7 tipos de conflictos y cómo solucionarlos

Yamila Papa · 28 julio, 2018
Los diferentes tipos de conflictos en la pareja pueden estar causados por la falta de comunicación o la rutina que agobia. Por eso es muy importante aprender sobre ellos y cómo solucionarlos.

Muchas veces, saber a qué nos estamos enfrentando como pareja es la clave para solucionar el problema. Y en una relación… ¡las adversidades están a la orden del día!

Por este motivo, en el siguiente artículo te contaremos cuáles son los principales tipos de conflictos que debemos sortear y por supuesto de qué manera dejarlos de lado de la mejor manera.

¿Qué tipos de conflictos de pareja existen?

Pareja discutiendo

Hay algunas personas que no pueden tener una relación duradera y se preguntan en qué fallan. Quizás se deba a que no pueden hacerle frente a alguno de los tipos de conflictos más comunes en una pareja.

Las conductas y actitudes que tengamos en una relación (así como también las del otro, porque una pareja se compone de dos personas) determinarán o no el éxito. Presta mucha atención a los problemas habituales a los que debemos enfrentarnos:

Lee también: La importancia de dejar a tu pareja explicar sus acciones

1. Criticar

Aunque existan las llamadas ‘críticas constructivas’ lo cierto es que a nadie le gusta que le digan que se ha equivocado. Sobre todo cuando esas palabras son pronunciadas por nuestra pareja. Por lo tanto, la crítica puede generar un conflicto.

Culpar al otro por su carácter, personalidad, acciones o pensamientos es como si lo atacásemos directamente. Si bien todo depende de cómo el otro se tome las cosas, lo cierto es que la crítica genera conflictos en la pareja. ¿Por qué? Básicamente porque es uno de los puntapie iniciales para una pelea.

2. Tener diferencias insalvables

Nadie dice que una pareja debe estar de acuerdo en todo (algo que además sería prácticamente imposible) pero existen ciertas diferencias que hacen mella en la relación. Las diferencias que causan conflicto son aquellas que no pueden congeniar o que no permiten mirar hacia adelante en conjunto.

Sin dudas, este es uno de los tipos de conflictos a los que muchas parejas se deben enfrentar. Los objetivos diferentes van desde tener hijos hasta la ciudad donde vivimos, pero también en cosas pequeñas como la dieta, la manera de dormir o las actividades del fin de semana.

No desestimes el poder de esos ‘detalles’ porque si se acumulan, pueden convertirse en problemas mucho más grandes.

3. Despreciar

Pareja discutiendo y reprochándose cosas.

Actuar como si uno fuese mejor que el otro puede traer muchas consecuencias negativas a la relación. Insultar, hablar como a un ‘subordinado’ o no apreciar los pequeños detalles es una ofensa muy grave.

Por ejemplo, indicar que la comida que prepara es horrible, que no sabe ni cambiar una bombilla o que no es bueno en la cama son formas de despreciar al otro. Y atención, porque esta actitud de nuestra pareja puede traer como consecuencia una baja autoestima y un ‘autoconvencimiento’ de que el otro tiene raz

Puedes leer más sobre: Permanecer en silencio es algo más que hablar

4. Estar insatisfecho sexualmente

Sin dudas, otro de los tipos de conflictos a nivel pareja tienen que ver con lo que sucede (o no) en la cama. Más allá de que exista algún trauma, un tabú o disfunción no tratada, lo cierto es que muchas relaciones sobreviven sin disfrutar a pleno de la sexualidad.

Como primera medida hay que aceptar que se tiene un problema íntimo y luego buscar ayuda. A veces es tan simple como determinar un día de la semana para tener sexo (aunque parezca una obligación) o encontrar el momento adecuado para que nada más importe que el disfrute de a dos.

Los problemas sexuales en las parejas son más comunes de lo que creemos. Y para solucionarlos podemos acudir a terapia, hacer un striptease u organizar una escapada romántica al medio de la montaña.

5. No comunicarnos como corresponde

Uno de los tipos de conflictos que no podían faltar en este listado y que genera más problemas de lo que pensamos. No decir aquello que pensamos, sentimos o deseamos es contraproducente. Los silencios y el hecho de ‘encerrarnos’ en nosotros mismos nos alejan cada vez más de nuestra pareja.

Pero atención, porque la falta de comunicación también puede estar basada en otras cuestiones, como por ejemplo cenar con la televisión encendida, salir de paseo juntos pero no dejar de mirar el móvil, etc.

6. Pensar diferente sobre el dinero

¡Es uno de los principales causantes de peleas en la pareja! El conflicto se desencadena de diferentes maneras. Por ejemplo, cuando uno de los dos gana más; cuando los gastos sobrepasan el presupuesto e incluso cuando las prioridades no son iguales.

Claro, porque si para uno ciertos objetos o servicios son indispensables y para el otro no, puede haber discusiones sobre el manejo del dinero. Y ni que hablar del tema ahorro y para qué emplearlo a futuro.

7. Estar en sintonias diferentes

Este es uno de los tipos de conflictos que más discusiones nos pueden ocasionar, sobre todo si cada uno está demasiado aferrado a sus ideales y no quiere dar el brazo a torcer.

Por ejemplo, si él está enfocado en su carrera laboral y ella quiere tener hijos; si ella desea ahorrar para comprar una casa y él prefiere usar el dinero para irse de viaje durante un año seguido o si uno de ellos quiere dedicarse a algo que requiera dejar su empleo y ‘vapulear’ la economía familiar.

Estar en sintonias diferentes quiere decir que hay algo que falla en la pareja, pero también que es momento de sentarse y hablar hasta encontrar el punto de contacto entre los objetivos de cada uno. ¡Hay más similitudes de las que se cree!