8 consejos para mantener los riñones sanos

15 enero, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por el médico Gilberto Adaulfo Sánchez Abreu
Beber suficiente agua a diario ayudará a que los riñones estén sanos y funcionen correctamente. Pero además de esto, debemos llevar a cabo otros buenos hábitos de vida.

Los riñones son unos órganos que se encuentran en la parte baja de la espalda. Se encargan de realizar labores de limpieza y procurar el equilibrio químico de la sangre, así como la producción de las hormonas. Por ello, es importante cuidarlos mediante la práctica de buenos hábitos de vida.

Tal y como señalan los expertos del National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases (NIDDK), «los riñones sanos filtran alrededor de media taza de sangre por minuto, eliminando los desechos y el exceso de agua para producir orina».

Pero los riñones no solo producen la orina para eliminar sustancias que el cuerpo no necesita. Como veníamos comentando, estos órganos también ayudan a equilibrar los minerales y ácidos del cuerpo, regular la presión arterial y producir hormonas que ayuden a mantener los huesos fuertes y sanos. Por todo esto y más, es necesario aprender a mantener una buena salud renal.

Consejos para mantener los riñones sanos

Todas las personas pueden hacer mucho para cuidar sus riñones a diario (incluso en ocasiones especiales o fiestas). Y, a diferencia de lo que se pueda pensar, no se trata de llevar a cabo medidas extraordinarias, sino más bien de mantener buenos hábitos de vida.

La hidratación será crucial, pero también otros aspectos, como veremos a continuación.

1. Comer saludable

Comer-saludable

El consumo de comida chatarra o rápida, comestibles industriales, productos refinados y ricos en azúcares, sodio y grasas saturadas sobrecarga los riñones y afecta su funcionamiento. Por ello, lo más recomendable es que minimicemos su consumo o mejor aún, lo evitemos.

En cambio, podemos llevar una dieta rica en alimentos frescos y sanos, como las frutas, las verduras y las legumbres. Ojo, eso no quiere decir que solo comamos estas opciones, sino que le demos prioridad a su consumo a a diario, con moderación.

Descubre: ¿Por qué es importante comer frutas y verduras según la OMS?

2. Hacer ejercicio

Mantener un peso saludable también es determinante para tener unos riñones sanos y funcionando correctamente. Como es bien sabido, el ejercicio físico diario es la forma más eficaz de quemar grasa, mantener un buen tránsito intestinal, bajar de peso (o bien mantenerlo dentro de lo saludable) y mantener todo el organismo sano.

Lo ideal es practicar, por lo menos, 30 minutos de ejercicio al día, combinando ejercicios cardiovasculares con rutinas de fuerza.

3. Controlar los niveles de colesterol

Las personas que sufren de colesterol alto tienen mayor riesgo de sufrir daños o problemas renales. Por lo tanto, reducir los niveles de colesterol puede contribuir a mejorar los casos de insuficiencia renal y, de paso, prevenir los problemas de hipertensión.

Descubre: Controlar la hipertensión arterial: más allá de la sal

4. Beber suficiente líquido

Mujer tomando agua para mantener sus riñones sanos

Muchos de los problemas en los riñones se producen como consecuencia de la deshidratación. Para estos órganos es muy importante recibir una adecuada hidratación ya que es la que le permite funcionar correctamente.

No hay una cantidad de agua exacta por persona, pero se sabe que aquellos que hacen actividad física o viven en climas cálidos deben incrementar su consumo.

Expertos en dieta y nutrición como Julio Basulto recomiendan beber agua en función de la sed, incluso durante el verano.

5. Evitar medicamentos y drogas

Abusar de los medicamentos de venta libre puede ser perjudicial para los riñones a mediano y largo plazo.

El consumo de los antiinflamatorios y analgésicos en exceso causa daño renal y otros problemas de salud que pueden llegar a ser irreversibles. Por esta razón, hay que consumirlos cuando el médico así lo indique.

Las drogas en general también afectan los riñones y el resto de los órganos vitales del cuerpo. Por ello, lo más recomendable es abstenerse por completo de consumirlas.

6. No fumar

No-fumar

En la actualidad, las personas que fuman son conscientes de que están intoxicando su cuerpo y poniéndolo en alto riesgo de sufrir enfermedades tan graves como el cáncer.

Si bien es cierto que los pulmones son los órganos más afectados por este mal hábito, no son los únicos. El consumo de cigarrillo puede causar distintos cánceres: de la laringe, la faringe, la vejiga, el estómago y los riñones.

Cabe destacar que el riesgo de sufrir daño renal y cáncer viene a ser mayor en caso de fumar y además sufrir de diabetes, hipertensión u obesidad.

7. Evitar el consumo de sal

La sal es un ingrediente que está presente en la mayoría de cocinas del mundo, por no decir en todas. Este condimento, que se utiliza en millones de recetas, es el causante de muchos problemas de salud, incluyendo el daño e insuficiencia renal.

Las personas consumen al día más del doble de la dosis recomendada y las consecuencias se vuelven evidentes a mediano y largo plazo.

Es muy importante reducir el consumo de sal y evitar aquellos alimentos que la contiene en grandes cantidades. En lugar de esto, se pueden utilizar otras especias saludables como el orégano o la pimienta.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha compartido una lista de recomendaciones al respecto.

8. Jugo diurético para eliminar líquidos retenidos y desechos

Mango

Ingredientes

  • ¼ melón
  • 1 naranja
  • ½ mango
  • 1 toronja o pomelo

Preparación

  • Pelar las frutas y cortarlas.
  • Lavarlas bien y luego introducirlas en la licuadora para procesarlas.
  • Procesar durante un par de minutos hasta homogeneizar.
  • Servir y beber bien fresco.

Nota final

No es necesario llevar a cabo medidas extraordinarias para mantener unos riñones sanos, sin embargo, sí es imprescindible que nos mantengamos coherentes y consistentes en la práctica de buenos hábitos de vida.

  • Kazancioǧlu, R. (2013). Risk factors for chronic kidney disease: An update. In Kidney International Supplements. https://doi.org/10.1038/kisup.2013.79
  • Shankar, A., Klein, R., & Klein, B. E. K. (2006). The association among smoking, heavy drinking, and chronic kidney disease. American Journal of Epidemiology. https://doi.org/10.1093/aje/kwj173
  • Ljungberg, B., Campbell, S. C., Cho, H. Y., Jacqmin, D., Lee, J. E., Weikert, S., & Kiemeney, L. A. (2011). The epidemiology of renal cell carcinoma. European Urology. https://doi.org/10.1016/j.eururo.2011.06.049