7 tips para relajarte ante una crisis de ansiedad

El control de la respiración es fundamental para superar las crisis de ansiedad. Para facilitarlo, podemos colocar las manos sobre el vientre o el pecho para notar los movimientos

Las crisis de ansiedad son estados degastantes y muy angustiosos. 

Una buena parte de la población ha sufrido o sufrirá en algún momento de su vida este tipo de situaciones que cursan con un miedo intenso, taquicardias, mareos y la sensación de una inminente amenaza.

Estamos ante un sistema de alerta desmesurado donde nuestra mente moviliza al organismo, donde la activación psicológica y fisiológica es tan elevada que la persona pierde por completo el control sobre sí misma.

Gestionar estas situaciones no es algo precisamente fácil. Así, y en caso de que ya hayamos sufrido varios ataques de pánico o crisis d ansiedad es conveniente solicitar ayuda profesional.

En este artículo te damos 7 tips para aprender a relajarte ante los primeros síntomas de una crisis de ansiedad de manera natural.

¿Qué es una crisis de ansiedad?

Qué es una crisis de ansiedad

El doctor David H. Barlow catedrático de Psicología de la Universidad de Boston nos señala que cada año acuden a los servicios de urgencia creyendo que están sufriendo un ataque cardíaco.

Es tan elevado su malestar que piensan que van a morir o que están enloqueciendo. Así, el simple hecho de comunciarles que nada de eso va a pasar, les confiere un pequeño alivio.

El tema no está resuelto, no obstante, saber a qué nos estamos enfrentando siempre es de utilidad. Asimismo, estudios como el llevado a cabo en la Universidad de Harvard nos señalan que casi un 27% de la población sufrirá en algún momento una crisis de ansiedad.

En muchos casos, estos estados pueden volverse recurrentes hasta alterar por completo la calidad de vida de los pacientes.

Las crisis de ansiedad, también conocidas como ataques de pánico, son reacciones muy intensas de nuestro organismo en las cuales existe una pérdida de control, acompañada de otros síntomas:

  • Taquicardia.
  • Sudoración y escalofríos.
  • Sensación de ahogo.
  • Opresión en el pecho.
  • Mareos, náuseas o malestar estomacal.
  • Miedo o pánico.

Las crisis de ansiedad, que pueden tener diferentes grados de gravedad, se desencadenan ante pensamientos catastrofistas.

Suelen desarrollarse con bastante rapidez, por lo que deberemos conocer estos consejos para llevarlos a cabo lo antes posible.

No olvides leer: 6 formas de deshacerte de la ansiedad fácilmente

1. Minfulness

La atención plena o Mindfulness nos facilita el poder entrenar un estado mental relajado y centrado en el propio cuerpo.

Gracias a esta práctica de relajación de origen budista, somos conscientes de las sensaciones, los pensamientos, emociones, estados corporales y del entorno que nos rodea.

Estos procesos mentales nos permiten no solo estar más relajados. Sino que además, recuperamos la sensación de control sobre nosotros mismos.

Iniciarnos en el Mindfulness es una estrategia más que acertada para reducir las crisis de ansiedad. De hecho, estudios como el llevado a cabo en la Universidad de Boston avalan su eficacia.

2. Control de la respiración

Control de la respiración para la crisis de ansiedad

La respiración es fundamental en cualquier estado de crisis, ya que puede agravar los síntomas con mucha rapidez.

Por eso es imprescindible concentrarnos en ella desde el primer momento en que sintamos que se nos acelera.

Nos sentaremos e intentaremos respirar de manera tranquila y profunda, llenando el abdomen y después el pecho.

Nos podemos poner las manos encima del torso para que nos sea más fácil seguir el movimiento.

3. Movimientos oculares

Los movimientos oculares nos pueden ayudar a controlar la ansiedad, la tristeza y la depresión. Cuando nos sentimos mal nuestros ojos suelen mirar hacia abajo, de manera que para combatir y prevenir la ansiedad deberíamos obligarnos a mirar hacia arriba. 

Estos movimientos los debemos hacer con los ojos, y no con la cabeza. En pocos instantes podremos notar como va desapareciendo esa sensación negativa.

Esta técnica se relaciona con el EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por los Movimientos Oculares) un tipo de abordaje psicoterapéutico que cuenta con una amplia trayectoria en el tema de los traumas psicológicos.

4. Aceites esenciales

aceites esenciales para las crisis de ansiedad

Los aceites esenciales tienen propiedades terapéuticas que nos permiten prevenir y tratar problemas de salud.

Para afrontar las crisis de ansiedad deberemos elegir entre los aceites de propiedades relajantes y equilibrantes. No obstante, también deberemos guiarnos por nuestras preferencias olfativas personales.

Los aceites esenciales más recomendados son los siguientes:

Podemos usar los aceites esenciales a modo de perfume o mediante difusores eléctricos.

5. Agua fría sobre los párpados

Un sencillo truco para evitar una crisis de ansiedad consiste en aplicar un chorro de agua fría sobre los ojos cerrados. Si nos apetece, también nos lo podemos aplicar en el resto de la cara.

La hidroterapia fría es una manera muy sencilla y natural de relajar el cuerpo y prevenir crisis.

6. Baño de magnesio

mujer que combate las crisis de ansiedad

El magnesio es un mineral que produce un importante efecto equilibrante sobre el sistema nervioso. La manera más habitual de consumirlo es como suplemento.

No obstante, si queremos un efecto más rápido podemos prepararnos un baño con sales de sulfato de magnesio.

Añadiremos media taza de sales (100 g) a una bañera normal, con el agua bastante caliente, y permaneceremos dentro durante al menos 20 minutos.

Este baño nos relajará y revitalizará sin necesidad de tomar ningún suplemento.

¿Quieres conocer más? Lee: 3 batidos ricos en magnesio para cuidar de tu salud: ¡Espectaculares!

7. Una bolsa de papel para evitar la hiperventilación

Este dato es importante: en caso de que nuestra crisis de ansiedad no se resuelva en uno o dos minutos, es necesario tener siempre cerca una bolsa de papel.

Ponernos en la boca esa bolsa y respirar a través de ella nos ayudará a regular la respiración y a facilitar la reducción de los síntomas. 

Para concluir, no olvidemos nunca contar con ayuda profesional. Existen terapias muy efectivas que nos ayudarán a reducir la aparición de las crisis de ansiedad.

Bourne J. (2016) Ansiedad y fobias: libro de trabajo. Madrid: Sirio