7 mitos y realidades en torno al cáncer de mama

Aunque solo un 20% de los cánceres diagnosticados están asociados a antecedentes familiares, si es tu caso es importante que te hagas controles y chequeos una vez al año.

El cáncer de mama es una de las enfermedades que más afecta a las mujeres, aunque en menores casos también puede desarrollarse en los hombres.

Aunque se conoce la gravedad de la enfermedad y los factores de riesgo que la pueden desencadenar, se han extendido diferentes ideas y creencias populares que en muchos casos pueden confundir a los pacientes y ser las guías menos indicadas para actuar de forma correcta.

El problema es que muchas de esas creencias ya se han difundido en todo el mundo y de una u otra forma han generado cierto temor entre quienes tienen un mayor riesgo de padecer la enfermedad y quienes ya tienen que lidiar con ella.

Por esta razón hoy hemos decidido compartir los mitos y realidades más comunes en torno al cáncer de mama, con el fin de aclarar muchas dudas.

¿Quieres conocer más? Lee: Solo dos porciones de pescado azul a la semana pueden prevenir el cáncer de mama

¿Consumir azúcar provoca o desarrolla el cáncer?

Mito. No es correcto afirmar que el consumo de azúcar es un desencadenante de la enfermedad o que tiene el poder de acelerar su desarrollo. Si bien algunas investigaciones han encontrado que las células cancerosas consumen más glucosa que las células sanas, no se ha concluido que su consumo desencadene la enfermedad o la empeore en caso de padecerla.

No obstante, el consumo excesivo de azúcar sí puede tener un impacto negativo en el paciente al ser un factor de riesgo en el desarrollo de determinadas enfermedades, como la obesidad, la diabetes u otras complicaciones. Como con todo, la virtud está en el equilibrio.

¿Un golpe en los senos puede provocar cáncer?

Mito. Hasta ahora no hay alguna evidencia que demuestre que las mujeres que por una u otra razón han recibido un golpe en los senos tengan mayor riesgo de desarrollar la enfermedad. Lo que puede generar es algún traumatismo que en casos graves requiere atención médica. Pese a esto, no hay una relación de causa y efecto entre un golpe y el desarrollo de la enfermedad.

¿Tener menopausia prematura aumenta el riesgo de cáncer?

Mito. De hecho, existen estudios que concluyen que el riesgo de desarrollar cáncer de mama aumenta cuanto más tarde llegue la menopausia. Encontramos la explicación a este hecho en los estrógenos, hormona sexual femenina que además es un potente carcinógeno.

Tras la menopausia los niveles de estrógenos disminuyen, por lo que cuantos más años produzcamos unos niveles de estrógenos normales en la etapa reproductiva, más probabilidades habrá de que estas hormonas desencadenen un proceso de malignización celular.

¿Los productos antitranspirantes pueden provocar cáncer?

Mito. Desde hace algún tiempo se viene advirtiendo del uso de estos productos como un posible factor de riesgo de desarrollar cáncer, pero lo cierto es que hasta ahora los científicos no han podido encontrar ninguna prueba que relacione los químicos utilizados en estos con los cambios en el tejido mamario.

Sin embargo, el tema es materia de investigación en países como Japón y Estados Unidos, pues en exploraciones hechas a mujeres en el pasado han encontrado residuos de partículas de estos artículos y se desconoce cuál podría ser su relación con la enfermedad.

¿Tener antecedentes familiares aumenta el riesgo?

Realidad.  Por lo menos un 20% de los casos de mujeres con cáncer de mama están asociados con antecedentes familiares de la enfermedad; el otro 80% está desencadenado por otros factores que no tienen nada que ver con la genética.

Las mujeres que saben que en su familia alguien luchó o murió a causa de este tipo de cáncer deben acceder a los métodos de prevención y control desde una edad temprana con el fin de evitar o frenar a tiempo el desarrollo de la enfermedad.

¿El cáncer de mama se repite?

Realidad. Este tipo de cáncer se puede repetir, ya sea en la misma mama o en la otra. La  quimioterapia o radioterapia reducen de forma significativa el riesgo de que esto ocurra, pero eso no quiere decir que no pueda volver a aparecer.

El Instituto Nacional del Cáncer recomienda a las mujeres que ya superaron un cáncer practicarse un examen físico anual y una mamografía cada dos años.

¿Tener senos pequeños reduce el riesgo de desarrollar cáncer?

Mito. El tamaño de los senos no tiene nada que ver en el tamaño de la glándula mamaria y el riesgo es igual que el de cualquier otra mujer.

¡No olvides ver el siguiente vídeo!