8 hábitos comunes que dañan tu apariencia sin que te des cuenta

Lorena González 23 marzo, 2018
Aunque nos parezca más cómodo cepillarnos el cabello al salir de la ducha, es conveniente esperar a que se seque ya que, de lo contrario, podríamos dañarlo

Por lo general no nos detenemos a pensar qué hacemos bien y qué hacemos mal durante el día a día. Sin embargo, seguramente tenemos algunos hábitos que dañan la apariencia, o que puedan afectar nuestra salud.

El problema es que, para cuando nos damos cuenta, el daño puede estar hecho o muy cercano.

Por eso decidimos mostrarte algunos hábitos que dañan la apariencia, y que hacemos comúnmente sin darnos cuenta de que pueden perjudicarnos.

8 hábitos que dañan la apariencia

1. Sentarnos con las piernas cruzadas

Esta es una postura común entre para las mujeres. De hecho, muchas lo asocian con la elegancia.

  • Sin embargo, resulta que, al sentarnos con las piernas cruzadas, el flujo de sangre de las piernas se altera y disminuye, produciendo problemas como las varices.
  • Además, es una postura que lleva a padecer dolor de espalda y problemas en los órganos reproductores. Esto se debe a la presión ejercida sobre la pierna por largos periodos de tiempo.

Ver también: Cruzar las piernas, un hábito que puede ser perjudicial

2. Tomar duchas con agua caliente

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Para muchas personas este es un acto que les parece fascinante y relajante.

Sin darnos cuenta, la piel se ve afectada por las altas temperaturas, tanto como si se tratara de una quemadura por efectos del sol, alterando el equilibrio natural de la piel.

Por esa razón a veces puedes favorecer la aparición de irritación, prurito o resequedad.

  • Los dermatólogos recomiendan disminuir la temperatura del agua, además del tiempo que pasas en la ducha.
  • Tampoco se debe olvidar la utilización de productos que sean humectantes y que no tengan efectos agresivos sobre la piel.

En lo posible se deben evitar aquellos de olores fuertes, así como los de partículas gruesas que puedan causar daño.

3. Peinar el cabello inmediatamente después de la ducha

Este es un hábito muy común. Es una acción que se realiza casi de manera automática, pero que causa mucho daño a la salud del cabello, ya que este, cuando se encuentra mojado, es mucho más frágil que cuando está seco.

Así pues, si se peina mojado hay más probabilidades de que se rompa y que se caiga.

  • Si quieres mantener tu cabellera saludable, es recomendable que después de tomar  el baño seques tu cabello con una toalla de manera suave.
  • Luego deja que se seque al natural antes de cepillarlo.
  • Sin importar el largo de tu cabello, inicia a cepillarlo desde las puntas.

4. Usar exfoliante exageradamente

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A veces creemos que con utilizar exfoliantes nuestra cara se mantendrá libre de imperfecciones. El problema es que muchas veces se exagera con el uso diario, aumentando la producción de grasa o la resequedad en la piel.

Por este motivo los dermatólogos no están de acuerdo con las cremas exfoliantes. En su lugar, recomiendan el uso de cremas de peeling formuladas a base de ácido láctico o de ácido glicólico.

5. La postura pensadora

Esta es una postura muy común que adoptamos sin darnos cuenta, generalmente cuando estamos concentradas leyendo sentadas frente al ordenador.

Al  adoptar esta postura la mano realiza una presión en la barbilla que, aunque sea ligera, va logrando que el hueso hioides se vaya desplazando gradualmente, casi de manera imperceptible.

Con esto se logra una obstrucción de la circulación sanguínea en la zona y, como consecuencia, se va formando la papada. Asimismo, también acelera el envejecimiento prematuro de la piel.

6. Tocarnos la cara constantemente

papada cuello cara TinaO

Generalmente nos pasamos la mano por la cara varias veces al día sin darnos cuenta. Esto lo hacemos de manera automática y no siempre están limpias.

Con esta acción se pueden causar problemas en la piel.

  • Son frecuentes las irritaciones o el acné, ya que se va acumulando suciedad y bacterias en tus manos que, sin darte cuenta, pasan inmediatamente a tu rostro al tocarlo.

Te recomendamos leer: Aprende a preparar tu protector solar natural

7. Protector solar solo en la cara

El daño en la capa de ozono cada vez es mayor, lo que hace que los rayos del sol penetren de una manera más directa, causando un daño mayor en nuestra piel.

Muchas veces cometemos el error de colocar protector solar solo en la piel del rostro, pensado que es la parte expuesta.

Es importante que, al salir de la casa, así sea para el jardín, apliquemos protector solar en la cara. Incluso en los brazos, en el escote y en todas las partes del cuerpo que sean expuestas a los rayos del sol.

De esta forma evitaremos el envejecimiento prematuro y las manchas en la piel.

8. Acostarnos sin retirar el maquillaje

Máscara
Muchas veces llegamos cansadas de una fiesta y nos acostamos de una vez sin retirar el maquillaje de nuestros rostros.

Este maquillaje se acumula en los poros, obstruyéndolos y causando una infección que luego se transforma en acné.

Antes de acostarte siempre es necesario aplicar un producto desmaquillante, luego lavar el rostro y, por último, aplicar crema humectante.

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