7 problemas que experimentas por un debilitamiento del sistema inmunitario

Tener un sistema inmunitario fuerte y sano es imprescindible para hacer frente a los diferentes virus y patógenos que nos acechan a diario y que pueden poner en riesgo nuestra salud

El sistema inmunitario es el encargado de proteger al organismo de unas sustancias dañinas llamadas antígenos, las cuales abarcan los virus, las bacterias, las toxinas y todo tipo de sustancias extrañas que puedan comprometer la salud.

Está compuesto por el tejido linfoide, que hace parte de la médula ósea, los ganglios linfáticos, partes del tubo digestivo y las amígdalas.

Además, está comprobado que algunas proteínas y células de la sangre también tienen que ver con sus funciones en el cuerpo.

Una vez consigue detectar cualquiera de los tipos de antígenos, nuestro sistema inmunitario aumenta la producción de unas proteínas llamadas anticuerpos y, de este modo, destruye los patógenos para evitar que desarrollen enfermedades.

El problema es que la continua exposición al estrés, la mala alimentación y algunas enfermedades puede alterar su funcionamiento hasta el punto de impedir que cumpla sus tareas principales.

Como consecuencia, incrementa el riesgo de varias patologías y se desencadenan algunas reacciones negativas que afectan la calidad de vida.

Debido a esto es primordial detectar las señales asociadas a su debilitamiento y, por supuesto, tomar las medidas necesarias para contrarrestarlas.

¿Las conoces?

1. Infecciones recurrentes

Para-las-vías-urinarias

Dado que el sistema inmunitario es el que se encarga de proteger el organismo frente al ataque de los virus, las bacterias y los hongos, su deterioro conduce a desarrollar infecciones recurrentes.

Los trastornos del tracto urinario, la inflamación y las afecciones del sistema digestivo son señales que indican que no está respondiendo de forma adecuada ante los agentes externos.

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2. Alergias

Las reacciones alérgicas son más recurrentes en algunas personas que en otras. Si bien se trata de una respuesta del sistema inmunitario ante agentes externos como el polen y el polvo, su desarrollo continuo puede ser señal de un debilitamiento en este.

Las alteraciones en la piel, la congestión de las vías respiratorias y los estornudos son razones suficientes para empezar a adoptar hábitos que lo fortalezcan.

3. Las heridas tardar más en sanar

Quitar la venda de una herida sangrante

El tiempo de curación de las heridas de nuestro cuerpo suele variar en función de su causa y gravedad.

Sin embargo, a nivel general suele ser un lapso prudencial, sobre todo si se trata de una lesión superficial.

Al ser  el sistema inmunitario una parte fundamental para llevar a cabo el proceso de curación y cicatrización, sus bajas pueden provocar retrasos que, incluso, incrementan el riesgo de infecciones o complicaciones.

Notar que una herida tarda demasiado en sanar debe ser suficiente para sospechar de un debilitamiento.

4. Gripe y resfriados

La gripe, los resfriados y otros trastornos que afectan las vías respiratorias son el resultado de la reducción en la producción de anticuerpos por parte de los mecanismos de defensa del cuerpo.

La insuficiencia de glóbulos blancos, la reducción del oxígeno y los trastornos circulatorios influyen en las complicaciones de este tipo de problemas.

5. Fatiga y debilitamiento

Constante fatiga

La sensación de fatiga puede estar causada por múltiples factores a los que estamos expuestos todos los días.

No obstante, cuando se produce de manera recurrente y sin causa aparente, es muy probable que tenga que ver con las bajas del sistema inmunitario.

En estos casos es común sentirla desde las primeras horas del día, incluso cuando se tuvo un buen periodo de descanso.

Suele venir acompañada con un debilitamiento físico y mental que puede interrumpir la realización de las tareas cotidianas.

También puede que se produzcan cambios de temperatura, mareos, náuseas y otras señales que no se deben desestimar.

6. Dolores musculares

Los niveles altos de estrés, el exceso de actividad física y las deficiencias nutricionales tienen mucho que ver con la disminución de las funciones de este sistema del cuerpo.

Dado que estos también influyen de forma directa en la salud muscular, las bajas pueden provocar dolores, tensión articular y fuertes dolores de cabeza.

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7. Respuesta pobre a los tratamientos

mujer con gripe

La mayoría de las infecciones y enfermedades asociadas al sistema inmunitario se tratan con fármacos antibióticos que ayudan a destruir muchos de los virus y bacterias que las ocasionan.

El problema es que, si este está muy afectado, los efectos de los medicamentos disminuyen y es más difícil sobreponerse.

Por lo tanto, es necesario reforzar sus efectos mediante la adopción de una alimentación saludable y de alta calidad nutricional.

Los problemas aquí citados no deben ser ignorados bajo ninguna circunstancia porque requieren un tratamiento oportuno y eficaz.

Ignorarlos o esperar a que tomen ventajas puede conducir a situaciones más graves y difíciles de solucionar.