8 cosas que puedes hacer todos los días para tener unos pies saludables

Más allá de procurarles cuidados e hidratarlos correctamente también es conveniente que, al menos, algunos minutos al día, caminemos con los pies descalzos para favorecer el estiramiento de los músculos

Los pies son los encargados de soportar nuestro peso mientras hacemos nuestras tareas cotidianas de cada día.

Estos, junto con las piernas, nos permiten desplazarnos de un lugar a otro, apoyarnos y hacer una gran cantidad de actividades que forman parte de nuestra vida.

No obstante, pese a que son tan importantes, solemos descuidarlos hasta que desarrollan algún tipo de condición que afecta su salud.

Si bien les restamos importancia, pueden presentar exceso de sequedad, hongos, callos y otras alteraciones que, a su vez, los hacen ver antiestéticos.

Además, dado que algunos materiales del calzado son agresivos e incómodos, pueden sufrir roces o lesiones que resultan bastante dolorosas.

Por fortuna, hay muchas acciones que podemos ejecutar todos los días para brindarles protección y tratamiento antes que nos causen algún tipo de molestia.

En esta ocasión queremos compartir las 8 mejores para que comiences a incorporarlas en tus rutinas de cuidado personal.

¡Toma nota!

1. Haz ejercicios de fortalecimiento

pies

Durante el entrenamiento físico suele ignorarse que los pies también necesitan ejercitarse para mantener fuertes y saludables.

Sus músculos tienden a tensarse y, con el paso del tiempo, pueden ocasionar dolencias, juanetes y otros problemas de salud.

Por fortuna, hay algunos ejercicios de fortalecimiento diseñados para los pies, los cuales relajan sus músculos mientras se fortalecen.

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Estos incluyen:

  • Movimiento o flexión de los dedos.
  • Levantar un lápiz con los dedos.
  • Enrollar una toalla con la planta del pie.
  • Rodar una pelota de tenis.
  • Caminar en puntas.
  • Saltos en cuclillas.
  • Apoyo en los talones.

2. Usa productos exfoliantes

Al igual que otras partes del cuerpo, la piel de los pies necesita un tratamiento exfoliante regular para eliminar el exceso de células muertas.

Esta parte del cuerpo está más expuesta al polvo, las bacterias y muchas superficies que, con el paso del tiempo, pueden afectar la calidad de la piel.

El uso de un producto exfoliante disminuye el exceso de piel muerta y previene las antiestéticas durezas que suelen formarse en los dedos y talones.

3. Realiza baños con sales de Epsom

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Los baños con sales de Epsom y aceites esenciales son una excelente terapia para proteger los pies de todo tipo de agresiones.

Estos actúan como relajantes musculares y, a su vez, evitan la formación de infecciones y hongos.

Su práctica una o dos veces a la semana disminuye la formación de callos, facilita la eliminación de células muertas y ablanda todo tipo de impurezas acumuladas.

4. Usa crema hidratante

Los cambios bruscos de temperatura, los materiales del calzado y la exposición al polvo suelen afectar el pH de la piel de los pies, y pueden hacer que se agriete e irrite.

La aplicación diaria de crema hidratante corporal es una sencilla medida que previene el exceso de sequedad y dichos daños.

Esta le brinda nutrientes esenciales y elasticidad, a la vez que mejora la actividad celular e impide la acumulación de piel muerta.

5. Disfruta un masaje nocturno

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Después de una larga y agotadora jornada laboral, nada mejor que un masaje en los pies para aliviar la tensión y el dolor.

Este sencillo hábito es muy fácil de llevar a cabo y, de hecho, se puede complementar con algunos aceites relajantes para obtener mayores beneficios.

Su práctica diaria mejora la circulación, refresca la piel y disminuye el riesgo de desarrollar trastornos como los juanetes y los callos.

6. Eleva las piernas

Los pies y los tobillos tienden a inflamarse cuando pasamos muchas horas en la misma posición (sentadas o paradas).

Para evitar que esta situación ocasione dolor e incomodidad, basta con elevar las piernas en dirección al techo, de 5 a 10 minutos seguidos.

Este ejercicio calma la tensión, disminuye la inflamación y promueve la circulación para que la sangre retorne sin problemas hacia la parte superior.

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7. Usa calzado ventilado

Calzado

Si bien en ocasiones el calzado cerrado es el más apropiado para los atuendos que queremos lucir, es conveniente usar zapatos con algún tipo de ventilación, al menos, dos o tres veces a la semana.

Esto debido a que los ambientes cerrados y húmedos tienden a convertirse en un cultivo de bacterias y hongos, que pueden dar lugar a molestas infecciones y malos olores.

8. Camina descalza algunos minutos

Al llegar a casa puedes deshacerte de los zapatos unos minutos para estirar los pies desde el talón hasta la punta de los dedos.

Al caminar descalza reducirás la tensión y activarás los músculos inferiores de la pierna para evitar futuras inflamaciones y dolencias.

¿Tus pies reciben las atenciones adecuadas? Procura poner en práctica todas estas recomendaciones y descubre que son muy útiles para tener unos pies sanos y bonitos.