8 consejos para un embarazo sano

Llevar un embarazo de forma saludable para la madre y el bebé no es complicado. Las recomendaciones básicas son bastante sencillas y los resultados muy fáciles de percibir.

El embarazo es uno de los momentos más emocionantes en la vida de una mujer. Ciertamente, con cambios y síntomas que en ocasiones pueden ser molestos, pero que rápidamente se olvidan ante las enormes expectativas que genera la llegada de un bebé. Un embarazo sano es la antesala de la felicidad más grande: recibir a un hijo.

Tener un embarazo sano no solo es garantía de la gestación efectiva y feliz de la nueva vida, sino que además provee de bienestar físico y emocional a la mujer que se ha embarcado en ese extraordinario proceso.

Consejos básicos para lograr un embarazo sano

Una mujer que planea embarazarse puede preparar su cuerpo poniendo en práctica las siguientes recomendaciones:

1. Asiste a control médico

Controles médicos durante el embarazo.

El control médico prenatal es fundamental para cuidar de la salud de la madre y del bebé que se está formando. Apenas confirmes que estás embarazada, debes precisar quién será el médico que te proveerá de estos servicios. La recomendación que te puedan dar familiares o amigas es una buena guía en este sentido.

El control prenatal de un embarazo de bajo riesgo es mensual. Si no es este tu caso, seguramente necesitarás acortar la distancia entre una consulta y otra. Tu situación financiera no debería alejarte de un buen control prenatal, ya que en tu comunidad deben existir opciones sociales o públicas a las que puedas recurrir.

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2. Lleva una buena alimentación

Se trata de la salud de dos seres vivos: la madre y el bebé. No se trata de “comer por dos”. Con solo aumentar tu ingesta calórica en 300 calorías, ya estarás haciendo los aportes que tu cuerpo necesita para gestar la nueva vida.

Incluye en tu dieta alimentos ricos en ácido fólico, vitamina D, hierro, proteínas y grasas saturadas saludables. Evita los pescados o carnes crudas, ya que pueden contener bacterias perjudiciales para el embarazo.

Asimismo, suprime de tu dieta los alimentos altamente procesados, tales como snacks, golosinas, fiambres, embutidos. Este tipo de alimento suele tener demasiada sal y azúcares añadidas.

3. Mantente bien hidratada

Beber agua durante el embarazo.

Para estar bien hidratada lo ideal es el agua. Evita el consumo de bebidas gaseosas y con edulcorantes, las cuales suelen tener importantes proporciones de cafeína. Incorpora a tu dieta los jugos y licuados de frutas. Prepara distintas combinaciones que te permitan disfrutar y aprovechar mejor las propiedades de las frutas.

Las infusiones son buenas para alejarte del café, pero selecciona bien la hierba o mezcla de hierbas que utilizarás. Esto debido a que algunas hierbas aromáticas o medicinales generan contracciones intrauterinas. Puedes preparar ricas infusiones con cáscaras de frutas cítricas o con frutas deshidratadas.

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4. Ejercítate con regularidad

Busca un programa de ejercicios adecuado para un embarazo sano. Si te ejercitas periódicamente, contarás con la fuerza que necesitas para llevar bien el peso que irás ganando. El ejercicio también favorece la preparación para el parto.

Igualmente, ayuda a sobrellevar mejor el estrés y a evitar la retención de líquidos que afecta a muchas embarazadas. Los ejercicios de bajo impacto son excelentes opciones, entre estos:

  • Caminatas periódicas.
  • Natación.
  • Yoga.
  • Pilates.

Si antes de embarazarte no tenías ninguna rutina de ejercicios, no te excedas durante el embarazo. Si implementas una rutina sencilla, será más fácil mantenerla después del parto. Aprovecha que ya te pusiste en movimiento y no lo abandones.

5. Toma las vitaminas y suplementos prenatales

Tomar vitaminas durante el embarazo.

Aun cuando lleves una alimentación balanceada, es normal que el médico recete la ingesta diaria de distintas vitaminas y de suplementos prenatales. El ácido fólico es fundamental para evitar malformaciones en el feto, tales como defectos del tubo neural (espina bífida o anencefalia), defectos de nacimiento (labio o paladar hendidos) y ciertos defectos cardíacos.

El hierro se toma para evitar la anemia gestacional y el calcio para favorecer el desarrollo de huesos y dientes. Asimismo, es frecuente que las embarazadas ingieran vitamina D y ácidos grasos esenciales, tal como el omega 3.

6. Deja de fumar

El cigarrillo no aporta ningún beneficio a la salud de la mujer antes de embarazarse, mucho más después de quedar en cinta. Fumar durante el embarazo puede provocar abortos espontáneos, desprendimiento de la placenta y parto prematuro.

Si no puedes dejar de fumar, pide ayuda a tu médico. En el caso de que tu pareja también fume, es buen momento para que ambos dejen el cigarrillo. Y si no eres fumadora, evita los espacios donde haya personas fumando, ya que los gases residuales del fumador también pueden afectar a tu bebé.

7. Evita los riesgos ambientales

Evitar riesgos ambientales durante el embarazo.

Estar en contacto con productos químicos, metales pesados (plomo o mercurio), ciertos agentes biológicos o radiación, es perjudicial para el desarrollo normal de tu embarazo.

Evita el contacto o uso de productos de limpieza, insecticidas o disolventes, ya que te exponen a gases tóxicos. Puedes mantener tu hogar limpio y libre de agentes bacterianos con agua y vinagre blanco, sin poner en riesgo la vida de tu hijo.

8. Cuida tu equilibrio emocional

Los cambios de humor durante el embarazo son normales, gracias a los cambios hormonales propios del proceso. Y hasta puede que pases fácilmente de la felicidad total a una crisis de llanto sin consuelo. Sin embargo, si esos cambios de humor son exagerados y no te dejan llevar una vida normal, debes consultar con tu médico, ya que quizás necesites verte con un especialista.

No es infrecuente que mujeres embarazadas sufran de depresiones. El encuentro con otras mujeres embarazadas, ya sean cercanas o desconocidas, también te puede ayudar a compartir experiencias y drenar las emociones encontradas.

Es posible un embarazo sano

La confianza con la que puedas hablar con tu médico o partera es fundamental para llevar adelante un embarazo sano. Debes responder a todas sus preguntas con honestidad, incluso las que atañen a tu vida sexual y adicciones previas. Igualmente, pregúntale todo lo que estimes conveniente para aclarar tus dudas.

Mantener una buena alimentación, hacer ejercicio y cuidar de tu mente y de tu espíritu durante el embarazo son prácticas que además de que te permitirán tener una feliz gestación, son excelentes hábitos a seguir cuando ya el recién nacido esté en tus brazos.