es importante que nos hagamos un chequeo médico de forma regular. Son incontables el número de vidas que se pueden salvar con esta sencilla medida. Hay síntomas que muchas veces pasan desapercibidos o parecen irrelevantes y que solo un médico puede interpretar correctamente.

También es muy conveniente mantener las vacunas al día y solicitar atención médica cuando se detecte algún síntoma que no sea normal. Una y mil veces se debe repetir que el cáncer es una enfermedad casi siempre curable cuando se detecta a tiempo.

Cenarruzabeitia, J. J. V., Hernández, J. A. M., & Martínez-González, M. Á. (2003). Beneficios de la actividad física y riesgos del sedentarismo. Medicina clínica, 121(17), 665-672.