8 hábitos negativos de pareja que pueden acabar la relación

Daniela Echeverri Castro·
30 Julio, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Bernardo Peña al
11 Diciembre, 2018
Con el paso del tiempo es fácil adquirir comportamientos y hábitos negativos que afectan la vida en pareja. Te contamos cómo detectarlos cuanto antes en el próximo artículo.

Los hábitos negativos de pareja son acciones y comportamientos que, aunque parecen normales, pueden deteriorar la relación. A menudo se adquieren cuando la unión ya está consolidada, pues finaliza esa etapa de conquista donde se cuida hasta el último detalle.

Esas malas costumbres pueden comenzar como algo inofensivo, sin demasiada relevancia. Sin embargo, conforme se hace constante, uno de los involucrados resulta afectado o se acaba esa “chispa” que mantenía la unión.

Cuando las conductas perjudiciales se pasan por alto, muchos ámbitos de la relación pueden acabar comprometidos. Por ejemplo, disminuye la confianza, hay una falta de comunicación o, en casos peores, se pierde el respeto.

Por estas razones, es esencial identificarlas y adoptar medidas para corregirlas. A continuación, queremos compartir en detalle las más habituales para que procures buscarles una solución antes de que se vuelvan un motivo de separación. ¡Descúbrelas!

Hábitos negativos de pareja

1. Espiar

Falta de atención en una pareja.

Espiar elementos como el móvil o los correos electrónicos es uno de los hábitos negativos de pareja que pueden afectar la relación a mediano y largo plazo. Esta acción demuestra desconfianza y es la puerta a malos entendidos y sentimientos negativos.

Si bien algunos se justifican con el dicho de “el que nada debe, nada teme”, es un comportamiento perjudicial que atenta contra la privacidad del otro. Así pues, lo mejor es buscar opciones para fortalecer la confianza.

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2. Comparar

No hay nada peor en una relación sentimental que las comparaciones con otras personas: el novio de tal, los cuñados y, peor aún, los ex. Hay que comprender que cada uno tiene sus propias cualidades y defectos y no hace falta decir comentar quién es mejor o peor.

Por lo tanto, tampoco está bien hacer comparaciones “positivas”, pues la otra persona lo puede tomar a mal. Para manifestar una inconformidad, se puede recurrir al diálogo sin acceder a esos “ejemplos”.

3. Dejar que la intimidad disminuya

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La intimidad es un componente esencial de la relación, no solo en lo que al sexo se refiere, sino también en cuanto a los besos, los abrazos y toda manifestación de afecto.

Ese contacto tan especial no debe disminuir, pues habrá un distanciamiento que tarde o temprano causará una crisis en la relación.

4. Guardar rencor

Dentro de los hábitos negativos de pareja hay uno que suele ser silencioso y bastante nocivo: el rencor no expresado. Este puede ser producto de una infidelidad, una discusión o palabras ofensivas que en algún momento pasaron de largo.

La comunicación es clave para encontrar una solución contra este sentimiento, sobre todo cuando proviene de una situación extrema. Para que la relación sea sólida se debe aprender a perdonar de corazón.

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5. Acabar con los halagos

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Hacer a un lado los halagos de la conquista es uno de los malos hábitos que adquieren las personas cuando la relación avanza. Los comentarios positivos acerca de la forma de vestir o resaltar las cualidades son detalles pequeños con mucho valor sentimental.

Al dejar de tener esos “cumplidos”, la persona puede pensar que ya no es interesante o que ha dejado de ser atractiva para el otro. Además, puede producir un leve sentimiento de frustración, pues a veces se hacen esfuerzos notorios para recibir esas palabras.

6. Pelear en público

Las peleas en público son hábitos negativos de pareja más que evidentes. Para nadie es agradable que otras personas se tengan que enterar de los problemas que deberían mantenerse en la intimidad.

Adquirir esta mala costumbre conlleva a conflictos difíciles de solucionar. El simple hecho de implicar a otros en las discusiones causa un impacto negativo en la convivencia y la comunicación.

7. No hablar sobre los problemas

Dar la espalda a los problemas

La solución para los conflictos en pareja no es esperar a que “la marea baje”. Aunque no se trata de transformar los roces mínimos en grandes problemas, sí es primordial darles una solución mediante el diálogo. 

Hay discusiones que, aunque parecen mínimas, tienen un impacto fuerte en alguno de los implicados. Por eso, no atenderlos a tiempo puede detonar en emociones negativas que conduzcan a situaciones más problemáticas.

8. Explotar de celos

Sentir celos es inevitable y se puede usar a favor para darle chispa a la relación pareja. Sin embargo, cuando se transforman en un problema crónico, son la causa del fracaso amoroso. Tener “explosiones” de celos ante situaciones que son normales es desgastante y no lleva a nada bueno.

¿Te sientes identificado?

¿Acabas de identificar alguno de los hábitos negativos de pareja? Entonces empieza a buscar soluciones oportunas. Seguir teniendo estas conductas no es sano para ninguno y daña todas las expectativas de la relación.

Cuida y fortalece tu autoestima, y estas costumbres acabarán por hacerse innecesarias. Si tu pareja está contigo es porque te ama. Desconfiar o pelear constantemente no solo le hará daño a ella: te destrozará también a ti por dentro.

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