8 excusas que tienen las personas para no llevar una vida saludable. ¿Te identificas?

Daniela Castro 14 noviembre, 2015
Debemos olvidar nuestros prejuicios y complejos y centrarnos en nuestra salud y nuestro bienestar. El ejercicio, entre otros factores, puede ayudarnos a conseguirlo tanto a nivel físico como mental

En la actualidad millones de personas en todo el mundo viven en el sedentarismo pese a todas las posibilidades que existen para llevar un estilo de vida más activo y saludable.

El desarrollo de la tecnología y los grandes cambios que han transformado el planeta han facilitado muchas labores que antes eran complejas y, al mismo tiempo, han influido en la falta de actividad física.

La realización de múltiples tareas en el trabajo, los millones de distractores en internet y la invasión del mercado con alimentos procesados son los principales responsables de muchas de las enfermedades que afectan al mundo de hoy.

De hecho, esto mismo ha causado que las personas aumenten sus excusas para no esforzarse por optimizar su salud y tener una mejor calidad de vida.

En esta ocasión queremos mencionar 8 de los obstáculos más comunes que se ponen las personas para no adoptar un estilo de vida sano. ¿Será que te identificas con ellos?

1. “No tengo tiempo”

Es muy probable que durante la semana saques algunas horas para el ocio, la diversión y muchas otras actividades de entretenimiento.

¿Seguro que no te queda tiempo para hacer ejercicio? Aunque esta actividad puede no ser tan placentera para algunos, su práctica regular mejora la salud y supone cambios significativos en todo el cuerpo. ¡Vale la pena!

2. “La comida saludable es costosa”

La comida saludable es costosa

Es cierto que la comida procesada y chatarra suele ser más económica en comparación de los alimentos orgánicos y bajos en calorías.

Sin embargo, con un plan organizado es posible sustituir esos alimentos por comida de precios moderados como las verduras, las frutas o los cereales integrales.

En lugar de invertir en fiestas, alcohol u otros hábitos menos saludables, vale la pena empezar a comprar más comida sana.

3. “No puedo luchar contra mi genética”

Es una de las peores y más peligrosas excusas. Por genética los cuerpos varían y algunos pueden acumular más grasa o músculo en determinadas áreas.

Pero esto no debe ser una excusa para “resignarse” y optar por el camino de los excesos y la mala alimentación.

Por el contrario, para luchar contra la obesidad y otros trastornos que tienen su origen en la genética, es mejor ejercitarse y tener una nutrición de alta calidad con alimentos que ayuden a controlar el problema.

4. “No me gusta el gimnasio”

La mayoría de personas que dicen esto en realidad nunca han visitado alguno. Sabes con claridad lo que te molesta… ¿Las instalaciones? ¿La gente? ¿Los ejercicios?

Podrías revisar lo que pasa y buscar consejos para elegir el mejor lugar según tus necesidades. En la mayoría hay muchas máquinas y actividades para no aburrirse nunca.

5. “No tengo tiempo para ir al gimnasio”

No tengo tiempo para ir al gimnasio

¿El problema es el tiempo? Entonces opta por buscar aquellas rutinas de ejercicios que se pueden hacer sin salir de casa.

Existen muchos entrenamientos cardiovasculares y de fuerza que se pueden hacer en espacios reducidos sin tener que desplazarse hasta otro lugar.

6. “Los alimentos saludables no saben bien”

Una de las principales razones por las que muchos piensan que los alimentos saludables no saben bien es porque están acostumbrados a los sabores inigualables y adictivos de los procesados.

Lo cierto es que detrás de la frescura y ese exquisito sabor hay una gran cantidad de químicos y añadidos que son los que generan esa preferencia.

7. “Me voy a morir de hambre”

¡De ninguna manera! El hecho de modificar las costumbres no quiere decir que se tenga de seguir un plan de alimentación estricto o aquellas dietas que suprimen casi todos los alimentos.

Si ingieres alimentos con un valor nutricional alto pero pocas calorías estarás saciando tu organismo y, al mismo tiempo, le estarás proporcionando las sustancias que necesita para funcionar en óptimo estado.

Ver también: Cómo evitar los “ataques de hambre”

8. “No necesito impresionar a nadie”

No necesito impresionar a nadie

Es cierto, ninguno debería adoptar hábitos saludables por causar impresión ante los demás. No obstante, esto no debería ser una excusa, ya que la idea central de ser más sanos es sentirse mejor tanto a nivel físico como mental.

Haz a un lado lo que los demás piensan, colócate objetivos personales y trata de cumplirlos por y para ti.

Dejar a un lado todas estas excusas no es fácil, pero tampoco es imposible. Lo importante es tomar la decisión y empezar a incorporar con paciencia cada uno de los buenos hábitos que cambian el estilo de vida.

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