7 maneras de disminuir el riesgo de padecer cáncer

Ekhiñe Graell·
31 Marzo, 2020
El cáncer es una enfermedad que se puede presentar por diferentes factores. Aunque no hay un método de prevención 100 % efectivo, mejorar el estilo de vida puede ayudar a reducir el riesgo de la enfermedad. Descubre algunos consejos.

El cáncer es una enfermedad causada por cambios en los genes que controlan el crecimiento y la división de las células del organismo. Puede presentarse en casi cualquier parte del cuerpo y, de hecho, a veces afecta varios órganos al mismo tiempo. 

Hoy en día se especula mucho al respecto a este tema, pero no hay información específica sobre qué puede reducir el riesgo de padecer la enfermedad, o qué alimentos y hábitos debemos modificar para evitar su aparición.

Sin embargo, sí se sugiere que algunos cambios en el estilo de vida podrían tener incidencia en hacernos más propensos a desarrollar la enfermedad o evitarla. Por lo tanto, es importante llevar una alimentación balanceada, adoptar hábitos sanos, hacer actividad física regularmente, entre otros.

A continuación, te mostramos varios consejos útiles que pueden contribuir a reducir el riesgo de cáncer. Debes tener en cuenta que, como es una enfermedad de origen multifactorial, estos hábitos no son del todo decisivos para evitar su desarrollo.

1. Evitar la exposición a sustancias cancerígenas

Hay algunas sustancias, como el asbesto, el benceno, el glifosato, entre otros, que podrían estar vinculados a un mayor riesgo de desarrollar cáncer. Con relación a esto, una revisión de Molecular Medicine Reports sugiere que la exposición prolongada a estos componentes, llega a alterar funciones del organismo, lo que contribuye a la aparición de la enfermedad.

Por lo tanto, es muy importante conocer los riesgos de estas sustancias y aprender a identificarlas para evitar el contacto con ellas. A continuación, detallamos cuáles son sus principales características y posibles riesgos, de acuerdo con la revisión mencionada.

Evitar la exposición a sustancias cancerígenas
Hay una serie de sustancias con potencial cancerígeno, como el asbesto, que es mejor evitar por completo.

Asbesto

Esta fibra es uno de los productos más contaminantes para el medio ambiente y ha sido utilizada durante años, por sus propiedades térmicas, para la construcción de edificios y carreteras.

Aunque los estudios todavía no son decisivos en cuanto a su influencia en el desarrollo de la enfermedad, hay varios indicios de que la inhalación de estas fibras podría ser responsable del desarrollo de ciertos tipos de cáncer, como el de pulmón.

Benceno

El benceno es un hidrocarburo aromático que se usa para fines industriales y se encuentra en el aire, en su mayoría, por el humo que se desprende de la madera, la gasolina y el tabaco.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que la exposición a esta sustancia puede causar varias enfermedades, como la anemia aplásica y varios tipos de cáncer como el de estómago, próstata y nariz.

Glifosato

El glifosato es un herbicida utilizado a nivel mundial, con fines agrícolas o domésticos, para la erradicación y control de cualquier plaga.

Aunque los estudios no son concluyentes, se sugiere que la exposición prolongada o regular a sus compuestos químicos puede influir en el desarrollo de ciertas enfermedades, como la esclerosis, el asma, la diabetes y la enfermedad de Alzheimer y párkinson.

2. Evitar el tabaco para reducir el riesgo de cáncer

El tabaco contiene varias sustancias que son potencialmente dañinas para la salud y pueden contribuir a la aparición de esta enfermedad. Un estudio publicado en Oncotarget Journal menciona que puede comprometer la salud de diferentes partes del cuerpo, como la boca, la laringe, la vejiga, el cuello uterino, entre otros.

Este mismo estudio expone que el consumo de cigarrillo está relacionado con al menos 13 tipos de cáncer diferentes, entre los que se encuentran el de pulmón, vejiga, riñón y páncreas.

Es importante recordar que no solo los consumidores de tabaco, sino también los fumadores pasivos corren peligro. El humo de segunda mano lleva consigo varias sustancias dañinas, ya que una persona que lo aspira de manera accidental también puede llegar a padecer cáncer. Así pues, es fundamental evitar este mal hábito en cualquiera de sus formas.

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3. Disminuir el consumo de alcohol

De acuerdo con una revisión de estudios publicada en Molecular Diversity Preservation International, los hallazgos sugieren que el consumo excesivo de alcohol puede incrementar el riesgo de padecer varias enfermedades crónicas no transmisibles, entre las cuales se destaca el cáncer de mama y de colon. Por eso, es esencial limitar su consumo en la medida posible.

4. Mantener una dieta saludable

Una dieta saludable es básicamente aquella en la que se establece una buena proporción entre carbohidratos, proteínas, frutas y verduras, además de incluir alimentos frescos y evitar aquellos que son procesados.

A este último grupo corresponden las comidas de tipo industrial que se conocen como comida chatarra o alimentos empaquetados. Por esto, entre más natural sea la comida resultará más beneficiosa para la salud.

Una publicación en American Family Physician, sugiere que una dieta sana y balanceada debe incluir frutas y verduras, grasas, proteínas, legumbres, granos enteros y nueces. Se recomienda que las frutas y verduras ocupen al menos la mitad del plato. Asimismo, es primordial limitar el consumo de azúcar añadido a menos del 10 % de la ingesta calórica diaria.

Comida saludable para reducir el riesgo de cáncer
Mantener una dieta saludable y variada, rica en frutas y vegetales, puede ayudar a reducir el riesgo de cáncer.

5. Hacer actividad física diaria

El ejercicio ha demostrado ser un buen aliado a la hora de mantener el estado físico y ayudar a prevenir ciertas enfermedades, que van desde el sobrepeso y el estrés, hasta el cáncer. Sin embargo, cabe recordar que no todos los organismos tienen la misma capacidad física. Por ello, es necesario acudir al médico para establecer una rutina efectiva según las necesidades de cada persona.

En lo que respecta al cáncer, una revisión publicada en Canadian Medical Association sugiere que una rutina de actividad física moderada, que dure entre 30 y 60 minutos al día, contribuye a reducir el riesgo de algunos tipos de cáncer, como el de colon y de mama.

6. Utilizar protección solar

El cáncer de piel se ha vuelto uno de los más comunes, y su principal causa es la falta de protección al exponerse al sol. Por eso, es muy importante aplicarse protector solar todos los días, aun cuando el día esté nublado o llueva.

Aunque la luz del sol es necesaria para ciertas funciones del organismo, un estudio publicado en European Journal of Cancer explica que la exposición al sol de manera frecuente y prolongada incide en un mayor riesgo de cáncer de piel o melanoma. 

De acuerdo con esto, lo mejor es evitar la exposición directa al sol, especialmente entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde. Si no hay alternativa, resulta conveniente utilizar gafas de sol y un sombrero de ala ancha. También es adecuado cubrir la piel tanto como sea posible y permanecer en la sombra.

Utilizar protección solar para reducir el riesgo de cáncer
La aplicación constante de protector solar es una de las medidas que puede ayudar a reducir el riesgo de cáncer de piel o melanoma.

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7. Cuidar el peso corporal

Mantener un peso saludable es importante a la hora de cuidar la salud, ya que no solo disminuye el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes e hipertensión, sino también el riesgo de padecer diferentes tipos de cáncer.

Un estudio publicado en Cancer Causes and Control advierte que el sobrepeso está relacionado de manera directa con un mayor riesgo de cáncer de colon, riñón, páncreas, endometrio y esófago. Sumado a esto, varias pruebas muestran que también aumenta el riesgo de leucemia, linfoma, mieloma múltiple y cánceres de hígado y vesícula biliar.

Consultar al médico para prevenir el cáncer

Hay síntomas que muchas veces pasan desapercibidos, o parecen irrelevantes, y solo un médico puede interpretarlos de manera correcta. Por esto, es importante realizar un chequeo médico de forma regular para detectar anormalidades o evaluar dichas manifestaciones clínicas. Un diagnóstico oportuno será clave para mejorar el pronóstico.

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