8 alimentos que debes reducir su consumo

Daniela Echeverri Castro·
13 Abril, 2020
Las carnes procesadas contiene aditivos que podrían resultar perjudiciales para la salud humana a medio y largo plazo.
 

Muchas personas consideran que existen algunos alimentos que deberían erradicarse de la dieta. No obstante, esto es un extremo muy peligroso. Por eso, nosotros proponemos 8 alimentos que debes reducir su consumo, pero no eliminar completamente.

La razón de esto está en que siempre abogamos por una nutrición variada y equilibrada. Esto es lo verdaderamente saludable. Aunque, bien es cierto, que hay que ser consciente de qué alimentos podemos abusar de cuáles es mejor reducir su ingesta.

Alimentos que debes reducir su consumo

1. Carnes procesadas

Las carnes procesadas son uno de los primeros alimentos que debes reducir su consumo. Esto quiere decir que si las consumes 5 días a la semana, es preferible que empieces a hacerlo solo dos o tres.

La razón de este consejo lo encontramos en la OMS que advirtió que el Proyecto sobre la Carga Global de Enfermedad ha señalado que un elevado número de las muertes por cáncer que hay al año podrían tener origen en una dieta rica en carnes procesadas. En especial, vinculaba el consumo de carne procesada a un aumento de la prevalencia de tumores colorrectales. Cabe destacar que carnes procesadas no son sinónimo de carnes rojas, pues a las primeras se les han añadido aditivos que pueden resultar perjudiciales, como sulfitos o nitritos.

Carne procesada
 

2. Carne roja

La carne roja es otro de los alimentos situados en el punto de mira por la OMS. No obstante, los expertos vinculan el riesgo asociado al consumo de este tipo de carnes con sus métodos de preparación. Las carnes rojas suelen someterse a cocciones a altas temperaturas (o con humo), lo que favorece el desarrollo de metabolitos tóxicos que pueden intervenir en el riesgo de padecer enfermedades a medio plazo. Un ejemplo serían los hidrocarburos aromáticos policíclicos, según un estudio publicado en el año 2015.

No obstante, en este caso, aunque está bien reducir su consumo, no hay evidencias de que este tipo de carne tenga una relación tan directa con el cáncer. Por eso, puede tomarse con moderación.

3. Palomitas de maíz

Las palomitas de maíz naturales son muy buenas, sin embargo, en este caso nos estamos refiriendo a todas aquellas palomitas que compramos en los supermercados y que contienen grandes cantidades de sal y mantequilla.

Si abusamos de este tipo de alimento, al final tendrá repercusiones nocivas para nuestra salud. El exceso de sal puede conducir a la hipertensión arterial y la mantequilla contiene demasiadas grasas saturadas que pueden conducir al sobrepeso.

Además, las palomitas que compramos muchas veces no contienen mantequilla sino diacetil, un líquido amarillo que parece mantequilla, pero que no lo es.

4. Comida frita

Patatas fritas, pollo frito… sin duda alguna estos alimentos seducen nuestro paladar, pero ¿son buenos para nuestra salud? Consumidos de manera esporádica no conllevan ningún riesgo, pero si los tomamos de forma habitual es posible que tendamos a acumular kilos de más. Además las frituras promueven la generación de elementos tóxicos como la acrilamida, según un artículo publicado en la revista «International Journal of Cancer».

 

No es algo extraño que muchas de las personas que sufren obesidad tengan una dieta rica en comida frita. Si deseamos evitar esto, ya que la obesidad es dañina para nuestra salud, debemos controlar el consumo de este tipo de alimentos.

5. Alimentos transgénicos

Alimentos transgénicos

Estos alimentos buscan atraer la mirada del consumidor, pero es mejor optar por otros con peor apariencia pero totalmente naturales. La razón está en que, debido a ellos, podrían surgir nuevas reacciones autoinmunes o, incluso, desarrollar resistencias a los antibióticos. No obstante faltan estudios que evidencien el riesgo real del consumo de este tipo de productos.

6. Azúcar

Este es otro de los alimentos que debes reducir su consumo. ¿Cuántas cucharadas le echas al café? Si siempre has puesto tres, prueba a utilizar solo dos.

La razón está en que este producto consumido en exceso puede influir en algunas enfermedades del sistema nervioso. Se puede consumir, pero de forma moderada.

7. Harina refinada

La harina blanca pasa por un proceso en el cual es despojada de muchos de sus valores alimentarios. Por ejemplo, se elimina su salvado, su fibra, minerales y vitaminas.

 

Como consecuencia, tan solo quedan presentes los hidratos de carbono y cuando se consume esta harina el cuerpo reacciona al azúcar que tiene. Como la lleva en exceso, el cuerpo no consigue quemarla y la acumula en forma de grasa.

Descubre: Las harinas blancas refinadas: 5 efectos en tu organismo

8. Alimentos quemados

El último de los alimentos que debes reducir su consumo es el de los alimentos que se han quemado. Esto suele suceder y, en ocasiones, por pena a tirar el producto lo comemos. Sin embargo, esto no es nada bueno para nuestra salud.

La razón está en que una cocción excesiva que lleve al punto de carbonizar los alimentos puede favorecer la formación de sustancias tóxicas. Además de que no es agradable para el paladar, es mejor desechar estos productos.

Basa tu alimentación en productos frescos

Esperamos que este artículo te haya permitido corregir algunos desajustes que podían estar presentes en tu dieta para que tu nutrición sea mucho más saludable a partir de ahora.

Aumenta el consumo de frutas y verduras, mientras limitas la ingesta de los alimentos mencionados. Eso sí, recuerda que puedes seguir consumiéndolos aunque en su justa medida.

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