8 consejos clave para conservar la piel tersa después de los 40

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la médica Karla Henríquez el 4 enero, 2019
Además del uso de cremas antiarrugas y protector solar, hay otros hábitos que ayudan a prevenir los signos del envejecimiento.

Uno de los grandes deseos de las mujeres al llegar a los 40 años es conservar la piel tersa. Si bien los signos de envejecimiento propios de la edad son inevitables, con algunos cuidados se puede retardar ese proceso. Así, se puede lucir joven por más tiempo.

De hecho, actualmente existen un sinfín de productos y procedimientos estéticos que tienen como objetivo minimizar las arrugas. Sin embargo, la mayoría son demasiado costosos. Y si no se combinan con hábitos de vida saludables, son insuficientes.

No obstante, seguir algunas pautas generales puede hacer que luzcamos jóvenes por más tiempo. En esta ocasión, queremos compartir contigo 8 interesantes recomendaciones para que conserves la piel tersa incluso después de cumplir los 40 años. Toma nota.

Los mejores consejos para conservar la piel tersa después de los 40

A partir de los 40 años, se produce un descenso en la producción de estrógeno y progesterona. Este cambio brusco produce una serie de alteraciones en el cuerpo de las mujeres. Entre ellas, se incluye el deterioro de la piel. Aunque se suele pasar por alto, las hormonas femeninas son claves para mantener el tono muscular y la salud cutánea.

Por eso, una vez que se llega a esa edad, resulta más difícil conservar la piel tersa. De hecho, se reduce la producción de colágeno y los tejidos son más vulnerables a los rayos UVA y a las toxinas. ¿Cómo evitar que ocurra todo esto, entonces? A continuación, te damos las 7 claves que has de seguir si quieres conservar tu piel tersa durante más tiempo.

Lee también: Descubre este increíble tratamiento para la piel grasa.

1. Incrementar el consumo de vitaminas C y E

Incorporar en la alimentación fuentes de vitaminas C y E es fundamental para conservar la piel tersa después de los 40. Aunque estos nutrientes deben consumirse desde la infancia, al llegar a esta etapa son determinantes para paliar el deterioro cutáneo.

  • La vitamina C tiene un efecto antioxidante que minimiza el impacto de los radicales libres sobre los tejidos. Asimismo, ayuda en la síntesis del colágeno y le proporciona firmeza y elasticidad al rostro.  
  • Por su parte, la vitamina E es un protector natural contra los rayos ultravioleta y las toxinas. Su adecuada asimilación estimula el flujo sanguíneo y facilita la regeneración de los tejidos.

2. Tomar suplementos de isoflavonas

Los suplementos de isoflavonas (sobre todo, los de soja) son un buen aliado para reducir el impacto fruto de los cambios hormonales. Dado que son hormonas vegetales protectoras, hidratan y revitalizan la epidermis, inclusive con más eficacia que la vitamina E.

3. Consumir abundante agua

Beber agua.

En todas las etapas de la vida, beber abundante agua es esencial para la salud. No obstante, al llegar a los 40, es necesario aumentar su consumo; en especial, cuando no se hace de forma regular. El líquido vital minimiza la deshidratación cutánea y ayuda a mantener la firmeza de la piel.

4. Aplicar una crema antiarrugas

En el mercado, hay una gran cantidad de cremas y cosméticos con componentes antiarrugas. Aunque no es necesario comprar la más costosa, sí se aconseja usar alguna. Así, podremos asegurarnos de nutrir las áreas más delicadas de la piel.

5. Utilizar tónico facial

El uso del tónico facial todavía es subestimado. A contrapelo de ello, se le cataloga como uno de los productos imprescindibles para conservar la piel tersa y firme. Gracias a sus componentes, contrarresta el debilitamiento de los tejidos.

Un momento ideal para aplicarlo en el rostro, es cuando nos desmaquillamos. Su sensación de frescor sobre la piel limpia es, además, sumamente agradable.

6. Usar protector solar a diario

El sol es uno de los peores enemigos de la conservación de la piel. De ahí que sea tan importante usar protector solar en cualquier etapa de la vida, sobre todo, cuando prevemos pasar mucho tiempo de exposición al sol. Pues bien, a partir de los 40, deberíamos usar un factor de protección solar de 30 o más a diario, puesto que la piel es mucho más propensa a deteriorarse.

7. Hacerse un peeling regular

El peeling es un tratamiento de limpieza y exfoliación intensivo que permite restaurar la piel dañada. Así, sus productos ácidos y astringentes ayudan a desintoxicar los tejidos y a abrir los poros. Su aplicación regular, ya sea profesional o casera, elimina los residuos de sebo del rostro al tiempo que reduce las imperfecciones. Está especialmente recomendado cuando empiezan a salir pequeñas manchas o arrugas finas.

Tal vez te interese leer también: ¿Cómo se produce el cáncer de piel?

8. Practicar ejercicios faciales

Pronunciar las vocales en voz alta, inflar las mejillas o parpadear rápido son ejercicios faciales simples que ayudan a mantener los tejidos firmes y elásticos. Este sencilla ejercitación mejora la circulación y hace que aumente el tono, lo que retardará la aparición de las temidas arrugas.

Si aún no has cumplido los 40 años, no esperes más y pon en práctica estos consejos cuanto antes. Y si, por el contrario, ya los tienes: ¡Nunca es tarde para empezar, sobre todo cuando de lucir jóvenes y bellas se trata!

  • Martínez-Flórez S.; González-Gallego, J.; Culebras J. M., y M. J. Tuñón. (2002). “Los flavonoides: propiedades y acciones antioxidantes”, Nutr Hosp, 17: 271-278.
  • Ross, M. H., et al. (2003). Histology: A text and atlas. Baltimore: Williams and Wilkins.
  • Schiffman, R. H., ed. (2001). La percepción sensorial. México, DF: Limusa Wiley.