7 medidas preventivas contra el ictus

Este artículo fue redactado y avalado por la nutricionista Eliana Delgado Villanueva
25 mayo, 2019
Según la Sociedad Europea de Cardiología el grupo de población con mayor riesgo de ictus es el de las mujeres. Veamos algunos hábitos claves para prevenirlo.

El accidente cerebrovascular o ictus ocurre cuando el suministro de sangre a una región del cerebro desaparece, se corta, y las neuronas pueden acabar dañadas o incluso muertas. Para evitarlo, hoy te decimos 7 medidas preventivas contra el ictus.

Según la Sociedad Europea de Cardiología el grupo de población con mayor riesgo es el de las mujeres, ya que el 60% de las muertes por ictus se producen en esta población. ¿En qué consiste? ¿Cómo reducir el riesgo de padecerlo? ¡Descúbrelo!

¿Que es el ictus?

El ictus es una enfermedad cerebrovascular que afecta a los vasos sanguíneos que suministran sangre al cerebro. Un ictus ocurre cuando un vaso sanguíneo que lleva sangre al cerebro se rompe o es taponado por un coágulo u otra partícula.

Debido a esta ruptura o bloqueo, parte del cerebro no consigue el flujo de sangre, oxígeno y glucosa que necesita. La consecuencia es que las células nerviosas del área del cerebro afectada no reciben oxígeno, por lo que no pueden funcionar y mueren transcurridos unos minutos.

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¿Cuáles son los factores de riesgo?

La práctica de malos hábitos como el tabaquismo y consumo excesivo de bebidas alcohólicas eleva el riesgo de ictus.

La mayor parte de los casos de ictus se pueden evitar. Uno de cada seis personas en el mundo sufrirán un ictus, sin embargo, si se controlaran los factores de riesgo se podrían evitar hasta el 80% de los casos, según afirman los expertos.  Los factores de riesgo más comunes son:

  • Hiperlipidemia:  las cifras elevadas de colesterol constituyen otro de los principales factores de riesgo del ictus. En nuestro país, se está registrando un incremento de los pacientes con hiperlipidemia.
  • Tabaquismo: según explica la Federación Española de Daño Cerebral, distintos estudios señalan a la nicotina, los gases oxidantes y el monóxido de carbono que componen el tabaco como culpables de la relación directa entre fumar y mayor riesgo de ictus.
  • Diabetes: esta enfermedad eleva el riesgo de sufrir un ictus entre 2 y 4 veces, sobre todo la diabetes tipo 2.
  • Edad avanzada:  las tres cuartas partes de los ictus afectan a pacientes mayores de 65 años.
  • Tener la presión sanguínea elevada: la hipertensión arterial es el factor de riesgo que mejor predice el ictus. De hecho, otros riesgos dependen de éste.
  • Consumir alcohol en exceso: el exceso de alcohol puede aumentar la presión sanguínea, aumentar la obesidad, los triglicéricos, el cáncer y otras enfermedades, causar fallos cardíacos y, en consecuencia, provocar un ictus.
  • Herencia familiar y raza: el riesgo de sufrir un ictus es mayor si alguna persona de la familia lo ha padecido. Los afrodescendientes tienen más riesgo de muerte y discapacidades que otras poblaciones, en parte debido a que en esta raza la presión sanguínea elevada tiene más incidencia, y este problema es un factor de riesgo importante en el ictus.

Medidas preventivas contra el ictus

Teniendo en cuenta los factores de riesgo implicados, hay que centrarse en los que son modificables para evitar sufrir un accidente cerebrovascular. Las principales medidas preventivas contra el  ictus son:

1. Llevar una dieta saludable

Dieta saludable, una de las medidas preventivas contra el ictus
Una alimentación saludable es determinante para la prevención del ictus. Los alimentos ricos en antioxidantes y ácidos grasos omega 3 son muy recomendables.

La alimentación debe ser variada, rica y saludable, centrada especialmente en comidas con poca sal y bajas en grasas. Frutas, verduras y cereales de granos enteros, además de pescado no pueden faltar en una alimentación para que sea sana.

2. Hacer deporte

Es importante realizar ejercicio de forma regular y para proteger frente al ictus basta con que sea de manera moderada. De hecho, con caminar una hora al día resulta suficiente para prevenir el ictus; aunque nunca está de más hacer más deporte.

3. Dejar de fumar

Abandonar el consumo de tabaco está entre los requisitos indispensables para evitar sufrir un ictus. A los 15 años de haber dejado el hábito, el riesgo de desarrollar una enfermedad vascular se iguala al de las personas que nunca han fumado.

4. Vigilar la tensión

La presión arterial debe mantenerse en los límites considerados saludables, pues la hipertensión es uno de los principales factores de riesgo para sufrir un accidente cerebrovascular.

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5. Revisar el colesterol

Asimismo, tener unos niveles de colesterol saludables es clave para no padecer un ictus. Se consideran niveles elevados de colesterol (hipercolesterolemia) los superiores a 200 mg/dl. Si tenemos el colesterol elevado, hay que recurrir a la dieta, el ejercicio y, en algunos casos, medicación.

Estetoscopio con la inscripción "colesterol alto"
La medición periódica de los niveles de colesterol es clave para evitar el ictus. Es primordial mantenerlo en niveles estables para evitar complicaciones a nivel cardiovascular.

6. Examinar los niveles de azúcar

La cantidad de azúcar en sangre debe estar también dentro de los valores saludables y recomendados por las autoridades sanitarias y los especialistas. En el caso de los diabéticos, hay que seguir fielmente el tratamiento para que no haya episodios de hiperglucemia.

7. Reducir el consumo de alcohol

El consumo de alcohol debe ser moderado e, incluso, dejarlo por completo en los casos en los que hay uno o varios factores de riesgo de sufrir un ictus.

Recuerda que un estilo de vida sano disminuye significativamente los factores de riesgo de sufrir esta enfermedad. La nutrición adecuada, el ejercicio frecuente y la reducción o eliminación del consumo de tabaco y alcohol mejoran sensiblemente la probabilidad de evitar un ictus.

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