7 partes del cuerpo que no son estrictamente necesarias para vivir

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gerardo Paganeli el 23 diciembre, 2018
Aunque cada órgano del cuerpo humano cumple con una función determinada, podríamos vivir sin alguno de ellos sin muchos problemas

El cuerpo humano es una estructura que no deja de sorprender a la ciencia. Aunque es bastante complejo y sus funciones pueden variar en cada persona, en general, cuenta con algunas características que son bastante curiosas. ¿Sabías que hay partes del cuerpo que no son esenciales para la vida?

Aunque podemos vivir perfectamente sin nuestras extremidades, o partes de la cara y la cabeza, los órganos se suelen consideran partes vitales del cuerpo. Pero a pesar de que cada uno de nuestros órganos desempeña una labor, existen algunos que, en caso de accidentes, malformaciones o enfermedades, no son estrictamente necesarios para vivir.

De hecho, con el paso de los años y la evolución, algunos han perdido su funcionalidad, por lo que no alteran la calidad de vida en caso de tener que ser extirpados. Hoy te queremos hablar en detalle de las 7 partes del cuerpo que no son imprescindibles para la vida.

7 partes del cuerpo que no son esenciales para la vida

1. Amígdalas

Amígdalas

Las amígdalas son una parte del sistema inmunitario que no necesitamos para vivir. Si bien son útiles para proteger la entrada de las vías respiratorias frente a invasiones bacterianas, también pueden infectarse con frecuencia en algunas personas dando lugar a la amigdalitis, más conocida como “anginas”.

Los médicos recomiendan retirarlas cuando, por ejemplo, el paciente sufre amigdalitis de manera continua.

Visita este artículo: Tratamiento para la amigdalitis aguda

2. Apéndice

El apéndice es un pequeño órgano en forma de saco que se encuentra unido al intestino grueso, justo en la parte inferior derecha del abdomen.

Pese a esto, no parece interfir en el proceso digestivo y, de hecho, no tiene ninguna función demostrada. Aún así, algunas investigaciones recientes apuntan al papel del ápendice como reserva de bacterias intestinales beneficiosas.

Muchas personas sólo son conscientes de su existencia cuando se inflama e infecta, provocando una condición conocida como apendicitis que hace necesaria su extracción.

La extracción no tiene consecuencias negativas para la salud, y la persona puede seguir su ritmo de vida normal sin inconvenientes.

3. Bazo

Bazo

El bazo se encuentra ubicado en la cavidad abdominal y desempeña una función relevante para la salud: filtra la sangre y ayuda al organismo a luchar contra las infecciones.

A pesar de esto, no es vital, y puede ser extirpado en caso de traumatismo o enfermedades crónicas.

La persona puede llevar un estilo de vida normal, tomando algunas precauciones extra para evitar el desarrollo de infecciones.

4. Órganos reproductivos

Los órganos reproductivos como los ovarios, el útero y los testículos son partes del cuerpo con una función clara. Pese a esto, pueden ser extraídos como parte del tratamiento de algunas afecciones crónicas.

En la mayoría de los casos se sugiere su extirpación para evitar que el cáncer se propague. Sin embargo, también se puede aconsejar como parte del tratamiento de otros trastornos.

Quienes atraviesan por este procedimiento no suelen tener secuelas graves y pueden recibir terapia hormonal sustitutoria para reemplazar las hormonas que producían estos órganos.

5. Riñón

Riñón

Nadie puede negar la importancia de los riñones para la salud de todo el cuerpo. Estos filtran la sangre, producen orina y participan en las funciones de otros órganos.

Lo curioso es que, aunque tenemos dos, solo necesitamos uno para vivir. Podemos nacer sin un riñón, sufrir un fallo por una lesión o enfermedad, o hasta donar uno sin que esto acarree problemas de salud crónicos.

En general, las personas con un solo riñón tienen una expectativa de vida normal y muy pocas secuelas relacionadas. Sin embargo, es necesario tomar algunas medidas de precaución para su cuidado con el fin de evitar posibles daños.

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6. Vesícula biliar

La vesícula es esa pequeña bolsa verde en forma de pera que se esconde tras el hígado. Su función principal es almacenar y liberar la bilis que ayuda a digerir los alimentos.

No obstante, cuando se deteriora o produce enfermedades como los cálculos o el cáncer, se recomienda su extirpación en una operación conocida como colecistectomía.

Pese al papel que desempeña en la digestión, vivir sin vesícula no suele representar ningún problema. Algunos pacientes pueden experimentar diarrea e hinchazón al consumir ciertos alimentos.

7. Estómago

Estómago

Aunque parezca increíble, los seres humanos podemos vivir sin estómago. De hecho, existe un procedimiento quirúrgico, conocido como gastrectomía total, en el cual se extrae todo el estómago como parte del tratamiento del cáncer.

En este procedimiento se conecta el intestino delgado con el esófago. Después de la intervención, la persona debe ser alimentada con suero durante varias semanas, hasta lograr su recuperación.

  • Por su complejidad, quienes atraviesan por esta intervención deben seguir un estricto tratamiento.
  • Pueden ingerir la mayoría de los alimentos, pero las cantidades deben ser más pequeñas.
  • Se recomienda el consumo de algunos suplementos dietéticos en caso de tener problemas para absorber los nutrientes.
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