8 beneficios de tocar un instrumento musical en la infancia

Aprender a tocar un instrumento musical es uno de los mejores recursos para estimular las habilidades cognitivas y sociales en la infancia. Además, el contacto con la música se vuelve clave para liberar emociones.

En la actualidad se conocen muchos beneficios de tocar un instrumento musical en la infancia. Aunque la mayoría de los niños lo hacen por entretenimiento, su práctica regular incide de manera significativa en su proceso de desarrollo cognitivo, social y artístico.

Desde que se inicia el proceso de aprendizaje, se ejercitan importantes habilidades cerebrales, se agudiza el oído y mejora la capacidad de expresión. Además, el fortalecer este arte facilita la formación de la personalidad del menor y le permite tener una mejor autoestima.

¿Hay más razones para aprender a tocar un instrumento en la infancia? ¡Claro que sí! Dado que muchos padres aún lo desconocen, a continuación queremos repasar las bondades de fomentar esta actividad desde los primeros años de vida.

1. Promueve el bienestar emocional

El contacto con instrumentos y juguetes musicales ayuda a promover la sensación de bienestar emocional en los niños. Al disfrutar de la música mediante su práctica, los pequeños liberan energías reprimidas y se sienten mejor consigo mismos.

Niña tocando el piano.

Este efecto resulta particularmente beneficioso para los pequeños que suelen frustrarse con facilidad o que no saben verbalizar sus sentimientos. Las melodías y canciones se convierten en uno de sus principales recursos de expresión y comunicación.

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2. Mejora las habilidades cognitivas

Tocar un instrumento musical en la infancia tiene efectos importantes sobre el desarrollo del cerebro y el fortalecimiento de las habilidades cognitivas. Los niños que tocan guitarra, tambores, pianos o cualquier dispositivo musical tienen mejor concentración y capacidad para resolver problemas.

A su vez, la música estimula la actividad de las neuronas y las vuelve más eficientes en la transmisión de señales. De este modo, con el tiempo, conduce a un pensamiento más rápido y una mejor memoria. Además, favorece el desarrollo del pensamiento crítico y lógico y estimula las áreas cerebrales que se relacionan con las matemáticas.

3. Refuerza las habilidades del lenguaje

La relación con la música desempeña un papel muy importante en el desarrollo de las habilidades lingüísticas de los niños. Tanto los instrumentos musicales como las letras de las canciones les pueden ayudar a ampliar su vocabulario y a hacer un uso correcto de la lengua.

4. Promueve habilidades sociales saludables

Las personas que aprenden a tocar un instrumento musical en la infancia tienen más facilidades para relacionarse en su entorno social. Dado que la autoestima y autoconfianza del niño se fortalece, siente menos temor al estar en contacto tanto con adultos como con otros niños.

Niños en un campamento de verano tocando la guitarra.

Por otro lado, cuando por ejemplo comparte este talento con sus amigos, aprende del trabajo cooperativo y del juego asociativo. Si los pequeños juegan a “la banda” descubren juntos la magia de la música y aprenden a resolver diferencias y trabajar juntos.

5. Fomenta la creatividad

Los instrumentos musicales son un excelente recurso para estimular la creatividad y curiosidad en los niños pequeños. Cuando improvisan en su flauta, xilófono o guitarra, fortalecen ese área cerebral que les permite innovar y crear en cualquier otro ámbito.

6. Enseña la paciencia: tocar un instrumento musical en la infancia

Los patrones de aprendizaje de la música ayudan a fortalecer la habilidad de la paciencia en los niños. Como bien lo saben algunos, los pequeños no suelen apreciar con facilidad este valor. Por eso, cuando hacen el ejercicio de tocar un instrumento, aprenden que se necesita tiempo para que suene perfecto.

Sin embargo, es importante guiarlos y apoyarlos para que no desistan cuando tienen alguna dificultad. A veces, cuando no tienen a alguien que les diga que serán capaces, prefieren desistir de la idea de aprender a tocar el instrumento.

7. Desarrolla habilidades motoras gruesas y finas

Para rasgar las cuerdas de una guitarra o mantener la coordinación al tocar el piano o los tambores se necesita un buen ejercicio de las habilidades motoras gruesas y finas. De hecho, cualquiera que sea el instrumento requiere de estas facultades.

Niño tocando el violín.

Por eso, al tocar un instrumento musical en la infancia, los menores consolidan algunas de sus capacidades motrices y descubren cómo coordinar sus extremidades para crear música. Además, aprenden a controlar sus músculos y movimientos, pues muchos instrumentos así lo requieren.

8. Proporciona un aprendizaje continuo

La relación con la música y los instrumentos les enseña a los niños a valorar el aprendizaje continuo. Muchos se apasionan por este arte y toman la decisión de explorarla en muchos aspectos. Por eso, tras dominar un instrumento, es normal que quieran aprender a usar otro.

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Asimismo, al encontrarse con un sinfín de posibilidades en el entorno musical, otros deciden que quieren aprender a cantar o a componer sus propias obras de arte. Así las cosas, todo en conjunto implica aprender más sobre lo que le rodea.

En resumen, aprender a tocar un instrumento musical en la infancia es un gran apoyo para el proceso de formación integral. Por tanto, tal y como se fomentan otras artes, sería bueno darles juguetes musicales o instrumentos desde edades tempranas.