8 alimentos que no deben sustituirse por otros aparentemente similares

Lorena González · 16 julio, 2017
Aunque nos puedan parecer similares, lo cierto es que siempre habrá un ingrediente que cuente con mejores cualidades que el otro, o con algunas más indicadas, según el caso particular

En un primer momento podemos pensar que hay algunos alimentos que son similares y, por tanto, sustituibles el uno por el otro. Pero lo cierto es que no es siempre así. Toma nota de estos ocho alimentos que no deben sustituirse el uno por el otro, aunque aparentemente sean parecidos.

1. Alimentos que no deben sustituirse: pavo y pollo

Pueden parecer carnes muy similares, pero lo cierto es que no lo son tanto y tampoco son sustituibles la una por la otra. En este sentido, la carne de pavo contiene menos calorías, colesterol y grasas saturadas que el pollo.

Hay que tener en cuenta que el pavo es un tipo de carne completamente hipoalergénico. Su carne es mucho más fácil de digerir y sus nutrientes se absorben de un modo mucho más sencillo y rápido.

Además, este tipo de carne contiene más vitaminas A, B, E, fósforo, calcio y sodio que el pollo, algo que también se ve plasmado en su preparación, que requerirá de menos sal. El único inconveniente del pavo es su precio, ya que el pollo es más barato.

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2. Carne de vacuno y ternera

Carne de vacuno y la ternera

Aunque solemos asociar la carne de vacuno a la ternera, lo cierto es que no son lo mismo. La ternera es otro de los alimentos que no debe sustituirse porque contiene más proteína que la carne de vacuno.

También es más saludable, ya que contiene menos grasas  y su valor energético es notablemente más bajo. Además, la ternera tiene 98 calorías por cada 100 gramos y la carne de vacuno 218.

3. Coliflor y brócoli

La coliflor y el brócoli también se suelen confundir. Aunque ambas pertenecen a la familia de las crucíferas, el brócoli tiene un valor nutricional mucho mayor que la coliflor.

El brócoli contiene más vitaminas A, C, K, aunque también más calorías que la coliflor. Se trata de un vegetal que ofrece un sabor más intenso y que, a su vez, sirve para saciar mejor el hambre.

4. Aceite de oliva y de girasol

Tarro con aceite de oliva

El aceite de girasol y el aceite de oliva también pueden parecer, a priori, productos similares, pero lo cierto es que no lo son. Ambos aceites presentan diferencias importantes:

  • El aceite de girasol es más barato que el de oliva.
  • El aceite de oliva virgen extra resiste más sin descomponerse las altas temperaturas al freír y genera menos químicos.
  • En términos de calorías sí son muy similares.
  • En el aceite de oliva encontramos fitoesteroles, que bloquean la acumulación de colesterol.

5. Bulgur y cuscús

Tal es la confusión entre ambos platos que para muchos son lo mismo, pero el bulgur y el cuscús poco o nada tienen que ver. Aunque ambos se hacen a base de trigo, la diferencia está en su procesamiento.

  • El cuscús se hace a partir de los granos desmenuzados hasta que lleguen al tamaño de la sémola. Luego se rocía con agua y se rebozan en harina.
  • En el caso del bulgur los granos se tratan con vapor y luego se desmenuzan. La ventaja es que así el trigo conserva más nutrientes y vitaminas.

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6. Mandarinas y naranjas

Cesta con mandarinas

Muy parecidas, sin embargo, también son alimentos que no deben sustituirse. Aunque ambas son cítricos, las mandarinas y naranjas no tienen los mismos nutrientes.

  • Las naranjas contienen más vitaminas (A, B, C, E, K) y también más retinol que las mandarinas.
  • Las mandarinas tienen un sabor más dulce. Esto es porque contienen más azúcar. Así pues, aquellas personas que no quieren comer mucho azúcar es mejor que opten por las naranjas.

7. Pimienta negra y pimentón rojo

Por un lado encontramos los granos de la pimienta negra que son frutos de una planta perenne trepadora. Por su parte, el pimentón rojo es más picante que la pimienta negra.

Así, el pimentón rojo es mejor que no lo tomen personas con problemas del tracto gastrointestinal. No obstante, sí pueden optar por la pimienta negra, que es menos picante y tiene un aroma exquisito para sus platos. Además, la pimienta negra tiene un aporte calórico bastante inferior.

8. Trucha y salmón

Más alimentos que no deben sustituirse. El color de su carne puede llevar a confusión, sin embargo, trucha y salmón tienen características diferenciadoras.

El salmón es más rico en omega 3, en potasio y en selenio, un antioxidante. En cambio, la trucha tiene más cantidad de calcio, de fósforo y de vitamina A.