8 alimentos que no deben sustituirse por otros aparentemente similares

Aunque nos puedan parecer similares, lo cierto es que siempre habrá un ingrediente que cuente con mejores cualidades que el otro, o con algunas más indicadas según el caso particular

Aunque en un primer momento podamos pensar que hay algunos alimentos que son similares y, por tanto, sustituibles el uno por el otro lo cierto es que esto no es así.

Toma nota de estos ocho alimentos que no deben sustituirse el uno por el otro.

1. Pavo y pollo

Pueden parecer carnes muy similares, pero lo cierto es que no lo son tanto y tampoco son sustituibles la una por la otra.

  • En este sentido, la carne de pavo contiene menos calorías, colesterol y grasas saturadas que el pollo.
  • Hay que tener en cuenta que el pavo es un tipo de carne completamente hipoalergénico.

Su carne es mucho más fácil de digerir y sus nutrientes se absorben de un modo mucho más sencillo y rápido.

  • Además este tipo de carne contiene más vitaminas A, B, E, fósforo, calcio y sodio que el pollo, algo que también se ve plasmado en su preparación, que requerirá de menos sal.
  • El único inconveniente, por tanto, del pavo es su precio, ya que el pollo es más barato y más fácil de encontrar.

Ver también: 7 saludables fuentes de proteínas que deberías incluir en tu dieta

2. Carne de vacuno y ternera

Carne de vacuno y la ternera

Aunque solemos asociar la carne de vacuno a la ternera lo cierto es que no son lo mismo. La ternera contiene más proteína que la carne de vacuno.

  • También es más saludable, ya que contiene menos grasas que la carne de vacuno, y su valor energético es notablemente más bajo.
  • La ternera tiene 98 calorías cada 100 gramos y la carne de vacuno 218.
  • El único inconveniente que presenta frente a la carne de ternera es que es más difícil de cocinar para que quede jugosa y tierna.

3. Coliflor y brócoli

La coliflor y el brócoli a menudo también se suelen confundir en cierto modo. Aunque ambas pertenecen a la familia de las crucíferas, el brócoli tiene un valor nutricional mucho mayor que la coliflor.

  • El brócoli contiene más vitaminas A, C, K, aunque también más calorías que la coliflor.
  • Se trata de un tipo de plato que ofrece un sabor más intenso y que, a su vez, sirve para saciar mejor el hambre.

4. Aceite de oliva y de girasol

Utilizar aceite de oliva

El aceite de girasol y el aceite de oliva también pueden parecer, a priori, productos similares pero lo cierto es que no lo son. El aceite de girasol es más barato que el de oliva.

  • El aceite de oliva virgen extra no es recomendable siempre y uno de esos casos es cuando queremos freír algo.
  • En términos de calorías sí son muy similares.
  • No obstante, en el aceite de oliva encontramos fitoesteroles que bloquean la acumulación de colesterol.

5. Bulgur y cuscús

Tal es la confusión entre ambos platos que para muchos son lo mismo, pero el bulgur y el cuscús poco o nada tienen que ver. Aunque ambos se hacen a base de trigo, la diferencia está en su procesamiento.

  • El cuscús se hace a partir de los granos desmenuzados hasta que lleguen al tamaño de la sémola. Luego se rocía con agua y se rebozan en harina.
  • En el caso del bulgur los granos se tratan con vapor y luego se desmenuzan. La ventaja es que así el trigo conserva más nutrientes y vitaminas.

Te recomendamos leer: 5 síntomas de la falta de vitaminas que pueden leerse en el rostro

6. Mandarinas y naranjas

utilizar una naranja

Aunque ambas son cítricos, las mandarinas y naranjas no tienen los mismos nutrientes.

  • Las naranjas contienen más vitaminas( A, B, C, E, K) y también más retinol que las mandarinas.
  • Por su parte, las mandarinas tienen un sabor más dulces. Esto es así sencillamente porque contienen más azúcar.

Así pues, aquellas personas que no quieren comer frutas con mucho azúcar es mejor que opten por las naranjas.

7. Pimienta negra y pimentón rojo

  • Por un lado encontramos los granos de la pimienta negra que son frutos de una planta perenne trepadora.
  • Por su parte, el pimentón rojo es más picante que la pimienta negra.

De este modo, el pimentón rojo es mejor que no lo tomen personas con problemas del tracto gastrointestinal. No obstante, sí pueden optar por la pimienta negra, que es menos picante y tiene un aroma exquisito para sus platos.

Además, la pimienta negra tiene un aporte calórico bastante inferior que el pimentón rojo.

Te puede gustar