7 soluciones herbales para tratar la fibromialgia

Las propiedades antiinflamatorias, analgésicas y regeneradoras de las plantas han demostrado ser una excelente alternativa para el tratamiento de la fibromialgia y su dolorosa sintomatología.

La fibromialgia es una enfermedad crónica que se caracteriza por la presencia de dolor generalizado, sensación de fatiga, rigidez en músculos, ligamentos, tendones y articulaciones. También se presenta sensibilidad extrema a estímulos físicos, visuales y auditivos.

Las causas de este padecimiento aún no han sido definidas. No obstante, suele exacerbarse cuando el individuo es sometido a estrés físico y emocional. Esta enfermedad es más común en mujeres.

A continuación te presentamos algunos tratamientos herbales que pueden ayudarte a calmar y controlar las molestias que son características de la fibromialgia.

1. Té de tomillo

El tomillo es rico en flavonoides, por lo que tiene propiedades antioxidantes excelentes para detener el deterioro de los tendones, ligamentos y las articulaciones. Cuenta con una elevada concentración de hierro, calcio y potasio que sirve para regular presión arterial.

De igual modo, favorece la formación de glóbulos rojos, que optimizan el funcionamiento de todos los órganos del cuerpo humano.

Ingredientes

  • 2 tazas de agua (500 ml)
  • 2 cucharadas de tomillo fresco o seco (30 g)
  • 1 cucharadita de miel natural (7,5 g)

Preparación

  • Calienta el agua y, cuando llegue a ebullición, añádela a una taza con el tomillo.
  • Deja reposar durante 8 minutos y filtra la infusión para extraer los residuos sólidos.
  • Toma este té todos los días en ayunas, endulzado con miel.

2. Cúrcuma y leche

Gracias a las propiedades antiinflamatorias de la cúrcuma, esta mezcla disminuye las tensiones musculares y la rigidez en las articulaciones.

Además, elimina las bacterias en el organismo y estimula el funcionamiento del sistema inmunitario, lo cual resulta beneficioso en el tratamiento de la fibromialgia. A diferencia de los antibióticos tradicionales, esta preparación no ataca a la flora intestinal. A su vez, debido a las propiedades antioxidantes de la curcumina, se incentiva la regeneración de tendones y ligamentos.

Ingredientes

  • 1 taza de leche (250 ml)
  • 1 cucharada de cúrcuma rallada (15 g)

Preparación

  • Calienta la leche y, cuando hierva, retira del fuego y añade la cúrcuma.
  • Mezcla bien, deja reposar y consume esta preparación 2 veces por día.

Nota: También puedes incorporar la cúrcuma como aderezo en las ensaladas que hacen parte de tu dieta cotidiana con el propósito de disminuir los síntomas de la fibromialgia.

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3. Compresas de flores de caléndula y alcohol isopropílico

 La acción analgésica de la mezcla ayudará a calmar los fuertes dolores musculares de la fibromialgia.

Ingredientes

  • 4 cucharadas de flores de caléndula (60 g)
  • ¾ vaso de alcohol isopropílico (150 ml)

Preparación

  • Incorpora las flores de caléndula a la botella de alcohol isopropílico.
  • Deja reposar la mezcla por 24 horas para lograr que las propiedades herbales de la caléndula se mezclen con el alcohol.
  • Impregna una compresa con la mezcla y aplícala sobre la región en la que sientas dolor.

4. Baño de lavanda y romero

La combinación de las fragancias de la lavanda y el romero te ayudarán a controlar el estrés y la ansiedad, que son parte de la sintomatología de la fibromialgia.

Ingredientes

  • 4 cucharadas de lavanda (60 g)
  • 2 cucharadas de romero (30 g)
  • Agua (cantidad necesaria)

Preparación

  • Llena la tina con agua templada y agrega lavanda y romero. Asegúrate de esparcir las hierbas por toda el agua.
  • Sumérgete en la tina y descansa de 15 a 20  minutos.

5. Infusión de moringa oleifera

Infusión de moringa

La moringa es una hierba con un alto contenido de calcio que combate la degeneración ósea. Su elevada composición de potasio ayuda al correcto funcionamiento cerebral y estimula el sistema nervioso central. La moringa también es rica en flavonoides como la quercetina, que es ideal para desinflamar el hígado.

Ingredientes

  • 4 tazas de agua (1 litro)
  • 2 cucharadas de moringa (30 g)

Preparación

  • Calienta el agua y, cuando hierva, agrega la moringa y deja reposar de 5 a 10 minutos.
  • Retira los residuos sólidos de la planta.

Consumo

  • En la primera semana, consumir 3 tazas diarias; en las 3 semanas restantes, disminuir la dosis a 2 tazas por día.
  • Ingerir durante un mes y detener el consumo por una semana antes de reiniciar el tratamiento.

6. Té verde

Esta infusión herbal es rica en aminoácidos como la L-teanina, que sirve para combatir la sensación de fatiga y cansancio que caracterizan a la fibromialgia. La L-teanina aporta relajación mental, incrementa la capacidad de concentración y el bienestar en el organismo.

Ingredientes

  • 1 taza de agua (250 ml)
  • 1 bolsita de té verde

Preparación

  • Incorpora una bolsita de té verde en una taza de agua hirviendo e infusiona de la manera tradicional.
  • Es importante que evites el uso de té saborizado ya que contiene aditivos químicos que limitan las bondades del té verde.
  • Se recomienda consumir 3 tazas de té por día para obtener el efecto deseado.

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7. Ensaladas con espinaca y lechuga para prevenir la fibromialgia

Consumir ensaladas con abundante lechuga y espinaca te ayudará a incrementar la presencia del magnesio en tu organismo. Este mineral sirve como analgésico y antiinflamatorio.

Al poco tiempo de integrarlo como parte importante de tus hábitos alimentarios notarás cómo disminuye la sensación de dolor muscular presente en los cuadros de fibromialgia.