8 errores que debes evitar la próxima vez que te laves los dientes

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico José Gerardo Rosciano Paganelli el 8 enero, 2019
Carolina Betancourth · 8 enero, 2019
Además del cepillado nuestros dientes y nuestra boca requieren de otros complementos para mantener su salud. No debemos olvidarnos de limpiar la lengua, así como de utilizar hilo dental y colutorio

Cepillarse los dientes es uno de los hábitos de higiene más importantes dentro de nuestra rutina de cuidado personal. Este se debe llevar a cabo mínimo tres veces al día, utilizando una pasta adecuada y un cepillo que facilite la eliminación de los restos de comida y bacterias.

Desde que somos niños, aprendemos que su práctica constante es primordial para mantener la buena salud e higiene bucal. Ignorarlo nos puede conducir a desarrollar graves infecciones y enfermedades que, incluso, nos hacen perder piezas dentales.

No obstante, aunque estamos convencidos de hacerlo bien, puede que cometamos ciertos errores que disminuyen su nivel de protección y eficacia.

En esta ocasión vamos a compartir los 8 más comunes para que los evites la próxima vez que te cepilles los dientes.

1. Usar un cepillo inadecuado

Usar un cepillo de dientes inadecuado

Buscar tu color favorito al momento de comprar un cepillo de dientes no es lo único que debes tener en cuenta. De hecho, es lo menos importante. Observa muy bien los tamaños y trata de elegir uno que se adapte al tamaño de tu boca y dientes. Utilizar uno muy pequeño o muy grande causará ciertas incomodidades que pueden impedir el correcto cepillado.

También te debes fijar en la dureza del cepillo, hay quien lo prefiere blando y hay quien lo prefiere más duro. Sin embargo, algunas personas que tienen debilitado el esmalte dental, el duro puede causarle más problemas, tanto al esmalte como a las encía. Por ello es importante que te fijes en las características del mismo.

2. Presionar el cepillo con fuerza

Un buen cepillado no consiste en aplicar fuerza contra los dientes. Ésto, lo único que logra, es un cepillado traumático que deteriora la fina capa que los recubre. Las cerdas del cepillo limpian por barrido, es decir, no necesitan mucha presión para cumplir su tarea de limpieza.

3. Utilizar menos tiempo del necesario

Dedicarle menos de dos minutos al cepillado amplía las posibilidades de dejar cierta acumulación de bacterias entre los dientes y encías. El tiempo mínimo son dos minutos, pero casi siempre se aconsejan que sean tres o cuatro. Tampoco debe realizarse en exceso porque causa daños en el esmalte dental.

Ver también: ¿Por qué no es bueno compartir el cepillo de dientes?

4. Cepillarse después de comer

Uno de los errores más comunes que cometen las personas es cepillar sus dientes justo después de comer. El problema radica en que, si tomaste alimentos ácidos, los dientes están sensibles y el cepillado afecta a su esmalte.

Lo más prudente es esperar entre 15 y 30 minutos para que la saliva neutralice los niveles de acidez que quedan en la boca.

5. Olvidar los complementos

La parte de atrás de los dientes, sus ranuras, así como la lengua acumulan placa y bacterias que deben ser eliminadas con otros elementos distintos al cepillo. El uso de interdentales, hilo dental y raspadores de lengua es esencial para complementar la higiene de la boca. Sumados a éstos, también se puede incorporar un enjuague bucal con propiedades antibacterianas.

6. No lavar el cepillo de dientes

No lavar el cepillo de dientes

El lavado del cepillo tras finalizar el enjuague es primordial para evitar la proliferación de bacterias en este. Es probable que entre sus cerdas queden atrapados restos de comida que se tienen que limpiar para que no creen un ambiente perfecto para los microorganismos.

En la medida de lo posible debes lavarlo con un spray que contenga clorhexidina o un poco de peróxido de hidrógeno diluido en agua. También debes evitar ponerlo en un mismo vaso con los cepillos de tu familia, pues ésto puede provocar un contagio de bacterias.

7. No cambiar el cepillo de dientes

Cambiar el cepillo cada tres o cuatro meses es un acto de higiene que no debemos ignorar. Notar que sus cerdas están desgastas y feas es un motivo suficiente para remplazarlo por otro.

Utilizar un cepillo deteriorado no limpia bien los dientes y puede ocasionar pequeñas lesiones en las encías.

¿Quieres conocer más? Lee: Cómo hacer en casa un enjuague bucal antibacteriano

8. Cepillarse de forma incorrecta

La técnica que se utilice para el cepillado de los dientes también tiene un rol muy importante en los resultados de este. Si lo haces sin seguir un orden puede que descuides partes de los dientes que acumulan suciedad.

¿Cómo hacerlo de forma correcta?

  • Para empezar, coloca el cepillo de modo que forme un ángulo de 45 grados a la línea de las encías.
  • Realiza movimientos suaves y cortos, pasando el cepillo por delante y por detrás.
  • Cepilla con cuidado la lengua, que es una zona donde se acumulan muchas bacterias.
  • Dental, R. (2016). Higiene bucodental. FARMACIA COMUNITARIA Farmacia.
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