7 tips para proteger tus huesos y prevenir la osteoporosis

Para conseguir unos huesos fuertes y sanos, además de consumir alimentos ricos en calcio debemos obtener vitamina D, ya que es imprescindible para una correcta asimilación del mismo

El sistema óseo es una estructura compleja que se encarga de sostener el cuerpo y le brinda estabilidad para que se puede mover con normalidad.

Entre otras cosas, los huesos desempeñan un papel muy importante en otras funciones vitales, tales como producir suficientes glóbulos rojos y blancos para evitar el desarrollo de enfermedades.

El problema es que, como ocurre con los demás órganos, muchos factores los pueden debilitar y les pueden causar enfermedades que disminuyen la calidad de vida.

Aunque la edad es uno de los factores más comunes, también está comprobado que pueden verse afectados por la mala alimentación, los traumatismos o cuestiones genéticas.

La osteoporosis es una de las patologías que más los influyen, siendo esta una consecuencia de la disminución en la masa ósea.

Muchas personas están en riesgo de padecerla y, de hecho, la pueden estar desarrollando sin siquiera darse cuenta.

El problema es que no manifiesta con síntomas iniciales contundentes y suele pasar desapercibida hasta que el daño es más grave.

Por fortuna, existen muchos métodos para prevenirlo y tratarlo, evitando las complicaciones o los daños irreversibles.

En esta ocasión queremos revelar 7 interesantes tips para que comiences a protegerlos desde ahora.

1. Consume productos lácteos

Los-productos-lácteos

El consumo regular de productos lácteos es una de las mejores formas de fortalecer y proteger los huesos.

Este tipo de alimentos contienen altos niveles de calcio, un mineral esencial para la formación y la fuerza del sistema óseo.

Sin embargo, es primordial analizar si se padece de intolerancia a la lactosa ya que, de ser así, su consumo podría resultar perjudicial.

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2. Aumenta la ingesta de vegetales verdes

Los vegetales de hojas verdes son una fuente excelente de calcio y otros nutrientes esenciales que participan en la formación de los huesos.

Estos son bajos en calorías y ricos en sustancias antioxidantes que ayudan a minimizar los efectos negativos de los radicales libres.

Algunos destacados son:

  • El brócoli.
  • El repollo.
  • La rúcula.
  • El perejil.
  • La lechuga.

3. Come frutos secos y semillas

Frutos secos

Si bien los productos lácteos se destacan por su aporte significativo de calcio, este mineral también se puede obtener de alimentos de origen vegetal.

Los frutos secos y algunas semillas cuentan con enormes cantidades de este nutriente y otros minerales esenciales para la salud ósea.

Por ejemplo, 30 gramos de almendras contienen 75 mg de calcio, mientras que 30 gramos de semillas de sésamo aportan 37 mg.

También se puede obtener de:

  • Las semillas de girasol.
  • Los cacahuetes.
  • Las nueces.
  • La semilla de chía.

4. No olvides la vitamina D

Aunque el calcio es el nutriente más destacado en la formación de los huesos, es primordial tener en cuenta que este solo se absorbe cuando se tienen los niveles adecuados de vitamina D.

Así pues, es primordial ingerir alimentos cuya composición incluya este nutriente y, a su vez, obtenerlo con baños de sol de 15 o 20 minutos.

Asegúrate de exponerte en horarios poco perjudiciales y tomar medidas de precaución para evitar las quemaduras o lesiones.

5. Evita el cigarrillo y el alcohol

dejar de fumar

Las toxinas que contienen el tabaco y las bebidas alcohólicas son perjudiciales para la salud ósea y de otros sistemas del cuerpo.

Su ingesta excesiva disminuye los reflejos e incrementa el riesgo de caídas y posibles fracturas.

Además, alteran los procesos de limpieza de la sangre y conducen al desarrollo de patologías graves.

6. Realiza ejercicio regular

El ejercicio físico es uno de los hábitos más recomendados para cuidar la salud ósea y de las articulaciones.

La práctica de una rutina de entrenamiento, sin importar el tiempo que se dedique al día, fortalece los huesos, previene el deterioro temprano del cartílago y reduce el riesgo de lesiones.

De hecho, algunos ejercicios están diseñados para trabajar de forma directa los huesos, y prevenir la disminución de su masa.

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7. Limita el consumo de azúcares

azúcar

El consumo excesivo de azúcares refinadas y bebidas carbonatadas aumenta los niveles de acidez en la sangre y disminuye la densidad ósea.

Estos alimentos resultan muy ácidos para el organismo, por lo que este debe usar su reserva de minerales en la búsqueda por equilibrar el pH.

Dado que el calcio se utiliza en otras tareas, los huesos y los dientes comienzan a deteriorarse gravemente.

En conclusión, al mejorar los hábitos de vida, en especial en cuanto a la alimentación, se puede reducir el riesgo de problemas en el sistema óseo.

Adopta las medidas mencionadas y descubre por ti misma que son claves para tu bienestar.