8 alimentos que crees que son sanos (pero no lo son)

19 Mayo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el médico José Gerardo Rosciano Paganelli
Es fundamental observar el etiquetado nutricional de los alimentos para conocer su composición y contenido en azúcares y grasas trans.
 

¿Has decidido adoptar un estilo de vida más beneficioso para tu salud y tu bienestar? En ese caso, debes conocer los alimentos que crees que son sanos, pero que en realidad no lo son.

La razón por la que suele pasar esto es por la desinformación o las estrategias de publicidad y marketing. Así, estos alimentos pueden ser los causantes de que no veas los resultados que deseas en el tiempo que debería ser.

8 alimentos supuestamente sanos

En la actualidad, hay varios alimentos cuyo envoltorio resulta muy engañoso, pues indican que son «naturales» o «bajos en calorías». ¿Sabes distinguirlos bien o te cuesta un poco aún? En caso de lo segundo, no te preocupes, a continuación te ayudaremos dándote una lista de alimentos que crees que son sanos y que no lo son.

1. Ensaladas preparadas

Las ensaladas que vienen en bolsa que se pueden comprar en los supermercados son uno de esos alimentos que crees que son sanos, pero en realidad no lo son.

Aunque se trate de alimentos hechos a base de vegetales, en algunas ocasiones estos son de baja calidad. Además, es común que estas ensaladas lleven varias semanas congeladas. Esto significa que no están tan frescos como indican en su etiquetado.

 

Por si lo anterior no fuese suficiente, la mayoría de estas ensaladas viene acompañada de aderezos altos en sodio, edulcorantes y conservantes. En muchas ocasiones estas salsas contienen también grandes cantidades de azúcar, lo que puede resultar perjudicial para tu organismo, según afirma un estudio publicado en el año 2016.

Por lo tanto, lo mejor es que tú mismo prepares tus ensaladas en casa, con productos frescos y vinagretas caseras, preferiblemente sin mayonesa.

Ver también: Adelgazar con ensaladas: trucos y recetas

2. Smoothies comerciales

No todos los batidos son iguales y algunas veces se consideran alimentos sanos. Así, el hecho de que estén etiquetados como smoothies fitness no necesariamente significa que sean saludables.

Este tipo de batidos comerciales suelen contener:

  • Azúcar refinada.
  • Grasas trans.
  • Conservantes.
  • Calorías extra innecesarias.

En lugar de optar por beber smoothies comerciales a menudo, lo mejor es que te elabores tus propias recetas en casa. De esta forma te aseguras de usar fruta y vegetales frescos y de temporada. Además, controlas las porciones en todo momento y evitas los aditivos químicos que te podrían dañar.

No olvides introducir la fruta entera en la licuadora y no solamente su zumo. De este modo garantizarás un correcto aporte de fibra. Por otra parte, es conveniente que dejes las opciones comerciales para momentos puntuales. 

3. Mezclas de frutos secos

Aportes a la salud de los frutos secos según la ciencia
 

Seguro que en más de una ocasión has comprado esas mezclas de frutos secos que hay en los supermercados o tiendas de autoservicio porque son alimentos que crees sanos (pero no lo son).

Si compras estos frutos secos premezclados en grandes cantidades, debes saber que estos suelen contener:

  • Exceso de sal.
  • Semillas rancias.
  • Sulfitos que sirven como conservantes.
  • En algunas ocasiones, azúcar.

Si de verdad se te antoja estos frutos o algo para picar entre horas, elige frutos secos enteros, sin tostar y sin sal. 

4. Barras de granola o energéticas

Muchas de las barras energéticas y granola comerciales tienen entre sus ingredientes el jarabe de maíz de alta fructosa, azúcar refinado, grasas saturadas y trans.

El consumo de este último tipo de grasas se vincula con un empeoramiento de la salud cardiovascular, según un artículo publicado en la revista BMJ. Por este motivo es necesario minimizar su consumo. Afortunadamente se trata de un tipo de lípidos infrecuente en los productos frescos.

5. Productos sin grasa, otros de los alimentos que crees que son sanos

Los alimentos procesados sin grasa no garantizan la pérdida de peso que tal vez estás buscando. De hecho, las grasas saludables proporcionan una sensación de saciedad.

Sin embargo, debes tener mucho cuidado con esos alimentos que se anuncian como «libres de grasa», pues podrían estar aportando calorías vacías. Además es frecuente que aumenten su contenido en azúcar para conservar sus propiedades organolépticas.

 

Lo mejor que puedes hacer es comer, al menos, el 80 % de alimentos preparados por ti u orgánicos.

6. Helado de yogur

El helado de yogur es el mayor engaño de este siglo. Muchas personas creen que al comerlo están eligiendo la opción más saludable cuando en realidad no es así.
Por ejemplo, a
estos helados se les añade una gran cantidad de azúcar refinada y los mismo saborizantes que los helados normales.

Si de verdad quieres una opción de helado de yogur lo mejor que puedes hacer es realizarlo tú mismo con yogurt natural. Endúlzalo con estevia, agrégale frutas y recuerda no abusar.

Te recomendamos leer: ¿Cómo elegir un yogur saludable?

7. Bebidas «saludables»

Las bebidas dietéticas o cualquier otra similar deben ser eliminadas de tu lista de alimentos supuestamente sanos. Y es que estos brebajes químicos no son mejores que tomar un vaso de refresco.

En su lugar, toma agua de coco o simplemente prepara un poco de agua con sabor a frutas.

8. Pan de grano entero

El pan integral es un producto que debe consumirse con moderación.
Hay que leer con atención la etiqueta del pan integral.
 

Este es otro de los alimentos que crees sanos pero no lo son. La etiqueta de estos panes suele indicar que son saludables y que puedes comerlos a diario. Sin embargo, la realidad es que tomar estos panes es igual que comer el pan blanco normal.

Muchos de los panes que están etiquetados con las palabras «multigrano» o «trigo» se hacen generalmente con granos refinados. Por ello, no obtendrás el beneficio nutricional completo del grano integral.

Asegúrate de leer siempre los ingredientes, o mejor aún, prepara tu propio pan con harina sin gluten.

No te dejes engañar por las apariencias

La industria habitualmente camufla productos de escasa calidad nutricional bajo embalajes y eslóganes atractivos. No te dejes engañar por el marketing y recurre a las etiquetas de la información nutricional. 

De este modo podrás comprobar lo que contiene realmente el producto que vas a comprar. Así te resultará mucho más sencillo elegir entre alimentos saludables y aquellos que solo deben de consumirse de forma puntual.

  • Rippe JM., Angelopoulos TJ., Sugars, obesity, and cardiovascular disease: results from recent randomized control trials. Eur J Nutr, 2016. 55: 45-53.
  • Souza RJ., Mente A., Maroleanu A., Cozma AI., et al., Intake of saturated and trans unsaturated fatty acids and risk of all cause mortality, cardiovascular disease, and type 2 diabetes: systematic review and meta analysis of observational studies. BMJ, 2015.