7 tips para mejorar nuestra digestión cuando padecemos estrés

Valeria Sabater · 24 febrero, 2015
Hay que recordar siempre que lo esencial es afrontar adecuadamente las situaciones estresantes para evitar estragos en la salud.

Para mejorar nuestra digestión cuando sufrimos estrés no hace falta recurrir a métodos rebuscados ni tampoco modificar el estilo de vida. De hecho, lo que viene a ser realmente importante es aprender a ir más despacio y disfrutar la comida.

El estrés puede llegar a alterar muchas de las funciones básicas del organismo, y el impacto de hormonas como el cortisol y la adrenalina también ocasionan problemas en la digestión.

Si nuestra vida está marcada por un estrés que, de momento, resulta difícil gestionar, habremos notado que nuestras digestiones han empeorado. Puede que sean más pesadas y puede que nuestro metabolismo haya cambiado y también nuestro peso.

Así que, conviene aprender ciertas pautas para mejorar la digestión. A continuación, revisaremos algunos tips muy útiles.

Mejora tus digestiones cuando padeces estrés

1. Comer menos, más veces al día

Beneficios de incluir aceite de oliva en la dieta

Vamos a empezar por limitar las cantidades que ponemos en nuestros platos. De este modo, nos obligaremos a masticar despacio y a salivar, dos procesos esenciales para que los alimentos se digieran mejor.

Si aportamos a nuestro estómago cantidades más pequeñas de comida, sintetizaremos óptimamente los nutrientes. A su vez, compensaremos estas pequeñas cantidades estableciendo 6 momentos al día para comer: el desayuno, un pequeño tentempié, la comida del mediodía, una merienda, la cena y alguna bebida para antes de acostarnos.

Además, no debemos saltarnos ninguna comida.

2. No a los alimentos grasos o pesados

Jugo-de-zanahoria

Descartemos cualquier alimento rico en grasas, harinas refinadas o azúcares porque los procesamos mal, nos inflaman y originan digestiones muy pesadas.

En cambio, vamos a optar por alimentos sanos y antiestrés. Algunos ejemplos para realizar la dieta de un día cualquiera es el siguiente:

  • Desayuno: jugo de melón con pera. Una tortilla con espinacas.
  • Tentempié: 1 manzana verde y 2 nueces.
  • Almuerzo: 2 tomates frescos con ajos y aceite de oliva. Una taza de arroz integral con 3 zanahorias al horno con canela. Infusión de diente de león.
  • Merienda: jugo fresco de papaya y una tostada pequeña de cebada con miel.
  • Cena: salmón al horno rehogado con limón y una sopa de calabaza.
  • Tentempié para antes de ir a dormir: leche de almendras con canela.

3. Bebe más líquidos

Lo ideal es llevar siempre una botella de agua al salir de casa. De esta manera, recordaremos que hay que beber la suficiente cantidad de líquido a lo largo del día.

Beber unos 8 vasos de agua al día ayuda a prevenir la retención de líquidos, el estreñimiento y a mejorar nuestras digestiones. Si nos cuesta un poco beber estos dos litros diarios de agua, podemos añadirle un poco de jugo de limón.

4. Termina tus comidas con una infusión digestiva

  • Infusión de manzanilla: la manzanilla es una excelente antiinflamatoria y antiespasmódica, perfecta para aliviar el dolor de estómago y mejorar nuestras digestiones.
  • Infusión de diente de león: es una de las mejores infusiones para ayudarnos a hacer bien las digestiones después del almuerzo, por ejemplo. Si le añades un poquito de miel, descubrirás lo bien que te sienta cada día y cómo te va ayudando.
  • Infusión de menta y anís verde: ¡Deliciosa y relajante! Evita los gases, desinflama, favorece la digestión y la absorción de nutrientes y, además, es muy agradable al paladar. Si lo deseas, puedes combinar estas tres infusiones a lo largo de la semana, verás como son parte indispensable de tu dieta para mejorar tus digestiones.

5. Sí al grano entero para mejorar tus digestiones

El pan de grano entero o los cereales de grano entero son los mejores para nuestro sistema digestivo. Son ricos en vitaminas y minerales y perfectos para complementar nuestra dieta en esas épocas en que padecemos estrés. ¿Sabes cuáles son los mejores que puedes tomar? El pan de centeno o el trigo sarraceno. ¡Son deliciosos!

6. Come con calma, relajada

Muchas veces, llegamos a casa y disponemos de poco tiempo para comer. Por ello, preparamos cualquier cosa y lo consumimos rápidamente, sin siquiera pensarlo demasiado.

En estos casos, los alimentos que elegimos no suelen ser los más saludables. Por lo general, optamos por los precocinados pero esto viene a ser un error. Este tipo de alimentos no nos nutren adecuadamente y favorecen las malas digestiones, por ello, nos hinchamos y nos sentimos pesados.

Así que, para mejorar nuestras digestiones, debemos encontrar tiempo para comer con calma y tranquilidad. Es importante que comamos sin prisas y que mastiquemos despacio, favoreciendo la salivación.

Hay que recordar que la comida es un tiempo para nosotros y por el bien de nuestra salud, lo debemos disfrutar.

7. Apaga la televisión, y disfruta con los tuyos

desayuno

Para mejorar nuestra digestión, es importante establecer un tiempo de calma y distensión para comer. Aunque no lo creamos, puede ser un momento muy catártico para hablar y liberar el estrés.

Hablemos de lo que has hecho durante el día de un modo distendido, relájate, sonríe, transmite cosas positivas… Intentemos disfrutar del instante y de la comida, sin prisas.

Sabemos que no siempre es fácil y que la mayoría de las veces nuestras obligaciones pautan nuestros horarios, pero es esencial que cuidemos no solo la alimentación, sino también de los momentos en que nos alimentamos; esos construyen nuestra calidad de vida.

Mejorar nuestra digestión es fácil

Como hemos podido ver, mejorar nuestra digestión no es nada complicado. Todo lo contrario.

Esta serie de tips que te hemos dado no son más que un recordatorio de que hay que disfrutar el momento presente y aprender a desconectarnos de la negatividad en momentos que pueden disfrutarse fácilmente, como la hora de la comida.

También es importante que aprendamos a gestionar adecuadamente las fuentes de estrés y que establezcamos prioridades. Nuestra salud y bienestar siempre serán lo más importante.