Los 7 mejores tips para que tus comidas sean más nutritivas

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Elisa Morales el 30 enero, 2019
Elena Martínez Blasco · 30 enero, 2019
Conseguir una alimentación más sana y nutritiva pasa por incluir en nuestras comidas ingredientes naturales que nos aporten gran cantidad de nutrientes sin químicos de por medio.

Nuestra dieta es cada vez más pobre en vitaminas y minerales debido al abuso de comidas precocinadas y refinadas. En este artículo, te damos 7 sencillos consejos para hacer que tus comidas sean mucho más nutritivas. Seguirlos te ayudará a sentirte más saludable y vital.

Comidas de verdad

Comidas de verdad

La alimentación de hoy en día no nos nutre lo suficiente. No nos aporta los componentes que nuestro organismo necesita. Algunos trastornos de salud podrían ser una consecuencia de esta situación. Entre ellos, se encuentran el cansancio, los problemas de piel, los dolores musculares, el nerviosismo, los problemas digestivos.

Los alimentos que consumimos tampoco son tan nutritivos como lo eran décadas atrás. De ahí que nos veamos obligados a buscar algunas alternativas que nos ayuden a enriquecer nuestros platos habituales.

No olvides leer: 10 alimentos saludables y baratos.

1. Caldo casero de huesos

Cada vez es más popular en la alimentación saludable. Hablamos del caldo casero elaborado con huesos de animales ecológicos. Cocinarlos durante varias horas a fuego lento nos permitirá conseguir un caldo económico a la vez que muy rico en nutrientes.

Podemos hacer bastante cantidad de caldo y después congelarlo en recipientes individuales para tenerlo siempre disponible. De este modo, podremos cocinar platos de arroz, pasta, sopas o cremas mucho más nutritivas y deliciosas.

2. Semillas y frutos secos

Frutos secos

Las semillas y los frutos secos son alimentos ricos en vitaminas, minerales, ácidos grasos esenciales y fibra. Son excelentes para enriquecer todo tipo de ensaladas y cremas de verduras. Para que las semillas y frutos secos sean más saludables y digestivos deben estar crudos, sin freír ni salar. Los pondremos en remojo durante, al menos, 4 horas antes de consumirlos.

3. Aceites de primera prensa, en frío

La elección de un buen aceite es fundamental para una comida sana y de buena calidad. Si elegimos buenos aceites estaremos aportando grasas saludables y vitaminas. Por el contrario, los aceites refinados pueden ser perjudiciales para la salud.

Para cocinar, optaremos siempre que sea posible por el aceite de oliva o el de coco. Estos son los aceites que menos se alteran con las altas temperaturas.

Para aliñar en crudo, podemos elegir entre los dos anteriores y el aceite de sésamo o el de lino.

4. Agua de mar para salar

¿Quieres salar los platos reduciendo los riesgos de la sal común y añadiendo una dosis extra de minerales? La solución está en el agua de mar, cada vez más presente en los supermercados por sus excelentes valores nutricionales.

Con el agua de mar podemos salar todo tipo de platos líquidos, como sopas o gazpachos, o que se tengan que cocer, como arroces, pastas o guisos.

Si no conseguimos agua de mar, optaremos siempre por la sal marina en vez de la sal de mesa o sal común.

5. Legumbres camufladas

Legumbres

Las legumbres son un alimento imprescindible en una dieta sana. Son ricas en proteína y fibra. No obstante, a mucha gente le cuesta cocinarlas en forma de guiso tradicional.

Por este motivo, recomendamos añadirlas de manera discreta a otro tipo de platos:

  • Trituradas en cremas de verduras
  • En sopas y potajes, en pequeña cantidad
  • En harina, como, por ejemplo, la de garbanzo, para rebozar o para hacer crepes 
  • En ensaladas frías de arroz o de pasta

6. Algas remineralizantes

Las algas son un alimento muy habitual en la cocina macrobiótica y vegetariana. Aportan una gran cantidad de minerales como, por ejemplo, yodo, potasio y hierro.

Existe una gran variedad de algas. La wakame, por ejemplo, nos permite dar mucha cremosidad a las cremas. La kombu hace que las legumbres se ablanden antes. La nori, por su parte, es la más conocida por lo sumamente empleada que es en el sushi. Cada una de ellas se cocina de manera diferente según su textura y grosor.

Recomendamos añadirlas en pequeñas cantidades a sopas, cremas, guisos, arroces y pastas.

¿Quieres conocer más? Lee: Cómo consumir algas.

7. Un toque de limón o vinagre

¿Un simple limón nos puede ayudar a enriquecer nuestras comidas? El jugo fresco de limón, añadido a nuestros platos habituales, mejora la digestión. Y, además, nos ayuda a asimilar mejor sus nutrientes; en especial, el hierro.

Otro alimento muy recomendable es el vinagre de manzana, rico en minerales como el calcio, el magnesio o el potasio. No obstante, debería ser crudo y sin pasteurizar para que contenga todos sus nutrientes naturales.

En resumen, estas son solo algunas de la infinidad de ideas que, partiendo de las líneas generales de una alimentación saludable, puedes ir incorporando a tu dieta diaria. No esperes más y apúntate ya al estilo de vida sano. ¡Salud!

  • Graham, L. E., & Wilcox, L. W. (2000) Algae. Upper Saddle River, NJ: Prentice Hall.
  • McGee, H. (2007). La cocina y los alimentos. Enciclopedia de la ciencia y la cultura de la comida. Barcelona: Círculo de Lectores.
  • Meyers, D.; Maloley, P., and Weeks, D. (1996). “Safety of antioxidant vitamins”, Arch Intern Med, 156 (9): 925-935.